Galicia
Una red de cultivo de patatas procedente de EEUU hallada en el estómago de una tortuga laúd varada en Arteixo
El análisis del cadáver del reptil marino, en peligro de extinción, revela la ingestión crónica de plásticos de diverso origen, evidenciando la contaminación transoceánica.
La contaminación por plásticos en el océano tiene un impacto directo y mortal sobre la fauna marina, y las costas gallegas aportan nuevas y alarmantes pruebas. En el estómago de una tortuga laúd (Dermochelys coriacea) varada recientemente en Arteixo (A Coruña) se ha localizado una red de cultivo de patatas, fabricada por una empresa de la costa oeste de Estados Unidos, junto con otros fragmentos plásticos más pequeños.
Este hallazgo, realizado por la Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños (Cemma) en el marco del proyecto Revargal, ilustra de forma cruda el problema de la basura marina de origen transoceánico. La red, un objeto de gran tamaño, demuestra cómo los residuos de la actividad humana pueden viajar miles de kilómetros para convertirse en una trampa mortal para especies en peligro de extinción como la tortuga laúd, la mayor de todas las tortugas marinas.
Los análisis rutinarios realizados por Cemma en los cadáveres de tortugas varadas en la costa gallega confirman una tendencia crónica y creciente. La ingestión de plásticos —que los animales confunden con alimento, como medusas en el caso de las laúd— se ha normalizado, ocasionando obstrucciones intestinales, heridas internas, falsa sensación de saciedad que lleva a la inanición, y la muerte.
Esta situación es un indicador directo de la salud del ecosistema marino, y los datos apuntan a un deterioro constante. Un informe de Naciones Unidas señala que la basura acumulada en la superficie del océano ha aumentado más de un 100% en los últimos 40 años. Los objetos más comunes encontrados en el tracto digestivo de estos reptiles son bolsas, envases, redes y cuerdas.
El proyecto Revargal, que sustenta la Red de Varamientos de Galicia, cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y está financiado por la Unión Europea a través de los fondos NextGenerationEU dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR). También recibe el apoyo de la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático de la Xunta de Galicia.
El caso de la tortuga de Arteixo subraya la necesidad urgente de políticas globales eficaces contra la contaminación por plásticos y de reforzar la monitorización y conservación de las especies marinas más vulnerables.

La contaminación por plásticos en el océano tiene un impacto directo y mortal sobre la fauna marina, y las costas gallegas aportan nuevas y alarmantes pruebas. En el estómago de una tortuga laúd (Dermochelys coriacea) varada recientemente en Arteixo (A Coruña) se ha localizado una red de cultivo de patatas, fabricada por una empresa de la costa oeste de Estados Unidos, junto con otros fragmentos plásticos más pequeños.
Este hallazgo, realizado por la Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños (Cemma) en el marco del proyecto Revargal, ilustra de forma cruda el problema de la basura marina de origen transoceánico. La red, un objeto de gran tamaño, demuestra cómo los residuos de la actividad humana pueden viajar miles de kilómetros para convertirse en una trampa mortal para especies en peligro de extinción como la tortuga laúd, la mayor de todas las tortugas marinas.
Los análisis rutinarios realizados por Cemma en los cadáveres de tortugas varadas en la costa gallega confirman una tendencia crónica y creciente. La ingestión de plásticos —que los animales confunden con alimento, como medusas en el caso de las laúd— se ha normalizado, ocasionando obstrucciones intestinales, heridas internas, falsa sensación de saciedad que lleva a la inanición, y la muerte.
Esta situación es un indicador directo de la salud del ecosistema marino, y los datos apuntan a un deterioro constante. Un informe de Naciones Unidas señala que la basura acumulada en la superficie del océano ha aumentado más de un 100% en los últimos 40 años. Los objetos más comunes encontrados en el tracto digestivo de estos reptiles son bolsas, envases, redes y cuerdas.
El proyecto Revargal, que sustenta la Red de Varamientos de Galicia, cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y está financiado por la Unión Europea a través de los fondos NextGenerationEU dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR). También recibe el apoyo de la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático de la Xunta de Galicia.
El caso de la tortuga de Arteixo subraya la necesidad urgente de políticas globales eficaces contra la contaminación por plásticos y de reforzar la monitorización y conservación de las especies marinas más vulnerables.































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