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Redacción / Xornal21.es
Viernes, 27 de octubre de 2017
DESAFÍO INDEPENDENTISTA EN CATALUÑA

Pedro Sánchez: la izquierda está con la Constitución

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Noticia clasificada en: DESAFÍO INDEPENDENTISTA CATALUÑA

Declaración institucional de Pedro Sánchez sobre la situación política:

 

"Gracias a los medios de comunicación por acudir a esta comparecencia de prensa y también, gracias por el trabajo que están haciendo para narrar la actualidad que tiene sobrecogida al conjunto de la sociedad catalana y española. Gracias, de verdad en nombre del PSOE.

 

[Img #36265]Como Secretario General del Partido Socialista Obrero Español comparezco para fijar la posición de mi organización sobre las decisiones tomadas en el Parlament de Cataluña.

 

Quiero en primer lugar, expresar mi más profundo rechazo, nuestro más profundo rechazo, ante la resolución impuesta por el bloque secesionista en el Parlament catalán. Representa la culminación de una carrera de despropósito, una huida hacia el vacío caracterizada por la más absoluta irresponsabilidad en la toma de decisiones por parte de quien debería tener por objetivos fundamentales el velar por el bienestar de todos los ciudadanos  y evitar el sufrimiento innecesario al que conduce una declaración unilateral de independencia.

 

En democracia, más allá de la fuerza parlamentaria que uno tenga por los votos, cualquier político tiene la obligación de ejercer el poder pensando no sólo en quienes le votan sino en el conjunto de la sociedad a la que sirve.

 

El President Puigdemont y el Vicepresident Junqueras, hoy más que nunca, se convierten en los principales responsables de la fractura y el desgarro de la sociedad  catalana. Y todo para nada. Pues la nada es emprender un camino que lleva a un callejón sin salida que está sembrado de división y la fractura social y política y que violenta los principios fundamentales sobre los que se asienta el Estado social y democrático de Derecho y el imperio de la Ley.

 

En segundo lugar, al quebrar la legalidad, el bloque secesionista traiciona el camino compartido de millones de catalanes junto a otros muchos millones de compatriotas españoles que marcharon durante la larga noche franquista unidos en la lucha contra la dictadura. Aquellos mismos ciudadanos que, en los primeros pasos de nuestra democracia, demandaban en las calles de Madrid, Barcelona, Bilbao, Sevilla, Valencia o Mérida… libertad, amnistía y Estatuto de Autonomía para Cataluña. Una autonomía que, con el voto ilusionado de millones de catalanes, quedó inscrita en la Constitución española no como una concesión sino como un derecho del pueblo de Cataluña y que la dictadura negó.

 

Gracias a la Constitución que pretenden quebrar, Cataluña es hoy uno de los pueblos de Europa con mayor nivel de autogobierno, el más amplio y ambicioso del pueblo catalán a lo largo de su historia y esto es lo que pretenden quebrantar unilateralmente los secesionistas. Y el Estado social y de derecho de nuestro país que no puede ni debe ni va a tolerarlo.

 

En tercer lugar, quiero trasladarles que los socialistas, a lo largo de esta crisis, hemos apelado al sentido común frente a la deriva del independentismo, a la racionalidad frente a la fe irracional que predican quienes conducen al abismo a un pueblo, el de Cataluña, que no merece este destino manteniendo incluso hasta el día de hoy una puerta abierta a la esperanza y la cordura con  propuestas en el trámite parlamentario a la aplicación del artículo 155 de nuestra Constitución, para permitir la no activación de dicho precepto, siempre y cuando el President de la Generalitat hiciera uso de sus prerrogativas, convocara elecciones autonómicas y diera la voz al pueblo catalán a todo el pueblo catalán con todas las garantías.

 

Este partido representa a la izquierda de gobierno que cree en la España posible. La España que puede y que tiene que ser en el futuro, más que en la España que hoy es. Una España abierta al mundo, que defiende los valores del proyecto de integración europea como propios y que se sabe capaz de afrontar los grandes desafíos globales desde la superación de fronteras y de aduanas en las que otros quieren situar su retórica nacionalista superada por la Historia.

 

La sociedad española es conocedora de mis profundas discrepancias con el actual Presidente del Gobierno, también en el manejo pasado de esta crisis territorial que lleva larvada muchos años, demasiados ante la mirada impasible de los actuales gobernantes de España. Un Presidente del Gobierno cuya investidura tuvo lugar tal día como hoy hace un año y a la que yo me opuse. Y las profundas convicciones ideológicas en las que basé aquella decisión siguen presentes hoy. Pero ante el cuestionamiento de la integridad territorial de España, no hay ningún matiz.

 

La mera idea de una España sin Cataluña y viceversa, es la de una España y una Cataluña mutiladas, no sólo geográficamente, sino emocionalmente.

 

Son las profundas convicciones de la izquierda, la que representa el PSOE y toda la socialdemocracia europea, las que nos mantienen en la defensa del Estado social y democrático de Derecho sin los reparos que otras formaciones exhiben en este momento.

 

Quiero dirigirme expresamente a los ciudadanos que se sienten y viven con valores progresistas: No hay ninguna bandera de izquierdas en el secesionismo. Ni la causa de la democracia, banalizada por el secesionismo; ni la causa de la lucha contra la desigualdad social, azuzando la marcha de empresas cuyas principales víctimas serán los trabajadores y trabajadoras catalanas; ni la causa de la cohesión territorial, por una élite política independentista que grita falsamente “España nos roba”. Ni tampoco la igualdad civil, separando a los catalanes en divisiones de primera y de segunda. No hay ninguna bandera de izquierdas entre las filas secesionistas. Solo egoísmo, fractura y unilateralidad.

 

La izquierda está con la Constitución, en su defensa y en su reforma y con el autogobierno de Cataluña que hay que reconstruir por medio de los mecanismos que reconoce la Constitución.

 

Me dirijo ahora a todos los catalanes. Siento, sentimos vuestro dolor y angustia como propios. Vuestra fractura es la nuestra y sé que, pese a este desgarro, la unión emocional entre compatriotas prevalecerá. Cataluña seguirá siendo España.

 

Quiero también dirigirme a la mayoría de catalanes y al conjunto de españoles. A aquellos que, estoy convencido, anhelan la reconciliación nacional, de todos los pueblos de España para decirles: confianza. Nuestra sociedad ha vivido tiempos muy difíciles, traumáticos.  Lo saben muy bien nuestros mayores. Y unidos hemos superado todas las adversidades que hemos tenido y lo volveremos hacer. Con la fuerza de la ley y con la fuerza de la política, la buena política: la del respeto al diferente, la del diálogo y la reforma. No la lógica rupturista de la que hemos sido testigos en el Parlament de Cataluña por el bloque secesionista.

 

Quiero, por tanto, apelar a la confianza, a la sensatez y la serenidad, a la unión de todos en la causa de la razón democrática. Ahora, democracia; ahora, Estado de Derecho; ahora, Constitución  y ahora, Estatuto de Autonomía.

 

Y lo digo en un momento, soy consciente, del enorme desasosiego e inquietud para millones de personas y también de una enorme tristeza.

 

El PSOE es leal a su historia y no renunciará jamás a la idea de que, por grande que sea la fractura y profunda la división, estaremos en la España de la reconciliación que más pronto que tarde se abrirá paso. Partimos del marco de convivencia común de la Constitución de 1978, del que los socialistas fuimos actores fundamentales. Es Un texto que cumplió una función histórica y cuya reforma el PSOE considera que es la puerta abierta a la esperanza. Una esperanza que se nutre del concurso de una generación de españoles que tiene y debe marcar la impronta de su tiempo en un nuevo pacto de convivencia marcado por la regeneración democrática.

 

España no se concibe sin Cataluña, ni Cataluña sin España. Cataluña seguirá siendo España porque por irresponsables que sean los gobernantes en un momento puntual de la historia, por temerarias que sean sus decisiones y por disparatados que sean sus proyectos, hay vínculos mucho más poderosos que prevalecerán sobre el absurdo de quienes no tienen la valentía de ser leales a su pueblo. A todo su pueblo y no sólo a una parte de él".

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