GALICIA
El salario medio gallego crece más que el nacional
El salario medio en nuestro país es de 1.658 euros mensuales (un 1,2% mayor que hace un año y el más elevado desde que hay datos), mientras que la remuneración media en Galicia está en 1.491 euros (+1,3%). En términos porcentuales, el salario gallego es un 10,1% inferior al nacional pero esta brecha se ha reducido ligeramente en los últimos cinco años
El salario es una variable clave tanto del mercado laboral como de la economía en su conjunto. Por ejemplo, de lo que ocurra con los salarios dependerá en gran medida la evolución del consumo privado y de la competitividad de un país frente al exterior. De igual forma, la recaudación del sistema de Seguridad Social tampoco es ajena a la marcha de los salarios.
Es por ello que el Adecco Group Institute, el nuevo centro de estudios y divulgación del Grupo Adecco, en colaboración con los investigadores de Barceló y Asociados, ha elaborado su VII Monitor Anual Adecco sobre Salarios para Galicia, en el que, basados en datos de la Encuesta Trimestral de Coste Laboral, se analiza la evolución de la remuneración media gallega, tanto en el último año, como su evolución en los últimos cinco (2013-2018).
De las distintas definiciones para referirse a los salarios, en este Monitor utilizamos la de salario ordinario bruto. Esta definición incluye los pagos de regularidad mensual antes de computarse las deducciones y retenciones que correspondan. Quedan excluidos, por tanto, todos los pagos no regulares (pagas extraordinarias, horas extras, atrasos, indemnizaciones, etc.). Utilizamos los datos medios de cada uno de los últimos seis años, es decir, desde 2013 hasta 2018. Todos los datos se mencionarán en euros por mes de ahora en adelante.
La remuneración en Galicia
Salario nominal
El salario medio de la economía gallega durante 2018 ha sido de 1.491 euros mensuales. En comparación con la media de España, de 1.658 euros, el salario gallego es un 10,1% más bajo (167 euros mensuales menos). Esta diferencia implica que un asalariado medio en Galicia debe trabajar todo un año para ganar lo mismo que uno español gana en menos de 11 meses.
En 2018, el salario medio gallego ha crecido un 1,3% (lo que equivale a una ganancia de 19 euros mensuales). Es un incremento algo mayor al vivido por la remuneración media del conjunto de España, que ha aumentado un 1,2%.
Cuando analizamos el período comprendido desde 2013 hasta aquí, vemos que la evolución del salario gallego también ha sido algo más favorable que la exhibida por la media nacional. Desde entonces, la remuneración en Galicia acumula un aumento de un 3%, mientras que el salario medio español ha crecido un 1,5%, justo la mitad.
La brecha que separa ambas magnitudes ha tenido una leve reducción. Mientras en 2013 el salario gallego era un 11,4% menor al promedio nacional, ahora resulta un 10,1% inferior (como acabamos de ver). En términos absolutos, la diferencia se ha reducido desde 186 hasta 167 euros mensuales.
Poder adquisitivo
Si descontamos la variación de los precios al consumo de la evolución del salario, podemos conocer cómo ha variado el poder de compra de las remuneraciones.
Los precios al consumo han crecido un 1,7% en Galicia durante 2018 y esto ha tenido un impacto negativo en el poder de compra del salario regional: la remuneración gallega pierde, por segundo año consecutivo, capacidad de compra, en este caso, un 0,4%, que es menos profunda que la pérdida de un 0,6% nacional.
Pese a esa caída, a lo largo de los últimos cinco años el salario medio gallego ha acumulado una leve ganancia en su capacidad de compra de un 0,2%. Un resultado mejor que la caída de un 1,1% sufrida paralelamente por el poder de compra de la remuneración media del conjunto de España.
En términos de euros corrientes, esa mejoría es equivalente a 3 euros mensuales en Galicia frente a una pérdida de 18 euros para el conjunto de España.
El salario medio gallego
El determinante último de los salarios es la productividad de cada trabajador. Por tanto, los salarios -como regla general- no pueden alejarse permanentemente de la productividad pues si una empresa pagara salarios permanentemente superiores a la productividad de sus empleados, acabaría siendo desplazada por otros competidores, que podrían ofrecer el mismo producto a precios más bajos. El caso contrario, que una empresa pague permanentemente salarios inferiores a la productividad de sus empleados, tampoco es sostenible: los trabajadores acabarían abandonando la empresa.
Aunque en economía siempre hay excepciones, por las razones antes apuntadas, un salario mayor, en esencia, refleja la mayor productividad de quien lo percibe. Por lo tanto, desde el punto de vista de la productividad, un salario no puede considerarse “justo” o “injusto”.
Dentro de ese marco, tiene interés analizar los salarios desde un ángulo diferente: el de la diferencia que hay entre los mayores y menores salarios. Para ello, se ordenan todos los asalariados, desde el que percibe el salario más alto hasta el que cobra la remuneración más baja. Luego, se divide el total de asalariados en diez grupos con la misma cantidad de miembros, tomando primero al 10% que menos gana, después al siguiente 10% con menores salarios y así sucesivamente. Cada uno de esos grupos es un “decil”. El último paso es calcular el salario medio de cada decil.
Como hay personas con más de un empleo, para este análisis solo se considera el salario en el empleo principal. Como siempre, expresado en términos brutos. De ahí que sea distinto al salario medio ordinario con el que trabajamos en las secciones anteriores. Hay datos anuales oficiales hasta 2017 inclusive, pero sobre la base de otra información oficial y mediante distintos procedimientos pueden estimarse los datos de 2018.
El 10% de asalariados que menos cobra en Galicia tiene una remuneración media en su empleo principal de 454 euros por mes. Esto es un 2,1% o 10 euros menos que la media nacional para el mismo decil, que es de 464 euros por mes.
En el otro extremo, el 10% con salarios más altos percibe en la autonomía gallega una nómina media de 4.562 euros por mes. En este caso, la pérdida respecto del promedio nacional para el miso decil (4.618 euros mensuales) es de un 1,2% o 56 euros mensuales.
Comparando la remuneración de cada decil en Galicia con el respectivo decil nacional, se observa que en todos los casos los salarios gallegos son más reducidos. La diferencia más abultada en términos porcentuales corresponde al primer decil (el de menores remuneraciones medias), según los datos recién indicados. La más reducida se encuentra en el noveno (el segundo con mayor salario medio), con una diferencia de un 0,1% o 4 euros mensuales a favor de la media nacional.
En cuanto al promedio general, se encuentra que el salario medio en el empleo principal gallego es un 6,1% más bajo al del conjunto de España (1116 euros mensuales). El promedio general es en el conjunto de España de 1.911 euros por mes, mientras que para la comunidad gallega es de 1.795 euros.Comparando los salarios de los diferentes deciles gallegos se observa que el mayor incremento porcentual ocurre al pasar del primero al segundo, con una subida de un 88% (equivalente a 398 euros) hasta 852 euros mensuales.
El incremento hasta el tercer decil es de un 33% (284 euros más que el decil anterior), con lo que se llega a 1.136 euros por mes. A partir de ahí, desde el cuarto hasta el octavo decil, los aumentos del salario medio al pasar de un decil a otro son más moderados y no superan el 18%.
Los incrementos se hacen más grandes entre los últimos dos deciles. Pasar del octavo al noveno implica una ganancia adicional del 25% (587 euros mensuales más). Y alcanzar el décimo conlleva un nuevo incremento del 54% (que equivale a 1.609 euros, que es el incremento de mayor magnitud absoluta). En otros términos, pasar de un decil a otro no significa siempre el mismo esfuerzo ni el mismo beneficio.
Conocidos los mayores y menores salarios medios, surge de inmediato la idea de calcular la relación entre ambos, que en 2018 ha sido de 10 veces. Es decir que el 10% que percibe salarios más elevados en Galicia cobra, de media, 10 veces más que los que ingresan las menores remuneraciones.
Pese a lo elevado que pudiera parecer tal relación, es más baja que las registradas entre 2012 y 2015. Es igual a la del año pasado, aunque levemente mayor que la de 2016. En 2014 se alcanzó la máxima disparidad en la región, con una relación de 11,2 veces entre los mayores y los menores salarios. La relación gallega entre los mayores y menores salarios es igual al promedio nacional (10 veces).
Para evitar una eventual distorsión, se puede repetir el cálculo comparando el salario medio del 20% que menos cobra con la remuneración media del 20% que ingresa las mayores nóminas. Para eso, incluimos en el cálculo el segundo decil (el segundo 10% que menos cobra), cuyo salario medio en la autonomía gallega es de 852 euros por mes, y el noveno decil (el segundo 10% que más gana), que tiene una remuneración promedio de 2.953 euros mensuales.
Comparando, entonces, la remuneración media del 20% que más gana (deciles 9 y 10) con la del 20% que menos percibe (deciles 1 y 2), encontramos una relación de 4,8 veces. Los resultados son similares: es inferior a la del período 2012-2015, aunque ligeramente mayor a la de los últimos dos años. En todo caso, muestra una reducción significativa respecto del 5,2 registrado en 2014. En este caso, la relación media nacional (4,7 veces) es algo inferior que la gallega.
La reducción de la brecha entre los mayores y los menores salarios se produce porque las remuneraciones más bajas son las que más crecen. En los últimos cinco años, desde 2013 hasta 2018, el salario medio del primer decil aumentó un 10,8%, lo que implica una ganancia adicional de 44 euros mensuales. El segundo decil tuvo también el segundo salario medio que más se incrementó, con una subida de un 4,2% en el mismo período (34 euros más por mes).
En los demás deciles, el incremento acumulado en los últimos cinco años osciló entre un 0,6% y un 2,7%. Estos incrementos implican que los únicos dos deciles cuya remuneración media aumentó más que la inflación (es decir, los únicos salarios que ganaron poder de compra), fueron los dos más bajos.
Eso mismo ocurrió en España: una subida del 12% en el caso del primer decil (frente al 10,8% gallego) y un 5,8% en el segundo (que se compara con un 4,2% regional). Mientras en Galicia el promedio total creció un 3,8% (ganancia de 66 euros mensuales), en España subió un 2,2% (42 euros/mes).
El salario gallego en el conjunto autonómico
Datos nominales
Es posible clasificar el salario medio de cada una de las autonomías en tres grupos. Los salarios “altos” serían aquellos de más de 1.700 euros por mes, las remuneraciones “intermedias” serían las comprendidas entre 1.500 y 1.700 euros mensuales, y los salarios “bajos” serían aquellos por debajo de 1.500 euros por mes.
Según esta clasificación, Galicia es una de las ocho comunidades autónomas con salarios bajos, aunque tiene la tercera mejor posición relativa entre ellas. Es decir, el salario medio gallego ocupa el 12º puesto entre todas las comunidades españolas o el sexto más bajo. Sin embargo, esto implica un progreso, pues en 2015 y en 2016 era el tercero más bajo.
En 2018 el salario medio de la autonomía gallego ha crecido, como vimos anteriormente, un 1,3%. De las doce regiones cuyos salarios crecieron el año pasado destacan Baleares (+3,2%), Cataluña (+2,5%) y Navarra (+2%). Los recortes más profundos son los de Castilla-La Mancha (-1,1%) y La Rioja (-0,8%).
A lo largo del período 2013-2018 ocurrió algo similar. Galicia consiguió un incremento (+3%) que, aunque resultó el doble de la subida media nacional (+1,5%), no estuvo entre los mayores aumentos. Estos correspondieron a Cantabria (+9,5%), Baleares (+5,2%) y Canarias (+5,1%). Entre las cinco autonomías que mostraron descensos, los mayores recortes se dieron en Castilla-La Mancha (-2%) y la Región de Murcia (-1,4%).
La posición relativa del salario medio gallego ha mejorado en los últimos años. En 2013 Galicia tenía el tercer salario más reducido entre todas las autonomías, superando solo a Extremadura y Canarias. Ahora se encuentra tres escalones por encima, al haber superado también a Murcia, Andalucía y Castilla-La Mancha.
Comparar el salario medio gallego con el más alto y el más bajo permite alcanzar una conclusión similar. En 2013, la remuneración media en Galicia era un 27% menor que la del País Vasco, que tanto entonces como ahora era la mayor. Esa distancia se redujo hasta el 24,1% el año pasado. Al mismo tiempo, Galicia aumentó su distancia respecto del salario más bajo: en 2013 su salario medio superaba en un 8,4% al de Extremadura, diferencia que ha aumentado hasta el 10,8%.
Los datos anteriores nos informan, por ejemplo, que cada mes, de media, un asalariado gallego percibe 472 euros menos que un colega vasco (5.664 euros anuales), 470 euros menos que un asalariado medio en Madrid (5.640 euros menos por año) y 277 euros menos que un empleado en Cataluña (3.324 euros anuales).
Al mismo tiempo, un asalariado medio en Galicia cobra cada mes 146 euros más que uno en Extremadura y 61 euros más que uno en Canarias (una ventaja, respectivamente, de 1.752 y 732 euros anuales).
Poder adquisitivo
Cuando se observa la evolución de la capacidad de compra de la remuneración media de las autonomías desde 2013 hasta 2018 también hay una amplia diversidad: el poder de compra del salario medio se ha reducido en nueve autonomías y ha aumentado en las otras ocho.
Cantabria (+7,1%) y Canarias (+3,2%) son las únicas autonomías donde la capacidad de compra del salario medio ha tenido una mejoría superior al 3%. El incremento es de entre un 1% y un 3% en Navarra (+2,7%), Asturias (+2,3%) y Baleares (+1,5%), mientras que en Madrid, Castilla y León y Galicia el mismo resulta inferior al 1% (+0,5%, +0,4% y +0,2%, respectivamente).Entre las autonomías cuyos salarios medios han perdido capacidad de compra, se encuentran cinco regiones que registran una pérdida acumulada de al menos el 3%.
Son el País Vasco (-4,4%), Castilla-La Mancha (-3,9%), Andalucía (-3,3%), La Rioja (-3,2%) y Murcia (-3,1%).Con descensos en la capacidad de compra del salario medio de entre el 1% y el 3% en los cinco años que van desde 2013 hasta 2018, se colocan Cataluña (-2,5%), Aragón (-1,5%) y la Comunidad Valenciana (-1,4%). Extremadura tiene el deterioro más suave, de un 0,8%.
Lo anterior muestra que no hay una relación determinada entre la evolución del poder de compra del salario y su nivel en términos de euros. Por ejemplo, Galicia, que tiene un salario inferior a la media nacional, consiguió una ganancia en el poder de compra de su salario medio.
El salario gallego por sector de actividad
Datos nominales
De los tres grandes sectores económicos, la Industria continúa siendo el que ofrece las remuneraciones más elevadas en Galicia, con 1.750 euros por mes, cifra que supera la media autonómica en un 17,4% (una ventaja equivalente a 259 euros mensuales o 2.100 por año). La situación opuesta se registra en los Servicios, que con una remuneración de 1.425 euros es la más baja, quedando un 4,4% por debajo de la media gallega (una desventaja de 65 euros/mes o 780 euros/año).
Por su parte, en la Construcción, el salario medio es de 1.514 euros, un 1,6% por encima de la media regional (23 euros/mes).
Los tres sectores exhiben una retribución media inferior a la respectiva media sectorial del conjunto de España. La diferencia más abultada, tanto en términos absolutos como relativos, se observa en los Servicios, donde el salario gallego queda 187 euros por mes por debajo de la media nacional del sector, que es de 1.613 euros (2.244 euros anuales menos). Esa diferencia implica que el salario de los Servicios es en Galicia un 11,6% más bajo que en toda España.
En 2018 ha subido el salario medio gallego en los tres sectores: en la Industria (+4,7%), en la Construcción (+3,2%) y en los Servicios (+0,1%). A lo largo de los últimos cinco años, la variación acumulada por el salario medio de cada sector es muy diferente. El mayor incremento salarial en el período 2013-2018 corresponde a la Industria (+8,2%). Le sigue la Construcción, con un aumento acumulado de un 6%. Y en los Servicios la remuneración media de 2018 resulta un 1,5% mayor que la de 2013, por lo que ha tenido un incremento que fue menos de una cuarta parte del alcanzado por la Industria.
Poder adquisitivo
La situación tiene varios matices cuando nos referimos a la remuneración media de los distintos sectores de la economía. Entre 2013 y 2018, el salario medio en la Industria gallega ganó un 5,3% en términos reales (su aumento fue mayor al crecimiento de los precios al consumo). Es una subida del poder de compra muy superior al incremento del salario medio industrial del conjunto de España, que ganó un 0,9% por encima de la inflación.
En la Construcción también se produjo una ganancia de poder de compra a lo largo de los últimos cinco años, aunque más moderada: +3,1%. En todo caso, ese avance tiene un brillo mayor si se compara con el retroceso de un 2,2% que tuvo el salario medio de la Construcción en el conjunto de España.
En cambio, en los Servicios se produjo un retroceso en el poder de compra del salario de un 1,3% entre 2013 y 2018, similar al deterioro registrado a nivel nacional (-1,2%).
El salario por sector y comunidad autónoma
Datos nominales
La situación relativa del salario medio de la comunidad no tiene por qué ser la misma en cada uno de los tres sectores. En el caso gallego, mientras ocupa el puesto 12º entre todas las autonomías en el salario medio total, escala hasta el 9º lugar en la Industria (1.750 euros/mes) y hasta el 11º en la Construcción (1.514 euros/mes). En los Servicios mantiene la 12ª colocación.
Sin embargo, cuando repetimos el ejercicio de compararlo con el más alto de cada sector, la mejor situación relativa del salario medio gallego se encuentra en la Construcción. Si el salario medio de este sector es en Galicia un 24,1% inferior a la remuneración más elevada (la del País Vasco, 1.953 euros), en la Construcción la desventaja frente al mayor salario se reduce hasta el 22,5% (País Vasco, con 1.953 euros mensuales).
Al mismo tiempo, en tanto el salario total gallego supera al más bajo en un 10,8% (Extremadura, 1.345 euros), en la Construcción la ventaja respecto de la remuneración más reducida es de un 13,1% (que también corresponde a la autonomía extremeña, con 1.339 euros).
Poder adquisitivo
Se observa una amplia variedad de situaciones cuando se compara la evolución del poder adquisitivo del salario medio total de la autonomía y la correspondiente al salario de cada uno de los tres grandes sectores económicos. Galicia, como vimos, tuvo un leve incremento del salario real del 0,2% entre 2013 y 2018. Sin embargo, esa situación no se replica en ninguno de los tres sectores.
En la Industria, es la comunidad que más incrementó el poder de compra del salario medio industrial, alcanzando un incremento de un 5,3% (frente al 0,9% del total de España). Hay otras tres autonomías en las que el incremento del poder de compra a lo largo de los últimos cinco años superó el 4%: Cantabria (+4,5%), Castilla y León (+4,5%) y Aragón (+4,1%). Las regiones que mostraron los retrocesos más desfavorables fueron Baleares (-4,1%), Andalucía y Extremadura (-1,7% en los dos casos).En el sector constructor, hubo diez regiones en las que el salario medio ganó capacidad de compra. Galicia fue una de ellas, con un incremento de un 3,1%. En todo caso, mostró un saludable contraste con la media nacional del sector, que perdió un 2,2%. Entre las diez autonomías con una evolución positiva destacaron Extremadura (+5,6%) y Canarias (+15,4%). Por su parte, los resultados menos favorables correspondieron a Andalucía (-7,3%), Cataluña (-6,9%) y Navarra (-3,1%).
En el sector Servicios, 11 autonomías tuvieron una caída en el poder de compra del salario medio entre 2013 y 2018. Galicia se contó entre ellas, aunque con la tercera pérdida más moderada: -1,3%, prácticamente lo mismo que la media del conjunto de España, que cedió un 1,2%. Entre las regiones con resultado negativo destacaron el País Vasco (-6,7%), Castilla-La Mancha (-5,9%) y La Rioja (-5,4%). Por su parte, Cantabria (+9,6%), Navarra (+5,2%) y Asturias (+3,1%) lograron los mayores repuntes.

El salario es una variable clave tanto del mercado laboral como de la economía en su conjunto. Por ejemplo, de lo que ocurra con los salarios dependerá en gran medida la evolución del consumo privado y de la competitividad de un país frente al exterior. De igual forma, la recaudación del sistema de Seguridad Social tampoco es ajena a la marcha de los salarios.
Es por ello que el Adecco Group Institute, el nuevo centro de estudios y divulgación del Grupo Adecco, en colaboración con los investigadores de Barceló y Asociados, ha elaborado su VII Monitor Anual Adecco sobre Salarios para Galicia, en el que, basados en datos de la Encuesta Trimestral de Coste Laboral, se analiza la evolución de la remuneración media gallega, tanto en el último año, como su evolución en los últimos cinco (2013-2018).
De las distintas definiciones para referirse a los salarios, en este Monitor utilizamos la de salario ordinario bruto. Esta definición incluye los pagos de regularidad mensual antes de computarse las deducciones y retenciones que correspondan. Quedan excluidos, por tanto, todos los pagos no regulares (pagas extraordinarias, horas extras, atrasos, indemnizaciones, etc.). Utilizamos los datos medios de cada uno de los últimos seis años, es decir, desde 2013 hasta 2018. Todos los datos se mencionarán en euros por mes de ahora en adelante.
La remuneración en Galicia
Salario nominal
El salario medio de la economía gallega durante 2018 ha sido de 1.491 euros mensuales. En comparación con la media de España, de 1.658 euros, el salario gallego es un 10,1% más bajo (167 euros mensuales menos). Esta diferencia implica que un asalariado medio en Galicia debe trabajar todo un año para ganar lo mismo que uno español gana en menos de 11 meses.
En 2018, el salario medio gallego ha crecido un 1,3% (lo que equivale a una ganancia de 19 euros mensuales). Es un incremento algo mayor al vivido por la remuneración media del conjunto de España, que ha aumentado un 1,2%.
Cuando analizamos el período comprendido desde 2013 hasta aquí, vemos que la evolución del salario gallego también ha sido algo más favorable que la exhibida por la media nacional. Desde entonces, la remuneración en Galicia acumula un aumento de un 3%, mientras que el salario medio español ha crecido un 1,5%, justo la mitad.
La brecha que separa ambas magnitudes ha tenido una leve reducción. Mientras en 2013 el salario gallego era un 11,4% menor al promedio nacional, ahora resulta un 10,1% inferior (como acabamos de ver). En términos absolutos, la diferencia se ha reducido desde 186 hasta 167 euros mensuales.
Poder adquisitivo
Si descontamos la variación de los precios al consumo de la evolución del salario, podemos conocer cómo ha variado el poder de compra de las remuneraciones.
Los precios al consumo han crecido un 1,7% en Galicia durante 2018 y esto ha tenido un impacto negativo en el poder de compra del salario regional: la remuneración gallega pierde, por segundo año consecutivo, capacidad de compra, en este caso, un 0,4%, que es menos profunda que la pérdida de un 0,6% nacional.
Pese a esa caída, a lo largo de los últimos cinco años el salario medio gallego ha acumulado una leve ganancia en su capacidad de compra de un 0,2%. Un resultado mejor que la caída de un 1,1% sufrida paralelamente por el poder de compra de la remuneración media del conjunto de España.
En términos de euros corrientes, esa mejoría es equivalente a 3 euros mensuales en Galicia frente a una pérdida de 18 euros para el conjunto de España.
El salario medio gallego
El determinante último de los salarios es la productividad de cada trabajador. Por tanto, los salarios -como regla general- no pueden alejarse permanentemente de la productividad pues si una empresa pagara salarios permanentemente superiores a la productividad de sus empleados, acabaría siendo desplazada por otros competidores, que podrían ofrecer el mismo producto a precios más bajos. El caso contrario, que una empresa pague permanentemente salarios inferiores a la productividad de sus empleados, tampoco es sostenible: los trabajadores acabarían abandonando la empresa.
Aunque en economía siempre hay excepciones, por las razones antes apuntadas, un salario mayor, en esencia, refleja la mayor productividad de quien lo percibe. Por lo tanto, desde el punto de vista de la productividad, un salario no puede considerarse “justo” o “injusto”.
Dentro de ese marco, tiene interés analizar los salarios desde un ángulo diferente: el de la diferencia que hay entre los mayores y menores salarios. Para ello, se ordenan todos los asalariados, desde el que percibe el salario más alto hasta el que cobra la remuneración más baja. Luego, se divide el total de asalariados en diez grupos con la misma cantidad de miembros, tomando primero al 10% que menos gana, después al siguiente 10% con menores salarios y así sucesivamente. Cada uno de esos grupos es un “decil”. El último paso es calcular el salario medio de cada decil.
Como hay personas con más de un empleo, para este análisis solo se considera el salario en el empleo principal. Como siempre, expresado en términos brutos. De ahí que sea distinto al salario medio ordinario con el que trabajamos en las secciones anteriores. Hay datos anuales oficiales hasta 2017 inclusive, pero sobre la base de otra información oficial y mediante distintos procedimientos pueden estimarse los datos de 2018.
El 10% de asalariados que menos cobra en Galicia tiene una remuneración media en su empleo principal de 454 euros por mes. Esto es un 2,1% o 10 euros menos que la media nacional para el mismo decil, que es de 464 euros por mes.
En el otro extremo, el 10% con salarios más altos percibe en la autonomía gallega una nómina media de 4.562 euros por mes. En este caso, la pérdida respecto del promedio nacional para el miso decil (4.618 euros mensuales) es de un 1,2% o 56 euros mensuales.
Comparando la remuneración de cada decil en Galicia con el respectivo decil nacional, se observa que en todos los casos los salarios gallegos son más reducidos. La diferencia más abultada en términos porcentuales corresponde al primer decil (el de menores remuneraciones medias), según los datos recién indicados. La más reducida se encuentra en el noveno (el segundo con mayor salario medio), con una diferencia de un 0,1% o 4 euros mensuales a favor de la media nacional.
En cuanto al promedio general, se encuentra que el salario medio en el empleo principal gallego es un 6,1% más bajo al del conjunto de España (1116 euros mensuales). El promedio general es en el conjunto de España de 1.911 euros por mes, mientras que para la comunidad gallega es de 1.795 euros.Comparando los salarios de los diferentes deciles gallegos se observa que el mayor incremento porcentual ocurre al pasar del primero al segundo, con una subida de un 88% (equivalente a 398 euros) hasta 852 euros mensuales.
El incremento hasta el tercer decil es de un 33% (284 euros más que el decil anterior), con lo que se llega a 1.136 euros por mes. A partir de ahí, desde el cuarto hasta el octavo decil, los aumentos del salario medio al pasar de un decil a otro son más moderados y no superan el 18%.
Los incrementos se hacen más grandes entre los últimos dos deciles. Pasar del octavo al noveno implica una ganancia adicional del 25% (587 euros mensuales más). Y alcanzar el décimo conlleva un nuevo incremento del 54% (que equivale a 1.609 euros, que es el incremento de mayor magnitud absoluta). En otros términos, pasar de un decil a otro no significa siempre el mismo esfuerzo ni el mismo beneficio.
Conocidos los mayores y menores salarios medios, surge de inmediato la idea de calcular la relación entre ambos, que en 2018 ha sido de 10 veces. Es decir que el 10% que percibe salarios más elevados en Galicia cobra, de media, 10 veces más que los que ingresan las menores remuneraciones.
Pese a lo elevado que pudiera parecer tal relación, es más baja que las registradas entre 2012 y 2015. Es igual a la del año pasado, aunque levemente mayor que la de 2016. En 2014 se alcanzó la máxima disparidad en la región, con una relación de 11,2 veces entre los mayores y los menores salarios. La relación gallega entre los mayores y menores salarios es igual al promedio nacional (10 veces).
Para evitar una eventual distorsión, se puede repetir el cálculo comparando el salario medio del 20% que menos cobra con la remuneración media del 20% que ingresa las mayores nóminas. Para eso, incluimos en el cálculo el segundo decil (el segundo 10% que menos cobra), cuyo salario medio en la autonomía gallega es de 852 euros por mes, y el noveno decil (el segundo 10% que más gana), que tiene una remuneración promedio de 2.953 euros mensuales.
Comparando, entonces, la remuneración media del 20% que más gana (deciles 9 y 10) con la del 20% que menos percibe (deciles 1 y 2), encontramos una relación de 4,8 veces. Los resultados son similares: es inferior a la del período 2012-2015, aunque ligeramente mayor a la de los últimos dos años. En todo caso, muestra una reducción significativa respecto del 5,2 registrado en 2014. En este caso, la relación media nacional (4,7 veces) es algo inferior que la gallega.
La reducción de la brecha entre los mayores y los menores salarios se produce porque las remuneraciones más bajas son las que más crecen. En los últimos cinco años, desde 2013 hasta 2018, el salario medio del primer decil aumentó un 10,8%, lo que implica una ganancia adicional de 44 euros mensuales. El segundo decil tuvo también el segundo salario medio que más se incrementó, con una subida de un 4,2% en el mismo período (34 euros más por mes).
En los demás deciles, el incremento acumulado en los últimos cinco años osciló entre un 0,6% y un 2,7%. Estos incrementos implican que los únicos dos deciles cuya remuneración media aumentó más que la inflación (es decir, los únicos salarios que ganaron poder de compra), fueron los dos más bajos.
Eso mismo ocurrió en España: una subida del 12% en el caso del primer decil (frente al 10,8% gallego) y un 5,8% en el segundo (que se compara con un 4,2% regional). Mientras en Galicia el promedio total creció un 3,8% (ganancia de 66 euros mensuales), en España subió un 2,2% (42 euros/mes).
El salario gallego en el conjunto autonómico
Datos nominales
Es posible clasificar el salario medio de cada una de las autonomías en tres grupos. Los salarios “altos” serían aquellos de más de 1.700 euros por mes, las remuneraciones “intermedias” serían las comprendidas entre 1.500 y 1.700 euros mensuales, y los salarios “bajos” serían aquellos por debajo de 1.500 euros por mes.
Según esta clasificación, Galicia es una de las ocho comunidades autónomas con salarios bajos, aunque tiene la tercera mejor posición relativa entre ellas. Es decir, el salario medio gallego ocupa el 12º puesto entre todas las comunidades españolas o el sexto más bajo. Sin embargo, esto implica un progreso, pues en 2015 y en 2016 era el tercero más bajo.
En 2018 el salario medio de la autonomía gallego ha crecido, como vimos anteriormente, un 1,3%. De las doce regiones cuyos salarios crecieron el año pasado destacan Baleares (+3,2%), Cataluña (+2,5%) y Navarra (+2%). Los recortes más profundos son los de Castilla-La Mancha (-1,1%) y La Rioja (-0,8%).
A lo largo del período 2013-2018 ocurrió algo similar. Galicia consiguió un incremento (+3%) que, aunque resultó el doble de la subida media nacional (+1,5%), no estuvo entre los mayores aumentos. Estos correspondieron a Cantabria (+9,5%), Baleares (+5,2%) y Canarias (+5,1%). Entre las cinco autonomías que mostraron descensos, los mayores recortes se dieron en Castilla-La Mancha (-2%) y la Región de Murcia (-1,4%).
La posición relativa del salario medio gallego ha mejorado en los últimos años. En 2013 Galicia tenía el tercer salario más reducido entre todas las autonomías, superando solo a Extremadura y Canarias. Ahora se encuentra tres escalones por encima, al haber superado también a Murcia, Andalucía y Castilla-La Mancha.
Comparar el salario medio gallego con el más alto y el más bajo permite alcanzar una conclusión similar. En 2013, la remuneración media en Galicia era un 27% menor que la del País Vasco, que tanto entonces como ahora era la mayor. Esa distancia se redujo hasta el 24,1% el año pasado. Al mismo tiempo, Galicia aumentó su distancia respecto del salario más bajo: en 2013 su salario medio superaba en un 8,4% al de Extremadura, diferencia que ha aumentado hasta el 10,8%.
Los datos anteriores nos informan, por ejemplo, que cada mes, de media, un asalariado gallego percibe 472 euros menos que un colega vasco (5.664 euros anuales), 470 euros menos que un asalariado medio en Madrid (5.640 euros menos por año) y 277 euros menos que un empleado en Cataluña (3.324 euros anuales).
Al mismo tiempo, un asalariado medio en Galicia cobra cada mes 146 euros más que uno en Extremadura y 61 euros más que uno en Canarias (una ventaja, respectivamente, de 1.752 y 732 euros anuales).
Poder adquisitivo
Cuando se observa la evolución de la capacidad de compra de la remuneración media de las autonomías desde 2013 hasta 2018 también hay una amplia diversidad: el poder de compra del salario medio se ha reducido en nueve autonomías y ha aumentado en las otras ocho.
Cantabria (+7,1%) y Canarias (+3,2%) son las únicas autonomías donde la capacidad de compra del salario medio ha tenido una mejoría superior al 3%. El incremento es de entre un 1% y un 3% en Navarra (+2,7%), Asturias (+2,3%) y Baleares (+1,5%), mientras que en Madrid, Castilla y León y Galicia el mismo resulta inferior al 1% (+0,5%, +0,4% y +0,2%, respectivamente).Entre las autonomías cuyos salarios medios han perdido capacidad de compra, se encuentran cinco regiones que registran una pérdida acumulada de al menos el 3%.
Son el País Vasco (-4,4%), Castilla-La Mancha (-3,9%), Andalucía (-3,3%), La Rioja (-3,2%) y Murcia (-3,1%).Con descensos en la capacidad de compra del salario medio de entre el 1% y el 3% en los cinco años que van desde 2013 hasta 2018, se colocan Cataluña (-2,5%), Aragón (-1,5%) y la Comunidad Valenciana (-1,4%). Extremadura tiene el deterioro más suave, de un 0,8%.
Lo anterior muestra que no hay una relación determinada entre la evolución del poder de compra del salario y su nivel en términos de euros. Por ejemplo, Galicia, que tiene un salario inferior a la media nacional, consiguió una ganancia en el poder de compra de su salario medio.
El salario gallego por sector de actividad
Datos nominales
De los tres grandes sectores económicos, la Industria continúa siendo el que ofrece las remuneraciones más elevadas en Galicia, con 1.750 euros por mes, cifra que supera la media autonómica en un 17,4% (una ventaja equivalente a 259 euros mensuales o 2.100 por año). La situación opuesta se registra en los Servicios, que con una remuneración de 1.425 euros es la más baja, quedando un 4,4% por debajo de la media gallega (una desventaja de 65 euros/mes o 780 euros/año).
Por su parte, en la Construcción, el salario medio es de 1.514 euros, un 1,6% por encima de la media regional (23 euros/mes).
Los tres sectores exhiben una retribución media inferior a la respectiva media sectorial del conjunto de España. La diferencia más abultada, tanto en términos absolutos como relativos, se observa en los Servicios, donde el salario gallego queda 187 euros por mes por debajo de la media nacional del sector, que es de 1.613 euros (2.244 euros anuales menos). Esa diferencia implica que el salario de los Servicios es en Galicia un 11,6% más bajo que en toda España.
En 2018 ha subido el salario medio gallego en los tres sectores: en la Industria (+4,7%), en la Construcción (+3,2%) y en los Servicios (+0,1%). A lo largo de los últimos cinco años, la variación acumulada por el salario medio de cada sector es muy diferente. El mayor incremento salarial en el período 2013-2018 corresponde a la Industria (+8,2%). Le sigue la Construcción, con un aumento acumulado de un 6%. Y en los Servicios la remuneración media de 2018 resulta un 1,5% mayor que la de 2013, por lo que ha tenido un incremento que fue menos de una cuarta parte del alcanzado por la Industria.
Poder adquisitivo
La situación tiene varios matices cuando nos referimos a la remuneración media de los distintos sectores de la economía. Entre 2013 y 2018, el salario medio en la Industria gallega ganó un 5,3% en términos reales (su aumento fue mayor al crecimiento de los precios al consumo). Es una subida del poder de compra muy superior al incremento del salario medio industrial del conjunto de España, que ganó un 0,9% por encima de la inflación.
En la Construcción también se produjo una ganancia de poder de compra a lo largo de los últimos cinco años, aunque más moderada: +3,1%. En todo caso, ese avance tiene un brillo mayor si se compara con el retroceso de un 2,2% que tuvo el salario medio de la Construcción en el conjunto de España.
En cambio, en los Servicios se produjo un retroceso en el poder de compra del salario de un 1,3% entre 2013 y 2018, similar al deterioro registrado a nivel nacional (-1,2%).
El salario por sector y comunidad autónoma
Datos nominales
La situación relativa del salario medio de la comunidad no tiene por qué ser la misma en cada uno de los tres sectores. En el caso gallego, mientras ocupa el puesto 12º entre todas las autonomías en el salario medio total, escala hasta el 9º lugar en la Industria (1.750 euros/mes) y hasta el 11º en la Construcción (1.514 euros/mes). En los Servicios mantiene la 12ª colocación.
Sin embargo, cuando repetimos el ejercicio de compararlo con el más alto de cada sector, la mejor situación relativa del salario medio gallego se encuentra en la Construcción. Si el salario medio de este sector es en Galicia un 24,1% inferior a la remuneración más elevada (la del País Vasco, 1.953 euros), en la Construcción la desventaja frente al mayor salario se reduce hasta el 22,5% (País Vasco, con 1.953 euros mensuales).
Al mismo tiempo, en tanto el salario total gallego supera al más bajo en un 10,8% (Extremadura, 1.345 euros), en la Construcción la ventaja respecto de la remuneración más reducida es de un 13,1% (que también corresponde a la autonomía extremeña, con 1.339 euros).
Poder adquisitivo
Se observa una amplia variedad de situaciones cuando se compara la evolución del poder adquisitivo del salario medio total de la autonomía y la correspondiente al salario de cada uno de los tres grandes sectores económicos. Galicia, como vimos, tuvo un leve incremento del salario real del 0,2% entre 2013 y 2018. Sin embargo, esa situación no se replica en ninguno de los tres sectores.
En la Industria, es la comunidad que más incrementó el poder de compra del salario medio industrial, alcanzando un incremento de un 5,3% (frente al 0,9% del total de España). Hay otras tres autonomías en las que el incremento del poder de compra a lo largo de los últimos cinco años superó el 4%: Cantabria (+4,5%), Castilla y León (+4,5%) y Aragón (+4,1%). Las regiones que mostraron los retrocesos más desfavorables fueron Baleares (-4,1%), Andalucía y Extremadura (-1,7% en los dos casos).En el sector constructor, hubo diez regiones en las que el salario medio ganó capacidad de compra. Galicia fue una de ellas, con un incremento de un 3,1%. En todo caso, mostró un saludable contraste con la media nacional del sector, que perdió un 2,2%. Entre las diez autonomías con una evolución positiva destacaron Extremadura (+5,6%) y Canarias (+15,4%). Por su parte, los resultados menos favorables correspondieron a Andalucía (-7,3%), Cataluña (-6,9%) y Navarra (-3,1%).
En el sector Servicios, 11 autonomías tuvieron una caída en el poder de compra del salario medio entre 2013 y 2018. Galicia se contó entre ellas, aunque con la tercera pérdida más moderada: -1,3%, prácticamente lo mismo que la media del conjunto de España, que cedió un 1,2%. Entre las regiones con resultado negativo destacaron el País Vasco (-6,7%), Castilla-La Mancha (-5,9%) y La Rioja (-5,4%). Por su parte, Cantabria (+9,6%), Navarra (+5,2%) y Asturias (+3,1%) lograron los mayores repuntes.




































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