GALICIA
En plena pandemia Galicia ha sido capaz de crear empleo indefinido
En efecto, la eliminación de 8.100 empleos asalariados en la autonomía gallega se desagrega en el despido de 27.100 personas con un contrato temporal (-11,1% interanual) y la contratación de 18.800 personas con un vínculo indefinido (+2,9%, el tercer mejor resultado autonómico)
Hace unas semanas, el Adecco Group Institute, el centro de estudios y divulgación del Grupo Adecco, presentaba la primera parte de su VIII Monitor Anual Adecco de Ocupación: un detallado análisis de la evolución del empleo en Galicia, centrado en los rasgos demográficos de los ocupados gallegos.
En esta segunda entrega del Monitor Adecco se analiza el perfil socioeconómico de la ocupación en Galicia. Su objetivo es analizar los puestos de trabajo que se están creando o destruyendo en nuestra región desde el punto de vista sectorial, de la situación profesional (autónomo, empleador, asalariado, etc.), y si la contratación o la caída en ella está afectando más a los trabajadores indefinidos o a los temporales.
Al igual que en la primera parte de este estudio, en los puntos en los que sea relevante la información, estableceremos una comparativa entre los datos de 2020 con los de 2008 –año en que comenzó la anterior crisis económica en nuestro país- para comprender mejor el impacto que ambas recesiones han dejado en la ocupación gallega y si las consecuencias de ambas han sido muy diferentes.
Como ya se vio hace unos días, la pandemia ha hecho desaparecer en nuestro país prácticamente todos los empleos creados en los dos años anteriores pues en el último año se han destruido 697.400 puestos de trabajo (-3,5% interanual). El empleo ha caído en todas las comunidades autónomas -en el caso de Galicia un 2,1%- excepto en la Región de Murcia (+0,1%, por la creación de 500 empleos) y los jóvenes son los que están sufriendo con mayor fuerza las consecuencias laborales de esta crisis, especialmente en la autonomía gallega.
Y así se ha distribuido la destrucción de empleo en nuestra autonomía, según las variables socioeconómicas: sector, empleo asalariado o por cuenta propia, y tipo de contratación.
Empleo asalariado fijo y temporal: Galicia crea empleo indefinido
Un buen ángulo desde el que se puede analizar la evolución del empleo asalariado es según sea la duración de su contrato: indefinida o temporal.
Todos los empleos asalariados suprimidos en los últimos doce meses en Galicia eran de carácter temporal. En efecto, la eliminación de 8.100 empleos asalariados en la autonomía gallega se desagrega en la contratación de 18.800 personas con un contrato indefinido (+2,9% interanual, el tercer mejor resultado del conjunto autonómico) y con la supresión de 27.100 personas que tenían un vínculo temporal (-11,1%). En el empleo indefinido por delante de Galicia solo tienen mejores resultados la Región de Murcia (+8,2%) y Asturias (4%).
Esta es una dinámica diferente a la del conjunto nacional, donde se ha reducido tanto el colectivo de asalariados con contrato fijo (-0,8%), como el de asalariados temporales (-13%).
Galicia es una de las siete comunidades en las que se registra un alza de la contratación indefinida simultánea a una reducción de la temporal. Las otras son Andalucía, Asturias, Castilla y León, la Región de Murcia, el País Vasco y La Rioja.
En otras siete regiones se repite lo registrado en el total nacional, es decir, una contracción en ambos grupos de asalariados: Aragón, Baleares, Canarias, Castilla-La Mancha, Cataluña, la Comunidad Valenciana y la Comunidad de Madrid. Las restantes tres comunidades (Cantabria, Extremadura y Navarra) son las únicas donde se ha contraído el empleo fijo al tiempo que se ha expandido el temporal.
Los 880.600 asalariados que hay en Galicia en la actualidad se pueden descomponer en 663.800 asalariados con contratos indefinidos y 216.700 con contratación temporal. Es decir que un 24,6% de los asalariados gallegos es temporal (tasa de temporalidad), una proporción ligeramente más alta que la media de España (24,2%) pero que resulta 2,8 p.p. inferior a la de hace un año. Si comparamos la tasa de temporalidad gallega actual con la que tenía en 2008, encontramos un descenso de 6,9 p.p.
La ocupación según la situación profesional
Si separamos los empleos en dos grandes categorías, Asalariados y No asalariados, (empleadores y autónomos), vemos que, durante la pandemia, 2 de cada 3 puestos de trabajo suprimidos en Galicia corresponden a la segunda. En efecto, el número de asalariados ha tenido en el tercer trimestre un decremento interanual de 8.100 (-0,9%). Mientras, la cantidad de no asalariados ha caído en 15.000 personas (-6,9%, la tercera variación más negativa entre todas las autonomías).
Esta es una dinámica diferente a la del conjunto de España, donde también han caído ambos grupos de ocupados, pero los asalariados lo han hecho en mayor medida (-4,1% los asalariados y -0,5% los empleados por cuenta propia).
Dentro de los no asalariados gallegos, los tres grupos que lo componen han perdido empleo, pero en una medida diferente. El número de empleadores ha bajado un 2,8% interanual (equivale a 1.800 empleos menos) mientras que el de autónomos (no tienen personal a cargo) ha caído un 8,2% (que supone 11.800 empleos perdidos). Al mismo tiempo, el número de Otros (donde se incluyen principalmente miembros de cooperativas y personas que ayudan en el negocio familiar sin remuneración) se ha reducido un 19,7%, perdiendo 1.400 empleos.
En la media española ocurre algo distinto: el grupo de empleadores ha caído (-7,7%), el de autónomos ha crecido (+3,4%) y el número de ocupados por cuenta propia de la categoría Otros también ha bajado (-7,8%). El incremento del número de autónomos en el conjunto de España podría explicarse por los microempresarios que han despedido a todo su personal (por lo que dejan de ser empleadores) y por personas que, al perder su empleo, intentan iniciar una actividad independiente.
Entre los asalariados, el sector privado ha reducido la contratación en 19.100 personas (-2,7% interanual), en tanto que en el sector público el número de asalariados ha crecido en 11.000 personas (+5,9%). El aumento del empleo asalariado público es más fuerte que el de la media nacional (+3,4%), mientras que el descenso del empleo asalariado privado resulta más suave que en el conjunto de España (-5,8%).
En otras cinco autonomías, además de Galicia, y al igual que en el total de España, se registra un declive en ambos colectivos, asalariados y no asalariados: Aragón, la Comunidad Valenciana, Extremadura, el País Vasco y La Rioja.
Nueve comunidades exhiben un aumento en el número de no asalariados simultáneo a una contracción del colectivo de personas trabajando en relación de dependencia: Andalucía, Baleares, Canarias, Cantabria, ambas Castillas, Cataluña, la Comunidad de Madrid y Navarra. Por su parte, Asturias y la Región de Murcia se distinguen por ser las únicas autonomías donde se ha reducido el número de no asalariados mientras crecía el de personas trabajando en relación de dependencia.
El empleo público ha crecido en doce autonomías. En cambio, la evolución del colectivo de asalariados del sector privado ha evolucionado de manera uniforme: en todas las autonomías se ha reducido.
Desde el punto de vista de la situación profesional, tenemos que los 1,08 millones de ocupados gallegos se corresponden con 880.600 asalariados y 201.700 no asalariados. A su vez, los trabajadores por cuenta ajena se dividen en 683.200 asalariados en el sector privado y 197.400 en el sector público. Por su parte, los no asalariados pueden desagregarse en 132.600 autónomos, 63.400 empleadores y 5.700 personas en otras situaciones.
El peso del empleo asalariado dentro de la ocupación total gallega es ahora de un 81,3%, inferior al 84% que es el promedio de todo el país y la cuarta menor proporción a nivel autonómico. Sin embargo, en comparación con los datos de 2008, el peso de los asalariados ha aumentado en 4,5 puntos porcentuales, por una mayor participación tanto del empleo público (+1,7 p.p.) como del privado (+2,8 p.p.).
El segmento de no asalariados supone un 18,6% del empleo total, 2,6 p.p. superior a la media nacional (16%) y la cuarta mayor proporción entre todas las comunidades autónomas. Sin embargo, implica un descenso de 4,6 p.p. desde 2008. Los tres grupos de ocupados por cuenta propia muestran un descenso en su participación en el empleo total respecto de 2008: los autónomos han caído 1,6 p.p. hasta el 12,2%, los empleadores también en 1,5 p.p. hasta el 5,9%, mientras que las Otras situaciones han rebajado su importancia en 1,4 p.p. para quedar en apenas el 0,5%.
Galicia es la cuarta comunidad con mayor proporción de empleo por cuenta propia. Por delante solo se coloca Extremadura (21,5%), Cantabria (19,1%) y Castilla y León (18,8%).
La ocupación en Galicia por sector económico
Si clasificamos el empleo en 11 ramas de actividad (Agricultura, Agua y Energía, Manufacturas, Construcción y siete ramas de Servicios), vemos que tres de ellas concentran el 64,1% del empleo gallego. Ellas son Comercio y Hostelería (26,4% del empleo total), Administraciones Públicas y servicios sociales (22,6%) y Manufacturas (15,1%).
El empleo gallego muestra una concentración en sus tres principales ramas igual a la media de todo el país, que también es del 64,1% del total. A nivel nacional, además, son las mismas tres las ramas que más empleo concentran: Comercio y Hostelería (28,4%), AA.PP. y servicios sociales (23,1%) y Manufacturas (12,6%).
En Galicia, cinco de las once ramas de actividad han incrementado su ocupación a lo largo de los últimos doce meses al tercer trimestre pasado, en tanto que en las restantes seis se ha producido un descenso del empleo. Los mayores aumentos se han dado en Agua y energía (+14,7%, equivalente a 2.200 nuevos empleos), Finanzas y seguros (+14,2%; 2.500 nuevos puestos de trabajo) y, a más distancia, Construcción (+3,8%; 2.800 contrataciones más).
Las bajadas más duras se han producido en Servicios culturales y otros (caída de un 9,9% con la pérdida de 8.200 empleos) e Información y comunicaciones (retroceso de un 9,3%, por 2.600 despidos netos).
Comparando el número de ocupados actual de cada rama de actividad con el de 2008, se advierte que en Galicia solo tres muestran un incremento: Actividades profesionales (+21,5%), AA.PP. y servicios sociales (+8,6%) e Información y comunicaciones (+4,1%).
Las ramas de actividad que sufren la mayor contracción del empleo en el mismo período son la Construcción (-42,2%), Agricultura y ganadería (-30,5%) y Finanzas y seguros (-18,6%).
La diferente evolución en el empleo ha significado un cambio en la composición de la ocupación gallega por ramas de actividad. En esencia, la Construcción y la Agricultura han perdido una participación (3,8 y 1,8 puntos porcentuales, respectivamente) que ha sido ganada principalmente por AA.PP. y servicios sociales (+4,1 p.p.) y Actividades profesionales (+2,5 p.p.).

Hace unas semanas, el Adecco Group Institute, el centro de estudios y divulgación del Grupo Adecco, presentaba la primera parte de su VIII Monitor Anual Adecco de Ocupación: un detallado análisis de la evolución del empleo en Galicia, centrado en los rasgos demográficos de los ocupados gallegos.
En esta segunda entrega del Monitor Adecco se analiza el perfil socioeconómico de la ocupación en Galicia. Su objetivo es analizar los puestos de trabajo que se están creando o destruyendo en nuestra región desde el punto de vista sectorial, de la situación profesional (autónomo, empleador, asalariado, etc.), y si la contratación o la caída en ella está afectando más a los trabajadores indefinidos o a los temporales.
Al igual que en la primera parte de este estudio, en los puntos en los que sea relevante la información, estableceremos una comparativa entre los datos de 2020 con los de 2008 –año en que comenzó la anterior crisis económica en nuestro país- para comprender mejor el impacto que ambas recesiones han dejado en la ocupación gallega y si las consecuencias de ambas han sido muy diferentes.
Como ya se vio hace unos días, la pandemia ha hecho desaparecer en nuestro país prácticamente todos los empleos creados en los dos años anteriores pues en el último año se han destruido 697.400 puestos de trabajo (-3,5% interanual). El empleo ha caído en todas las comunidades autónomas -en el caso de Galicia un 2,1%- excepto en la Región de Murcia (+0,1%, por la creación de 500 empleos) y los jóvenes son los que están sufriendo con mayor fuerza las consecuencias laborales de esta crisis, especialmente en la autonomía gallega.
Y así se ha distribuido la destrucción de empleo en nuestra autonomía, según las variables socioeconómicas: sector, empleo asalariado o por cuenta propia, y tipo de contratación.
Empleo asalariado fijo y temporal: Galicia crea empleo indefinido
Un buen ángulo desde el que se puede analizar la evolución del empleo asalariado es según sea la duración de su contrato: indefinida o temporal.
Todos los empleos asalariados suprimidos en los últimos doce meses en Galicia eran de carácter temporal. En efecto, la eliminación de 8.100 empleos asalariados en la autonomía gallega se desagrega en la contratación de 18.800 personas con un contrato indefinido (+2,9% interanual, el tercer mejor resultado del conjunto autonómico) y con la supresión de 27.100 personas que tenían un vínculo temporal (-11,1%). En el empleo indefinido por delante de Galicia solo tienen mejores resultados la Región de Murcia (+8,2%) y Asturias (4%).
Esta es una dinámica diferente a la del conjunto nacional, donde se ha reducido tanto el colectivo de asalariados con contrato fijo (-0,8%), como el de asalariados temporales (-13%).
Galicia es una de las siete comunidades en las que se registra un alza de la contratación indefinida simultánea a una reducción de la temporal. Las otras son Andalucía, Asturias, Castilla y León, la Región de Murcia, el País Vasco y La Rioja.
En otras siete regiones se repite lo registrado en el total nacional, es decir, una contracción en ambos grupos de asalariados: Aragón, Baleares, Canarias, Castilla-La Mancha, Cataluña, la Comunidad Valenciana y la Comunidad de Madrid. Las restantes tres comunidades (Cantabria, Extremadura y Navarra) son las únicas donde se ha contraído el empleo fijo al tiempo que se ha expandido el temporal.
Los 880.600 asalariados que hay en Galicia en la actualidad se pueden descomponer en 663.800 asalariados con contratos indefinidos y 216.700 con contratación temporal. Es decir que un 24,6% de los asalariados gallegos es temporal (tasa de temporalidad), una proporción ligeramente más alta que la media de España (24,2%) pero que resulta 2,8 p.p. inferior a la de hace un año. Si comparamos la tasa de temporalidad gallega actual con la que tenía en 2008, encontramos un descenso de 6,9 p.p.
La ocupación según la situación profesional
Si separamos los empleos en dos grandes categorías, Asalariados y No asalariados, (empleadores y autónomos), vemos que, durante la pandemia, 2 de cada 3 puestos de trabajo suprimidos en Galicia corresponden a la segunda. En efecto, el número de asalariados ha tenido en el tercer trimestre un decremento interanual de 8.100 (-0,9%). Mientras, la cantidad de no asalariados ha caído en 15.000 personas (-6,9%, la tercera variación más negativa entre todas las autonomías).
Esta es una dinámica diferente a la del conjunto de España, donde también han caído ambos grupos de ocupados, pero los asalariados lo han hecho en mayor medida (-4,1% los asalariados y -0,5% los empleados por cuenta propia).
Dentro de los no asalariados gallegos, los tres grupos que lo componen han perdido empleo, pero en una medida diferente. El número de empleadores ha bajado un 2,8% interanual (equivale a 1.800 empleos menos) mientras que el de autónomos (no tienen personal a cargo) ha caído un 8,2% (que supone 11.800 empleos perdidos). Al mismo tiempo, el número de Otros (donde se incluyen principalmente miembros de cooperativas y personas que ayudan en el negocio familiar sin remuneración) se ha reducido un 19,7%, perdiendo 1.400 empleos.
En la media española ocurre algo distinto: el grupo de empleadores ha caído (-7,7%), el de autónomos ha crecido (+3,4%) y el número de ocupados por cuenta propia de la categoría Otros también ha bajado (-7,8%). El incremento del número de autónomos en el conjunto de España podría explicarse por los microempresarios que han despedido a todo su personal (por lo que dejan de ser empleadores) y por personas que, al perder su empleo, intentan iniciar una actividad independiente.
Entre los asalariados, el sector privado ha reducido la contratación en 19.100 personas (-2,7% interanual), en tanto que en el sector público el número de asalariados ha crecido en 11.000 personas (+5,9%). El aumento del empleo asalariado público es más fuerte que el de la media nacional (+3,4%), mientras que el descenso del empleo asalariado privado resulta más suave que en el conjunto de España (-5,8%).
En otras cinco autonomías, además de Galicia, y al igual que en el total de España, se registra un declive en ambos colectivos, asalariados y no asalariados: Aragón, la Comunidad Valenciana, Extremadura, el País Vasco y La Rioja.
Nueve comunidades exhiben un aumento en el número de no asalariados simultáneo a una contracción del colectivo de personas trabajando en relación de dependencia: Andalucía, Baleares, Canarias, Cantabria, ambas Castillas, Cataluña, la Comunidad de Madrid y Navarra. Por su parte, Asturias y la Región de Murcia se distinguen por ser las únicas autonomías donde se ha reducido el número de no asalariados mientras crecía el de personas trabajando en relación de dependencia.
El empleo público ha crecido en doce autonomías. En cambio, la evolución del colectivo de asalariados del sector privado ha evolucionado de manera uniforme: en todas las autonomías se ha reducido.
Desde el punto de vista de la situación profesional, tenemos que los 1,08 millones de ocupados gallegos se corresponden con 880.600 asalariados y 201.700 no asalariados. A su vez, los trabajadores por cuenta ajena se dividen en 683.200 asalariados en el sector privado y 197.400 en el sector público. Por su parte, los no asalariados pueden desagregarse en 132.600 autónomos, 63.400 empleadores y 5.700 personas en otras situaciones.
El peso del empleo asalariado dentro de la ocupación total gallega es ahora de un 81,3%, inferior al 84% que es el promedio de todo el país y la cuarta menor proporción a nivel autonómico. Sin embargo, en comparación con los datos de 2008, el peso de los asalariados ha aumentado en 4,5 puntos porcentuales, por una mayor participación tanto del empleo público (+1,7 p.p.) como del privado (+2,8 p.p.).
El segmento de no asalariados supone un 18,6% del empleo total, 2,6 p.p. superior a la media nacional (16%) y la cuarta mayor proporción entre todas las comunidades autónomas. Sin embargo, implica un descenso de 4,6 p.p. desde 2008. Los tres grupos de ocupados por cuenta propia muestran un descenso en su participación en el empleo total respecto de 2008: los autónomos han caído 1,6 p.p. hasta el 12,2%, los empleadores también en 1,5 p.p. hasta el 5,9%, mientras que las Otras situaciones han rebajado su importancia en 1,4 p.p. para quedar en apenas el 0,5%.
Galicia es la cuarta comunidad con mayor proporción de empleo por cuenta propia. Por delante solo se coloca Extremadura (21,5%), Cantabria (19,1%) y Castilla y León (18,8%).
La ocupación en Galicia por sector económico
Si clasificamos el empleo en 11 ramas de actividad (Agricultura, Agua y Energía, Manufacturas, Construcción y siete ramas de Servicios), vemos que tres de ellas concentran el 64,1% del empleo gallego. Ellas son Comercio y Hostelería (26,4% del empleo total), Administraciones Públicas y servicios sociales (22,6%) y Manufacturas (15,1%).
El empleo gallego muestra una concentración en sus tres principales ramas igual a la media de todo el país, que también es del 64,1% del total. A nivel nacional, además, son las mismas tres las ramas que más empleo concentran: Comercio y Hostelería (28,4%), AA.PP. y servicios sociales (23,1%) y Manufacturas (12,6%).
En Galicia, cinco de las once ramas de actividad han incrementado su ocupación a lo largo de los últimos doce meses al tercer trimestre pasado, en tanto que en las restantes seis se ha producido un descenso del empleo. Los mayores aumentos se han dado en Agua y energía (+14,7%, equivalente a 2.200 nuevos empleos), Finanzas y seguros (+14,2%; 2.500 nuevos puestos de trabajo) y, a más distancia, Construcción (+3,8%; 2.800 contrataciones más).
Las bajadas más duras se han producido en Servicios culturales y otros (caída de un 9,9% con la pérdida de 8.200 empleos) e Información y comunicaciones (retroceso de un 9,3%, por 2.600 despidos netos).
Comparando el número de ocupados actual de cada rama de actividad con el de 2008, se advierte que en Galicia solo tres muestran un incremento: Actividades profesionales (+21,5%), AA.PP. y servicios sociales (+8,6%) e Información y comunicaciones (+4,1%).
Las ramas de actividad que sufren la mayor contracción del empleo en el mismo período son la Construcción (-42,2%), Agricultura y ganadería (-30,5%) y Finanzas y seguros (-18,6%).
La diferente evolución en el empleo ha significado un cambio en la composición de la ocupación gallega por ramas de actividad. En esencia, la Construcción y la Agricultura han perdido una participación (3,8 y 1,8 puntos porcentuales, respectivamente) que ha sido ganada principalmente por AA.PP. y servicios sociales (+4,1 p.p.) y Actividades profesionales (+2,5 p.p.).



































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