Los jóvenes empresarios argumentan que España es unos de los países europeos con impuestos más altos, pero uno de los que menos recauda. “La situación es crítica, mientras más suban los impuestos más se contraerá el consumo porque la mayoría de los presupuestos no pueden estirarse más. Si de verdad queremos establecer un plan de crecimiento es imprescindible que se revisen los nuevos tipos impositivos a tiempo”, destacan
A pocas semanas de la entrada en vigor de la subida del Impuesto al Valor Añadido (IVA), la Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE) de Galicia reclama al Gobierno central que retrase el incremento del gravamen y que revise los nuevos tipos aprobados antes de que éstos entren en vigor.
La presidenta de los jóvenes empresarios gallegos, Patricia García, asegura que el incremento del IVA ahogará aún más a los autónomos y a las Pymes del país, que son las que generan al menos el 70% del empleo en España. “Con esta medida no se resolverá la crisis del país, y en cambio puede terminar por herir de muerte a la economía local. Si aumenta el IVA se incrementará también la morosidad empresarial y se desincentivará el consumo, lo que a su vez aumentará la falta de liquidez que ya viven los emprendedores y pequeños empresarios desde hace varios años”, explica.
Según García tanto los empresarios como las personas de a pié están comprometidas con el país, y han hecho ya grandes sacrificios para contribuir a una solución que permita el resurgir del mercado español como la economía pujante que fue hace algunos años. No obstante, asegura que este tipo de medidas suponen esfuerzos imposibles, que al no poder asumirse terminan por generar menos resultados de los que había antes de tomarlas.
“Creemos que debemos hacernos una reflexión: España es uno de los países europeos con impuestos más altos (IRPF, impuesto de sociedades…), y, sin embargo, es de los que menos recauda. La lógica es simple: con cinco millones y medio de parados hay muchas familias que no tienen dinero ni siquiera ya para lo imprescindible, así que si suben los peajes buscan vías alternativas a las autopistas, si suben las entradas de cine y las peluquerías, y si comer fuera cuesta más y hacer turismo local resulta más caro, deja de consumir, y si no hay consumo es imposible pensar que habrá mejores resultados económicos”, explica.
En este sentido, la portavoz de la AJE gallega pide al Gobierno que retrase la entrada en vigor del incremento del impuesto, y que revise los nuevos tipos impositivos desde la perspectiva de un plan de crecimiento que incentive el consumo, y no de uno que lo retraiga más.
“Somos conscientes de que tenemos compromisos que cumplir con Europa, pero no podemos entrar en el círculo vicioso de aplicar recortes sin planes reales de crecimiento, porque al final tampoco obtendremos los resultados esperados y eso nos llevará a tener que ajustar aún más, aunque ya no tengamos de dónde. Por eso, proponemos al gobierno que se siente con los sectores productivos del país a analizar cómo podemos generar más riqueza, cómo podemos hacer más eficiente el gasto, cómo podemos tener más ingresos… Nuestros servicios no pueden ser más o menos costosos por los impuestos que aplicamos, sino por el valor añadido que aporten. En un mercado global ningún precio es caro o barato, todo depende de la diferenciación que haya entre un producto y otro. Creemos que es ahí donde debemos centrar la estrategia”, apunta.