OPINIÓN
El punto muerto del trabajo autónomo
Las restricciones que están padeciendo la práctica totalidad de las CC.AA. por causa de la Covid19, están consiguiendo que los autónomos sientan como pasa el verano sin que mejore la situación de sus negocios. Apenas un 7% reconocen la recuperación de la facturación. La facturación media de los establecimientos de hostelería y comercios sigue siendo un 60% menor que en el verano del 2019.
Es cierto que, según los datos de la EPA, el paro bajó en 110.000 personas entre abril y junio, y que la ocupación aumentó en 464.900 puestos de trabajo en el mismo período. Pero hay que recordar de dónde venimos, ya que hace un año perdimos en este trimestre un millón de ocupados.
Finaliza junio con 3.543.800 parados, lo que significa 313.000 más que en las mismas fechas de 2.019. La tasa de paro desciende apenas una décima y se sitúa en el 15’26%. Es verdad que se han creado más empleos que los que se han perdido y ese dato es muy positivo. El avance de la vacunación, la eliminación de restricciones (allá donde se producen) y la campaña estival relanzan el empleo. Pero no olvidemos que todavía tenemos 361.000 trabajadores en ERTE (no computan como parados), más alrededor de 400.000 realizando cursos de formación (tampoco computan como parados), y 210.000 Autónomos percibiendo la prestación por cese de actividad en alguna de sus modalidades.
En cuanto al comportamiento del colectivo autónomo, la EPA refleja también cifras positivas al señalar un aumento de 71.800 trabajadores por cuenta propia entre abril y junio, aumentando principalmente el número de trabajadores sin asalariados a su cargo o independientes, que crece en 44.800 nuevos emprendedores.
Pero, desde la FEDERACIÓN DE AUTÓNOMOS DE GALICIA queremos poner de manifiesto que la cifra de altas en el RETA confunde la realidad por la que está pasando el autoempleo. El crecimiento se debe más a una disfunción del mercado tradicional de trabajo por cuenta ajena que a la necesidad real de emprender. Las cifras de altas y bajas reflejan una enorme rotación, lo que significa que los negocios no se consolidan, sino que apenas duran 2 años; ello se debe a que las altas se producen por situaciones de necesidad, sin una base sólida, al albur de las medidas de apoyo al emprendimiento, y decaen cuando finalizan éstas.
Por ello, la FEDERACIÓN DE AUTÓNOMOS DE GALICIA insiste en la necesidad de alargar el cese de actividad extraordinario, al menos hasta final de año, para aquellos autónomos afectados por las restricciones impuestas por las Autoridades, además de propiciar un escenario de seguridad jurídica en las relaciones laborales, rebajas fiscales y de los costes sociales, así como de los costes de la energía y, sobre todo, limitar al mínimo imprescindible las restricciones a la libre actividad de los negocios.
Las restricciones que están padeciendo la práctica totalidad de las CC.AA. por causa de la Covid19, están consiguiendo que los autónomos sientan como pasa el verano sin que mejore la situación de sus negocios. Apenas un 7% reconocen la recuperación de la facturación. La facturación media de los establecimientos de hostelería y comercios sigue siendo un 60% menor que en el verano del 2019.
Es cierto que, según los datos de la EPA, el paro bajó en 110.000 personas entre abril y junio, y que la ocupación aumentó en 464.900 puestos de trabajo en el mismo período. Pero hay que recordar de dónde venimos, ya que hace un año perdimos en este trimestre un millón de ocupados.
Finaliza junio con 3.543.800 parados, lo que significa 313.000 más que en las mismas fechas de 2.019. La tasa de paro desciende apenas una décima y se sitúa en el 15’26%. Es verdad que se han creado más empleos que los que se han perdido y ese dato es muy positivo. El avance de la vacunación, la eliminación de restricciones (allá donde se producen) y la campaña estival relanzan el empleo. Pero no olvidemos que todavía tenemos 361.000 trabajadores en ERTE (no computan como parados), más alrededor de 400.000 realizando cursos de formación (tampoco computan como parados), y 210.000 Autónomos percibiendo la prestación por cese de actividad en alguna de sus modalidades.
En cuanto al comportamiento del colectivo autónomo, la EPA refleja también cifras positivas al señalar un aumento de 71.800 trabajadores por cuenta propia entre abril y junio, aumentando principalmente el número de trabajadores sin asalariados a su cargo o independientes, que crece en 44.800 nuevos emprendedores.
Pero, desde la FEDERACIÓN DE AUTÓNOMOS DE GALICIA queremos poner de manifiesto que la cifra de altas en el RETA confunde la realidad por la que está pasando el autoempleo. El crecimiento se debe más a una disfunción del mercado tradicional de trabajo por cuenta ajena que a la necesidad real de emprender. Las cifras de altas y bajas reflejan una enorme rotación, lo que significa que los negocios no se consolidan, sino que apenas duran 2 años; ello se debe a que las altas se producen por situaciones de necesidad, sin una base sólida, al albur de las medidas de apoyo al emprendimiento, y decaen cuando finalizan éstas.
Por ello, la FEDERACIÓN DE AUTÓNOMOS DE GALICIA insiste en la necesidad de alargar el cese de actividad extraordinario, al menos hasta final de año, para aquellos autónomos afectados por las restricciones impuestas por las Autoridades, además de propiciar un escenario de seguridad jurídica en las relaciones laborales, rebajas fiscales y de los costes sociales, así como de los costes de la energía y, sobre todo, limitar al mínimo imprescindible las restricciones a la libre actividad de los negocios.




























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