Día Viernes, 16 de Enero de 2026
ACTUALIDAD
La invasión de los QR´S
Son códigos llamativos que despiertan la curiosidad del usuario y pueden infectar tu teléfono móvil
El código QR, no es una tecnología nueva, tenemos que remontarnos al año 1994 cuando la empresa japonesa Denso Ware, subsidiaria de Toyota creó los QR, en inglés -Quick Response- en español -RESPUESTA RÁPIDA-.
No acceder a enlaces desconocidos, es, no caer en la trampa de los ciberdelincuentes
Pero vayamos por partes, vamos a ver cómo nació, para que se usa, saber si es útil, como crearlos, etc. Empecemos respondiendo que son los códigos QR, pues bien, estos códigos están por todas partes y que de manera conveniente almacenan y distribuyen información, son rápidamente accesibles a cualquier persona. Cierto es, que cuando acercamos un teléfono móvil para que lo lea, la respuesta es inmediata. Visualmente es un cuadrado habitualmente en blanco y negro y debe tener unas medidas de tres por tres si son estáticos y de dos por dos si son dinámicos y para leerlos bien con el teléfono móvil, necesitamos distanciarlo al menos unos diez centímetros. El código QR, surgió para identificar con más rapidez que el código de barras, por ejemplo, las piezas que podían estar en el interior de un embalaje, este sistema agilizaba de gran manera la recepción de piezas de automoción, que fue en donde nació. Por aquella época la web, estaba en sus inicios.
Los códigos QR, pueden vincularse a una dirección web, y así de esa forma podemos redirigir como enlace a un texto, imágenes, animaciones, videos, etc. Todo lo que contenga una web, es factible de enlazarlo con un código QR convirtiéndose así, en una combinación entre papel y la web.
Es muy frecuente ver un código de barras, sobre todo cuando hacemos la compra y en caja leen los artículos, esa información es propia de ese producto, solo contiene el nombre del mismo, en cambio el código QR, puede almacenar más información, porque el uso de esos códigos es muy amplio para diferentes negocios. Se pueden generar códigos para navegadores web, para diversos tipos de datos, códigos QR personalizados le permite los contactos con los clientes y a través de estos, se intercambian información de forma reciproca, industrias, arte, lo usan los artistas como material de trabajo, comercio electrónico, uso informativo en museos y sitios patrimoniales, promocionando la información adherida sobre objetos o monumentos, los datos se reciben a través del teléfono móvil mediante videos, textos, audios, etc. El uso funerario, también está en auge, en 2014 se implementó en el cementerio israelí en Uruguay, para que a través del uso de los códigos QR, pueda permitir ver las imágenes del cementerio y conocer la ubicación exacta de cada tumba. En medicina, se promocionó una campaña piloto para identificar y ayudar a enfermos de Alzheimer, a través de un código QR que llevan consigo, el cual aporta información sobre esa persona. También es muy útil para el transporte público de viajeros.
Los códigos QR, forman parte de nuestra vida, aunque estaban un poco olvidados. Fue a raíz de la pandemia cuando volvieron a resurgir. Se volvieron casi imprescindibles, para ir a un restaurante, sustituyendo la carta, a la universidad, para identificar a un posible enfermo, mostrar información turística, descuentos en establecimientos, trámites burocráticos, libros, etc.
El humano genera más veces problemas que la propia tecnología
Si un usuario tiene intención de generar un código QR, es fácil, ver el tipo de código que quiere, acceder a la página web apropiada, rellenar los datos en el formulario, pulsar el botón “crear código QR”, el siguiente paso es guardar el código resultante y ese tiene otro código “html”, que es necesario para insertar en cualquier web y una vez realizado ya funciona. Los códigos con lecturas sencillas y fiables, son los clásicos (blanco y negro), es conveniente hacer pruebas con el QR que se ha generado, usando si es posible móviles diferentes para comprobar que se puede leer correctamente. Es importante también, asegurarse que se introdujo adecuadamente la URL (dirección web) de destino, de lo contrario, daría la información errónea. La visualización también es importante, por eso el contenido debe estar preparado para visualizarse en diferentes dispositivos móviles.
Cuando caminamos por la calle vemos códigos QR por todos lados, en la parada de autobús, en las ofertas de un supermercado, en una prenda de ropa, en un poster, en un periódico, en una factura, folletos publicitarios y un largo etc. Están como decía, por todos los lugares. Ni que decir tiene que por mera curiosidad, quien no le colocó el lector del teléfono a uno de ellos para ver “de que va”, pues mucho cuidado, a simple vista, no implican peligro y deberían ser fiables, pero algunos pueden ocultar una serie de amenazas. Muchos usuarios simplemente cuando aparece el enlace, ni siquiera lo ven y podría ser otra cosa diferente a lo que inicialmente sale, por consiguiente, los usuarios deben ser conscientes del riesgo que corren, por lo que siempre hay que extremar las precauciones, al mismo tiempo los códigos QR, se utilizan de forma mayoritaria a través del teléfono y puede servir de puerta de acceso a la información que almacena el dispositivo: datos personales, ubicación, etc. En el momento de iniciar la lectura, puede descargar algún archivo malicioso en el equipo como troyanos, gusanos, apps maliciosas, etc.
Todos los ciberdelitos se pueden evitar con un poco de atención y desconfiando de la más mínima sospecha, porque son muchas las personas que lo usan, la gran mayoría son seguro y no deja de existir la posibilidad de ser vulnerado.

El código QR, no es una tecnología nueva, tenemos que remontarnos al año 1994 cuando la empresa japonesa Denso Ware, subsidiaria de Toyota creó los QR, en inglés -Quick Response- en español -RESPUESTA RÁPIDA-.
No acceder a enlaces desconocidos, es, no caer en la trampa de los ciberdelincuentes
Pero vayamos por partes, vamos a ver cómo nació, para que se usa, saber si es útil, como crearlos, etc. Empecemos respondiendo que son los códigos QR, pues bien, estos códigos están por todas partes y que de manera conveniente almacenan y distribuyen información, son rápidamente accesibles a cualquier persona. Cierto es, que cuando acercamos un teléfono móvil para que lo lea, la respuesta es inmediata. Visualmente es un cuadrado habitualmente en blanco y negro y debe tener unas medidas de tres por tres si son estáticos y de dos por dos si son dinámicos y para leerlos bien con el teléfono móvil, necesitamos distanciarlo al menos unos diez centímetros. El código QR, surgió para identificar con más rapidez que el código de barras, por ejemplo, las piezas que podían estar en el interior de un embalaje, este sistema agilizaba de gran manera la recepción de piezas de automoción, que fue en donde nació. Por aquella época la web, estaba en sus inicios.
Los códigos QR, pueden vincularse a una dirección web, y así de esa forma podemos redirigir como enlace a un texto, imágenes, animaciones, videos, etc. Todo lo que contenga una web, es factible de enlazarlo con un código QR convirtiéndose así, en una combinación entre papel y la web.
Es muy frecuente ver un código de barras, sobre todo cuando hacemos la compra y en caja leen los artículos, esa información es propia de ese producto, solo contiene el nombre del mismo, en cambio el código QR, puede almacenar más información, porque el uso de esos códigos es muy amplio para diferentes negocios. Se pueden generar códigos para navegadores web, para diversos tipos de datos, códigos QR personalizados le permite los contactos con los clientes y a través de estos, se intercambian información de forma reciproca, industrias, arte, lo usan los artistas como material de trabajo, comercio electrónico, uso informativo en museos y sitios patrimoniales, promocionando la información adherida sobre objetos o monumentos, los datos se reciben a través del teléfono móvil mediante videos, textos, audios, etc. El uso funerario, también está en auge, en 2014 se implementó en el cementerio israelí en Uruguay, para que a través del uso de los códigos QR, pueda permitir ver las imágenes del cementerio y conocer la ubicación exacta de cada tumba. En medicina, se promocionó una campaña piloto para identificar y ayudar a enfermos de Alzheimer, a través de un código QR que llevan consigo, el cual aporta información sobre esa persona. También es muy útil para el transporte público de viajeros.
Los códigos QR, forman parte de nuestra vida, aunque estaban un poco olvidados. Fue a raíz de la pandemia cuando volvieron a resurgir. Se volvieron casi imprescindibles, para ir a un restaurante, sustituyendo la carta, a la universidad, para identificar a un posible enfermo, mostrar información turística, descuentos en establecimientos, trámites burocráticos, libros, etc.
El humano genera más veces problemas que la propia tecnología
Si un usuario tiene intención de generar un código QR, es fácil, ver el tipo de código que quiere, acceder a la página web apropiada, rellenar los datos en el formulario, pulsar el botón “crear código QR”, el siguiente paso es guardar el código resultante y ese tiene otro código “html”, que es necesario para insertar en cualquier web y una vez realizado ya funciona. Los códigos con lecturas sencillas y fiables, son los clásicos (blanco y negro), es conveniente hacer pruebas con el QR que se ha generado, usando si es posible móviles diferentes para comprobar que se puede leer correctamente. Es importante también, asegurarse que se introdujo adecuadamente la URL (dirección web) de destino, de lo contrario, daría la información errónea. La visualización también es importante, por eso el contenido debe estar preparado para visualizarse en diferentes dispositivos móviles.
Cuando caminamos por la calle vemos códigos QR por todos lados, en la parada de autobús, en las ofertas de un supermercado, en una prenda de ropa, en un poster, en un periódico, en una factura, folletos publicitarios y un largo etc. Están como decía, por todos los lugares. Ni que decir tiene que por mera curiosidad, quien no le colocó el lector del teléfono a uno de ellos para ver “de que va”, pues mucho cuidado, a simple vista, no implican peligro y deberían ser fiables, pero algunos pueden ocultar una serie de amenazas. Muchos usuarios simplemente cuando aparece el enlace, ni siquiera lo ven y podría ser otra cosa diferente a lo que inicialmente sale, por consiguiente, los usuarios deben ser conscientes del riesgo que corren, por lo que siempre hay que extremar las precauciones, al mismo tiempo los códigos QR, se utilizan de forma mayoritaria a través del teléfono y puede servir de puerta de acceso a la información que almacena el dispositivo: datos personales, ubicación, etc. En el momento de iniciar la lectura, puede descargar algún archivo malicioso en el equipo como troyanos, gusanos, apps maliciosas, etc.
Todos los ciberdelitos se pueden evitar con un poco de atención y desconfiando de la más mínima sospecha, porque son muchas las personas que lo usan, la gran mayoría son seguro y no deja de existir la posibilidad de ser vulnerado.

















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