SALUD
Cinco minutos más de ejercicio al día reducirían un 10% las muertes
Un estudio internacional publicado en 'The Lancet' con participación de un investigador gallego analiza el impacto de pequeños cambios en la actividad física.
El investigador del Instituto de Investigación Sanitaria Galicia Sur, Adriano Sánchez Lastra
Pequeños incrementos en la actividad física diaria, como dedicar cinco o diez minutos más al día, podrían reducir de forma sustancial la mortalidad en la población general. Esta es la principal conclusión de un estudio internacional publicado en la prestigiosa revista 'The Lancet', en el que ha participado el investigador del grupo Well-Move del Instituto de Investigación Sanitaria Galicia Sur (IISGS) y de la Facultad de Ciencias de la Educación y del Deporte de la UVigo, Adriano Sánchez Lastra.
La investigación, liderada por la Escuela Norueguesa de Ciencias del Deporte, analizó los datos de actividad física y sedentarismo de 135.000 personas adultas de Noruega, Suecia, Estados Unidos y Reino Unido. Mediante modelos estadísticos, el equipo descubrió que un aumento de la práctica de actividad física de cinco minutos diarios en la mayor parte de esta población se asocia con una reducción de la mortalidad cercana al 10%; un porcentaje que ascendería al 15% si ese incremento fuera de diez minutos al día.
"Los nuestros hallazgos se refieren a efectos a nivel poblacional, no a cambios directos en el riesgo de una persona concreta", subraya en declaraciones a Xornal21.es Adriano Sánchez Lastra. El investigador gallego incide en que el estudio no identifica una "dosis milagre individual", sino que muestra cómo "pequeños cambios sostenidos, adoptados de forma ampla por cada uno de nosotros, pueden reducir sustancialmente la mortalidad global de la población".
El trabajo se sustenta en los datos de seguimiento, con una media de ocho años, de siete cohortes de Noruega, Suecia y Estados Unidos, así como en el Biobanco del Reino Unido. El equipo evaluó cómo varía el riesgo de mortalidad con incrementos de cinco y diez minutos diarios de actividad física y con reducciones de 30 o 60 minutos del tiempo sedentario, partiendo siempre de los niveles reales observados.
Los mayores beneficios se observaron en el 20% de la población menos activa, que realiza de media solo dos minutos diarios de actividad física. "Si solo este grupo aumentase su actividad en cinco minutos al día, estimamos que alrededor de un 6% de las muertes totales podrían evitarse a nivel poblacional", destaca Sánchez Lastra; un porcentaje que ascendería al 9% si el incremento fuera de diez minutos.
La investigación también muestra que reducir el tiempo de sedentarismo en 30 minutos al día en el conjunto de la población (excepto en el 20% más activo) se asocia con una reducción del 7% de las muertes potencialmente evitables, que ascendería al 13% si la disminución fuera de una hora.
"Lo que mostramos es que, si muchas personas en una población, especialmente las menos activas y más sedentarias, se mueven un poco más mediante pequeños incrementos realistas, el número total de muertes prematuras en esa población se reduciría sustancialmente con el paso del tiempo", concluye el investigador del IISGS. El estudio, según sus responsables, apoya estrategias de salud pública que faciliten pequeños aumentos de actividad física en la vida cotidiana, "especialmente entre las personas con mayor riesgo".
El investigador del Instituto de Investigación Sanitaria Galicia Sur, Adriano Sánchez LastraPequeños incrementos en la actividad física diaria, como dedicar cinco o diez minutos más al día, podrían reducir de forma sustancial la mortalidad en la población general. Esta es la principal conclusión de un estudio internacional publicado en la prestigiosa revista 'The Lancet', en el que ha participado el investigador del grupo Well-Move del Instituto de Investigación Sanitaria Galicia Sur (IISGS) y de la Facultad de Ciencias de la Educación y del Deporte de la UVigo, Adriano Sánchez Lastra.
La investigación, liderada por la Escuela Norueguesa de Ciencias del Deporte, analizó los datos de actividad física y sedentarismo de 135.000 personas adultas de Noruega, Suecia, Estados Unidos y Reino Unido. Mediante modelos estadísticos, el equipo descubrió que un aumento de la práctica de actividad física de cinco minutos diarios en la mayor parte de esta población se asocia con una reducción de la mortalidad cercana al 10%; un porcentaje que ascendería al 15% si ese incremento fuera de diez minutos al día.
"Los nuestros hallazgos se refieren a efectos a nivel poblacional, no a cambios directos en el riesgo de una persona concreta", subraya en declaraciones a Xornal21.es Adriano Sánchez Lastra. El investigador gallego incide en que el estudio no identifica una "dosis milagre individual", sino que muestra cómo "pequeños cambios sostenidos, adoptados de forma ampla por cada uno de nosotros, pueden reducir sustancialmente la mortalidad global de la población".
El trabajo se sustenta en los datos de seguimiento, con una media de ocho años, de siete cohortes de Noruega, Suecia y Estados Unidos, así como en el Biobanco del Reino Unido. El equipo evaluó cómo varía el riesgo de mortalidad con incrementos de cinco y diez minutos diarios de actividad física y con reducciones de 30 o 60 minutos del tiempo sedentario, partiendo siempre de los niveles reales observados.
Los mayores beneficios se observaron en el 20% de la población menos activa, que realiza de media solo dos minutos diarios de actividad física. "Si solo este grupo aumentase su actividad en cinco minutos al día, estimamos que alrededor de un 6% de las muertes totales podrían evitarse a nivel poblacional", destaca Sánchez Lastra; un porcentaje que ascendería al 9% si el incremento fuera de diez minutos.
La investigación también muestra que reducir el tiempo de sedentarismo en 30 minutos al día en el conjunto de la población (excepto en el 20% más activo) se asocia con una reducción del 7% de las muertes potencialmente evitables, que ascendería al 13% si la disminución fuera de una hora.
"Lo que mostramos es que, si muchas personas en una población, especialmente las menos activas y más sedentarias, se mueven un poco más mediante pequeños incrementos realistas, el número total de muertes prematuras en esa población se reduciría sustancialmente con el paso del tiempo", concluye el investigador del IISGS. El estudio, según sus responsables, apoya estrategias de salud pública que faciliten pequeños aumentos de actividad física en la vida cotidiana, "especialmente entre las personas con mayor riesgo".





























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.191