Especial marisco
La campaña del centollo en riesgo por el cierre de la hostelería
Este mes de noviembre se ha iniciado una campaña marisquera un tanto atípica donde reina la preocupación por el impacto que pueda suponer el cierre de los bares y restaurantes por la pandemia.
Cada año, con la llegada de estas fechas, todos los marineros gallegos estaban de enhorabuena. Era el momento de empezar a calar los aparejos con los que buscar los primeros centollos de esta temporada. Pero 2020 no es un año más. Ni siquiera un tiempo propicio, con viento sur, borrasca y sin luna, que hará que el rey del marisco se pasee por los fondos de las rías, sirve para aliviar el desánimo en entre los pescadores.
La incertidumbre de la situación económica provocada por el Covid-19, y los cierres de la hostelería, sin saber exactamente cuando volverán a retomar la actividad, preocupan en las cofradías de pescadores. La posibilidad de que la demanda no vaya a ser la de otras temporadas es una realidad y la cuestión es ¿cuanto caerá?.
Tampoco ayuda nada los cierres perimetrales de muchos municipios, que provocarán que los particulares que se acercaban a las lonjas en busca del marisco para consumir en navidad, tampoco puedan acudir a hacer sus compras.
Esperanzas en las ventas por internet
Probablemente las ventas por internet no vayan a solucionar el problema, pero es la principal vía que pueden encontrar los consumidores para conseguir sus provisiones. Las ventas de marisco fresco a domicilio se han incrementado en el mes de octubre más de un 20% respecto a las de otros años. Y se espera que cuando llegue la temporada alta, estas ventas puedan llegar triplicar las que se registraron en 2019.
Pero todo dependerá de la evolución de la pandemia. En el aire está que se puedan celebrar reuniones familiares esta navidad. Y si esto sucediese, muy probablemente la demanda de centollos, cigalas, gambas, langostinos, mejillones y almejas, entre otros muchos manjares, se derrumbará.
Habitualmente los envíos de marisco a domicilio se realizaban generalmente a Madrid, pero ahora también se espera repartir mucho por la zona de Galicia, Asturias y Castilla y León. También ha cambiado la tipología de cliente, que no sólo son grandes empresas, sino también hogares y consumidores finales.
Esperamos que las medidas aplicadas por las autoridades tengan un efecto rápido en la evolución positiva de la pandemia y esto permita tener una campaña navideña lo mas normal posible. No solo el sector del marisco lo agradecerá, sino que será un bien para la sociedad en general.

Cada año, con la llegada de estas fechas, todos los marineros gallegos estaban de enhorabuena. Era el momento de empezar a calar los aparejos con los que buscar los primeros centollos de esta temporada. Pero 2020 no es un año más. Ni siquiera un tiempo propicio, con viento sur, borrasca y sin luna, que hará que el rey del marisco se pasee por los fondos de las rías, sirve para aliviar el desánimo en entre los pescadores.
La incertidumbre de la situación económica provocada por el Covid-19, y los cierres de la hostelería, sin saber exactamente cuando volverán a retomar la actividad, preocupan en las cofradías de pescadores. La posibilidad de que la demanda no vaya a ser la de otras temporadas es una realidad y la cuestión es ¿cuanto caerá?.
Tampoco ayuda nada los cierres perimetrales de muchos municipios, que provocarán que los particulares que se acercaban a las lonjas en busca del marisco para consumir en navidad, tampoco puedan acudir a hacer sus compras.
Esperanzas en las ventas por internet
Probablemente las ventas por internet no vayan a solucionar el problema, pero es la principal vía que pueden encontrar los consumidores para conseguir sus provisiones. Las ventas de marisco fresco a domicilio se han incrementado en el mes de octubre más de un 20% respecto a las de otros años. Y se espera que cuando llegue la temporada alta, estas ventas puedan llegar triplicar las que se registraron en 2019.
Pero todo dependerá de la evolución de la pandemia. En el aire está que se puedan celebrar reuniones familiares esta navidad. Y si esto sucediese, muy probablemente la demanda de centollos, cigalas, gambas, langostinos, mejillones y almejas, entre otros muchos manjares, se derrumbará.
Habitualmente los envíos de marisco a domicilio se realizaban generalmente a Madrid, pero ahora también se espera repartir mucho por la zona de Galicia, Asturias y Castilla y León. También ha cambiado la tipología de cliente, que no sólo son grandes empresas, sino también hogares y consumidores finales.
Esperamos que las medidas aplicadas por las autoridades tengan un efecto rápido en la evolución positiva de la pandemia y esto permita tener una campaña navideña lo mas normal posible. No solo el sector del marisco lo agradecerá, sino que será un bien para la sociedad en general.




































Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.108