Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Redacción / Xornal21.es
Miércoles, 11 de octubre de 2017
DESAFÍO INDPENDENTISTA EN CATALUÑA

Ábalos: “La comparecencia del señor Puigdemont constituye una decepción"

Guardar en Mis Noticias.
Noticia clasificada en: DESAFÍO INDEPENDENTISTA CATALUÑA

El secretario de Organización, José Luis Ábalos, ha ofrecido ayer noche una declaración en la sede de Ferraz, tras la comparecencia del presidente catalán, Carles Puigdemont, en el Parlament. Sus palabras han sido las siguientes:

 

[Img #35743]“La comparecencia del señor Puigdemont esta tarde creo que básicamente constituye una decepción, porque sobre ella había muchas esperanzas por parte de los catalanes, de las catalanas, pero también de los españoles y de las españolas en algo que parece que es en lo único en que nos ponemos de acuerdo, que es que estamos en una situación excepcional y grave en España.

 

Y digo decepción porque, en definitiva, no sabemos cómo interpretar o cómo valorar exactamente lo que se ha dicho. Y quizá justamente igual en esa indefinición, en esa poca claridad, se esconda el verdadero propósito de su comparecencia y del manifiesto que más tarde han suscrito los diputados que apuestan por la secesión de Cataluña.

 

Había muchas esperanzas por parte de la gente de Cataluña, de España, porque, en definitiva, esta gravedad ha empezado a interiorizarse. Todos hemos visto que el conflicto territorial de Cataluña desde el día 1 de octubre es un conflicto claramente ya asumido a nivel nacional, y por lo tanto ha generado mucha preocupación. Y es verdad que la gente lo que esperaba era un desestimiento de una senda atrevida, arriesgada, caracterizada por la ilegalidad, por una sucesión de ilegalidades que, en definitiva, estaban suponiendo una alteración de la convivencia democrática, que es básicamente lo que la ley regula.

 

Es verdad que además, pienso, que ha habido un abuso de esa esperanza que siempre va acompañada de la buena fe. La buena fe de la ciudadanía, que espera una solución al conflicto y que siempre espera que esa solución se haga del modo más democrático y más civilizado, que es siempre desde el diálogo.

 

Y, efectivamente, desde nuestra posición política, que hemos abanderado el diálogo, el encuentro, el debate, y para eso incluso hemos propuesto cauces institucionales para darle más relevancia a ese diálogo, como ha sido la comisión de evaluación de política territorial, para darle más relieve, más importancia, más trascendencia. En buena medida, nosotros somos portadores de esa buena fe. Y a quienes hemos llegado con nuestro mensaje y nuestro discurso es a las personas que más buena fe han puesto. Y creo, sinceramente, que ha habido un abuso de esa buena fe.

 

Porque, en definitiva, la declaración de independencia, que a su vez no es declaración, porque suspende los efectos en una misma oración, ya no sabemos cuál es en definitiva, cómo interpretarla. ¿La hay o no la hay? Y, en cualquier caso, ¿tiene el poder el president de la Generalitat para declarar la independencia? ¿Quién le ha conferido ese poder para poder estimarlo si carece de todo poder? ¿En qué marco se produce? ¿En el marco del autogobierno, del Estatuto de Cataluña? ¿En qué marco legal? ¿A partir de las bases que el Tribunal Constitucional ya declaró ilegales?

 

Por lo tanto, es un debate absurdo, porque estamos intentando plantearnos una interpretación sobre realidades artificiales carentes de todo fundamento jurídico, de toda base legal, sobre los que además ya hay fallos y sentencias. ¿Qué más da que declare o no declare, cuando se hace sobre la base de algo que es nulo de pleno derecho? Pero, sobre todo, cuando además no lo somete a consideración del Parlamento, sino que queda en una mera declaración testimonial de carácter político, es evidente que lo que está tratando es de eludir las responsabilidades jurídicas.

 

Y eso se corrobora cuando vemos que, en lugar de irse del Parlamento, se quedan para suscribir un manifiesto que ya no dice exactamente lo mismo que el president dijo. Es decir, esa invitación al diálogo que a mucha gente de buena fe le habrá parecido que es una iniciativa loable, que finalmente alguien entraba en la razón, luego en el manifiesto vemos que el diálogo es una negociación que parte de la consideración de un estado independiente, una república independiente que exige negociar de igual a igual con el Estado español.

 

Para nosotros, eso no es diálogo. Nosotros hemos pedido diálogo siempre sobre la base del respeto a la ley, en un marco en el que todos podamos sentir que es compartido, que no es un espacio arbitrario, sino que es regulado y que además está inserto en nuestro marco legal. Por eso hemos dicho que no hay diálogo si no hay vuelta la legalidad.

 

Por lo tanto, la invitación que hace el president no nos parece franca, no nos parece sincera porque, no lleva implícita la vuelta a la legalidad. No sabemos a qué atenernos cuando oímos el discurso y luego leemos el manifiesto. No sé si habrán podido leerlo. Hay una declaración de independencia, de dotación de una personalidad jurídica propia, de exigencia de un marco de negociación bilateral con España, de exigencia también de reconocimiento internacional que no se corresponde para nada con el aparente tiempo muerto que había marcado el president.

 

Por lo tanto,  no sabemos a qué atenernos. Es evidente que este manifiesto que se podía haber realizado en el marco del Parlamento y por lo tanto hubiera adquirido una forma jurídica, no la tiene, porque se ha hecho al margen de la sesión, pero firmado por parlamentarios.

 

Entonces, ¿a qué hay que atenerse? Esa es la cuestión. Lo que sí que está claro es que estamos en medio de una crisis de gobernabilidad evidente, que hoy no sabemos en qué marco se está moviendo el gobierno de la Generalitat y es verdad que se van acumulando problemas que tienen que ver con la vida cotidiana, con el bienestar, que no están siendo atendidos, además en un escenario de derrumbe económico como estamos viendo.

 

Así que lo único cierto es que la situación en Cataluña es de absoluta ingobernabilidad. Dicho esto, nosotros reiteramos nuestro compromiso y muestra exigencia: la vuelta a la legalidad. Que manifieste claramente el gobierno de la Generalitat en qué parámetros de legalidad se mueve, qué es lo que reconoce con claridad. Manifestamos nuestro compromiso de seguir actuando conforme a ley y en la defensa del Estado de Derecho que regula nuestra Constitución. Y, como hemos dicho muchas veces, nosotros estamos por abordar la reforma de la Constitución, pero desde el respeto a la misma.

 

Con ese compromiso y con esta visión también vamos a ver qué decide, qué resuelve el Gobierno que, en definitiva, es el que tiene las herramientas jurídicas para la mejor interpretación y la capacidad para dirigirse y requerir al gobierno de la Generalitat. Son ellos los que tienen esa competencia y esa posibilidad. Y, en función de la reunión del Consejo de Ministros mañana y en la reunión de nuestra Ejecutiva posterior, tomaremos la decisión dentro de ese marco  de respeto a la legalidad, al estado de derecho y de interlocución con el Gobierno que estamos manteniendo. Nuestras decisiones las tomaremos mañana. Muchas gracias.”

Xornal21 • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados