SALUD
Un análisis de sangre podría predecir si la inmunoterapia funciona contra el cáncer
Una investigadora gallega estudia un indicador genético que serviría para saber de antemano qué pacientes responderán a un tratamiento clave en oncología.
Un análisis de sangre podría ser en el futuro la clave para saber si un paciente con cáncer va a responder a la inmunoterapia, uno de los tratamientos más innovadores y prometedores contra esta enfermedad. La investigación, llevada a cabo en Vigo, se centra en medir la actividad de una parte específica de nuestro material genético.
La investigadora predoctoral Jenifer Brea, que trabaja en el Instituto de Investigación Sanitaria Galicia Sur (IISGS), ha presentado los avances de su trabajo en un seminario científico. Su estudio busca un "indicador" fiable, lo que en medicina se llama un biomarcador, que pueda encontrarse en la sangre de los pacientes.
En concreto, Brea estudia la actividad de algo llamado LINE-1. Para entenderlo, imagina nuestro ADN como el manual de instrucciones del cuerpo. LINE-1 es como una frase repetida muchas veces en ese manual que durante mucho tiempo se creyó que no servía para nada (se le llamó "ADN basura"). Sin embargo, ahora se sabe que puede activarse, y su nivel de actividad podría ser una señal importante.
¿Por qué es tan importante este indicador? La inmunoterapia es un tratamiento que "enseña" a nuestras defensas naturales a reconocer y destruir las células cancerosas. Ha sido un gran avance, salvando muchas vidas, pero no funciona en todos los pacientes. Algunas personas pasan por el tratamiento sin obtener beneficio, sufriendo además sus posibles efectos secundarios.
El objetivo del estudio de Brea es, precisamente, evitar eso. Si se confirma que medir la actividad de LINE-1 puede predecir la respuesta, los médicos podrían hacer un simple análisis al paciente antes de decidir el tratamiento. De esta forma, solo recibirían inmunoterapia aquellos con muchas posibilidades de que les funcione, mientras que a los demás se les ofrecería otra alternativa más adecuada desde el primer momento.
Este enfoque forma parte de la medicina de precisión o personalizada, que busca adaptar el tratamiento a las características específicas de cada paciente y de su tumor, en lugar de aplicar el mismo a todo el mundo.
El trabajo de la investigadora gallega se encuentra todavía en fase de estudio, dentro de su tesis doctoral. No obstante, representa una línea de investigación esperanzadora que podría, en un futuro, mejorar significativamente la manera en que se trata el cáncer, haciendo las terapias más eficaces y menos duras para los pacientes.

Un análisis de sangre podría ser en el futuro la clave para saber si un paciente con cáncer va a responder a la inmunoterapia, uno de los tratamientos más innovadores y prometedores contra esta enfermedad. La investigación, llevada a cabo en Vigo, se centra en medir la actividad de una parte específica de nuestro material genético.
La investigadora predoctoral Jenifer Brea, que trabaja en el Instituto de Investigación Sanitaria Galicia Sur (IISGS), ha presentado los avances de su trabajo en un seminario científico. Su estudio busca un "indicador" fiable, lo que en medicina se llama un biomarcador, que pueda encontrarse en la sangre de los pacientes.
En concreto, Brea estudia la actividad de algo llamado LINE-1. Para entenderlo, imagina nuestro ADN como el manual de instrucciones del cuerpo. LINE-1 es como una frase repetida muchas veces en ese manual que durante mucho tiempo se creyó que no servía para nada (se le llamó "ADN basura"). Sin embargo, ahora se sabe que puede activarse, y su nivel de actividad podría ser una señal importante.
¿Por qué es tan importante este indicador? La inmunoterapia es un tratamiento que "enseña" a nuestras defensas naturales a reconocer y destruir las células cancerosas. Ha sido un gran avance, salvando muchas vidas, pero no funciona en todos los pacientes. Algunas personas pasan por el tratamiento sin obtener beneficio, sufriendo además sus posibles efectos secundarios.
El objetivo del estudio de Brea es, precisamente, evitar eso. Si se confirma que medir la actividad de LINE-1 puede predecir la respuesta, los médicos podrían hacer un simple análisis al paciente antes de decidir el tratamiento. De esta forma, solo recibirían inmunoterapia aquellos con muchas posibilidades de que les funcione, mientras que a los demás se les ofrecería otra alternativa más adecuada desde el primer momento.
Este enfoque forma parte de la medicina de precisión o personalizada, que busca adaptar el tratamiento a las características específicas de cada paciente y de su tumor, en lugar de aplicar el mismo a todo el mundo.
El trabajo de la investigadora gallega se encuentra todavía en fase de estudio, dentro de su tesis doctoral. No obstante, representa una línea de investigación esperanzadora que podría, en un futuro, mejorar significativamente la manera en que se trata el cáncer, haciendo las terapias más eficaces y menos duras para los pacientes.





























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