La ciudad de Vigo se encuentra en situación de emergencia hídrica con reservas suficientes solo para los próximos cien días. El alcalde Abel Caballero lanzó esta semana una severa advertencia sobre la crítica situación de sequía que atraviesa el área metropolitana, destacando que se trata de la segunda peor crisis de abastecimiento en la historia de la ciudad, superando incluso los niveles de 2013 y situándose cerca del límite experimentado en 2017.
"Tenemos agua para 100 días. Solo para 100 días. Estamos en una situación difícil", afirmó contundente el regidor municipal, quien cargó directamente contra la conselleira de Medio Ambiente por unas declaraciones que calificó de "falsas y extemporáneas" y que, a su juicio, transmitieron "la sensación de que el problema estaba resuelto". Caballero cuestionó con ironía: "Si la Xunta garantiza el abastecimiento, ¿por qué el alcalde de Baiona llamó a Vigo para pedir agua?".
El primer edil recordó que el Concello lleva aplicando medidas de ahorro desde el pasado 8 de agosto y se ha dirigido en dos ocasiones a los municipios del área metropolitana "para recomendar un consumo muy responsable y continuar con el esfuerzo conjunto para reducir el consumo". Las previsiones meteorológicas no ofrecen un horizonte optimista, con solo dos días de lluvia anunciados en las próximas semanas y sin perspectivas de precipitaciones abundantes.
Caballero destacó el papel crucial de la nueva potabilizadora municipal -financiada por el Concello y el Gobierno de España- que está permitiendo ampliar la autonomía hídrica de la ciudad. "La potabilizadora le da a la ciudad un mes más de abastecimiento porque permite tratar agua de más profundidad, que contiene más hierro, y que ahora somos capaces de eliminar. Sin esa infraestructura, tendríamos agua para menos de un mes", explicó.
El alcalde subrayó además que la renovación de las redes de abastecimiento durante los últimos años ha reducido al mínimo las fugas, permitiendo sumar "dos meses de agua adicional gracias a la inversión municipal y al ahorro ciudadano". En contraste, acusó a la Xunta de Galicia de "no hacer nada" y reclamó una reducción del caudal del río para almacenar más agua en los embalses sin afectar a la biodiversidad.
"Vigo es solidaria. Estamos suministrando agua a Cangas, Moaña, Redondela, Mos y O Porriño, y también atenderemos a Baiona si lo precisa. Pero es Vigo quien garantiza esa agua, no la Xunta", afirmó Caballero, haciendo al mismo tiempo un llamamiento a la población del área metropolitana para mantener un consumo responsable "y ahorrar el máximo posible" en una situación que calificó de extrema gravedad.
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