HOGAR
Consumo energético: ¿Cuánto da de sí un kilovatio-hora en un hogar europeo?
Una manera de reducir la factura energética es utilizarla de manera más eficiente. Muchos electrodomésticos se comercializan con etiquetas para que los consumidores puedan examinar su eficiencia energética. Los eurodiputados consideran en la actualidad la posibilidad de cambiar este sistema para que aporte una información más clara.
La eficiencia energética es la relación entre la producción de un rendimiento, servicio, bien o energía, y el gasto de energía. Por su parte, el ahorro energético o reducción del consumo de energía es un valor absoluto.
El primer etiquetado energético data de 1994 y está en vigor desde 1995. Consiste en una escala desde la G, el extremo menos eficiente, hasta la A. Posteriormente se amplió la escala hasta A+++ para reflejar las mejoras aplicadas a los productos. Pero la introducción de la categoría A+ y las aún superiores redujo la eficacia del etiquetado concebido para animar a los consumidores a comprar los productos más eficientes, porque en la actualidad la tendencia es que la mayor parte de ellos están clasificados en la clase A o en otras aún más eficientes.
Para resolver este problema, la Comisión Europea ha propuesto volver a la escala inicial de la A a la G, y establecer un mecanismo para recalificar y reubicar los futuros avances en materia de efiencia energética sin necesidad de crear nuevas clases. Entre las propuestas de la Comisión Europea figuran también crear una base de datos de productos, y medidas para mejorar la supervisión de los mercados nacionales.
La comisión parlamentaria de Energía votó este martes 14 de junio un proyecto de informe que enmienda la propuesta de la Comisión Europea. Se presentaron más de quinientas enmiendas y el ponente, el eurodiputado italiano del grupo de la Libertad y la Democracia Directa, Dario Tamburrano, propuso treinta y nueve enmiendas para tejer un acuerdo. Consulte nuestra nota de prensa para ampliar la información sobre la votación.
La eficiencia energética es la relación entre la producción de un rendimiento, servicio, bien o energía, y el gasto de energía. Por su parte, el ahorro energético o reducción del consumo de energía es un valor absoluto.
El primer etiquetado energético data de 1994 y está en vigor desde 1995. Consiste en una escala desde la G, el extremo menos eficiente, hasta la A. Posteriormente se amplió la escala hasta A+++ para reflejar las mejoras aplicadas a los productos. Pero la introducción de la categoría A+ y las aún superiores redujo la eficacia del etiquetado concebido para animar a los consumidores a comprar los productos más eficientes, porque en la actualidad la tendencia es que la mayor parte de ellos están clasificados en la clase A o en otras aún más eficientes.
Para resolver este problema, la Comisión Europea ha propuesto volver a la escala inicial de la A a la G, y establecer un mecanismo para recalificar y reubicar los futuros avances en materia de efiencia energética sin necesidad de crear nuevas clases. Entre las propuestas de la Comisión Europea figuran también crear una base de datos de productos, y medidas para mejorar la supervisión de los mercados nacionales.
La comisión parlamentaria de Energía votó este martes 14 de junio un proyecto de informe que enmienda la propuesta de la Comisión Europea. Se presentaron más de quinientas enmiendas y el ponente, el eurodiputado italiano del grupo de la Libertad y la Democracia Directa, Dario Tamburrano, propuso treinta y nueve enmiendas para tejer un acuerdo. Consulte nuestra nota de prensa para ampliar la información sobre la votación.




























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