SALUD
Claves prácticas para proteger los pulmones este invierno
© Ingram Image
Los expertos destacan que la prevención diaria es la mejor estrategia para reducir el estrés respiratorio
Más allá del aumento habitual de gripes y resfriados, el invierno impone un esfuerzo adicional al sistema respiratorio debido al aire frío y seco, los espacios cerrados y la mayor contaminación. La respuesta, según los expertos, no reside solo en combatir las infecciones, sino en adoptar medidas preventivas mantenidas que reduzcan la agresión ambiental sobre los pulmones.
La eficacia de estas medidas radica en su aplicación constante. Especialistas como la doctora Daniela Silva, de Cigna Healthcare España, señalan que “la prevención es clave para proteger la función pulmonar”. Un primer pilar fundamental es controlar el ambiente interior: mantener la temperatura entre 19 y 22 °C, una humedad relativa del 40-50% y ventilar las estancias al menos 10 minutos al día son prácticas esenciales para evitar la irritación de las vías aéreas.
De forma paralela, la profilaxis diaria gana protagonismo. Lavarse las manos con frecuencia y de forma adecuada, y proteger la boca y la nariz con una bufanda al salir a la calle, especialmente cuando la temperatura baja de los 5 °C, son gestos simples que atenúan el impacto del frío. No menos importante es eliminar por completo los irritantes, siendo el abandono del tabaco una de las decisiones más eficaces para preservar la capacidad defensiva de los pulmones.
La estrategia se completa con hábitos saludables de base que apoyan al sistema inmunitario: una hidratación adecuada (1,5-2 litros de agua diarios), una dieta rica en antioxidantes (frutas, verduras y omega 3) y al menos 150 minutos de ejercicio moderado a la semana. Estas prácticas, integradas en la rutina, constituyen la mejor defensa para afrontar los meses más duros con un sistema respiratorio más resiliente.
© Ingram ImageMás allá del aumento habitual de gripes y resfriados, el invierno impone un esfuerzo adicional al sistema respiratorio debido al aire frío y seco, los espacios cerrados y la mayor contaminación. La respuesta, según los expertos, no reside solo en combatir las infecciones, sino en adoptar medidas preventivas mantenidas que reduzcan la agresión ambiental sobre los pulmones.
La eficacia de estas medidas radica en su aplicación constante. Especialistas como la doctora Daniela Silva, de Cigna Healthcare España, señalan que “la prevención es clave para proteger la función pulmonar”. Un primer pilar fundamental es controlar el ambiente interior: mantener la temperatura entre 19 y 22 °C, una humedad relativa del 40-50% y ventilar las estancias al menos 10 minutos al día son prácticas esenciales para evitar la irritación de las vías aéreas.
De forma paralela, la profilaxis diaria gana protagonismo. Lavarse las manos con frecuencia y de forma adecuada, y proteger la boca y la nariz con una bufanda al salir a la calle, especialmente cuando la temperatura baja de los 5 °C, son gestos simples que atenúan el impacto del frío. No menos importante es eliminar por completo los irritantes, siendo el abandono del tabaco una de las decisiones más eficaces para preservar la capacidad defensiva de los pulmones.
La estrategia se completa con hábitos saludables de base que apoyan al sistema inmunitario: una hidratación adecuada (1,5-2 litros de agua diarios), una dieta rica en antioxidantes (frutas, verduras y omega 3) y al menos 150 minutos de ejercicio moderado a la semana. Estas prácticas, integradas en la rutina, constituyen la mejor defensa para afrontar los meses más duros con un sistema respiratorio más resiliente.





























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.184