SALUD
Siete enfermedades graves, como el párkinson o la espina bífida, avanzan para poder acceder a la jubilación anticipada
Un comité técnico aprueba su inclusión por la evidencia de que reducen la esperanza de vida, aunque aún queda trámite administrativo para que sea efectivo.
Un paso importante para miles de personas. Un comité técnico ha dado el visto bueno para que siete enfermedades graves puedan incluirse en la lista de patologías que dan derecho a jubilación anticipada. Se trata de la espina bífida, el párkinson, la distrofia miotónica tipo 1 (Steinert), la enfermedad de Huntington, la esclerosis sistémica, la amiloidosis por transtiretina y la enfermedad renal crónica en su fase más avanzada (estadio G5).
Este avance, celebrado por la Federación Española de Enfermedades Neuromusculares (ASEM), es el resultado de años de trabajo de las asociaciones de pacientes, que han presentado informes científicos que demuestran que estas enfermedades reducen significativamente la esperanza de vida de quienes las padecen. Este es el criterio principal que establece la ley (Real Decreto 1851/2009) para poder jubilarse antes con una discapacidad reconocida igual o superior al 45%.
"Este avance demuestra que cuando el movimiento asociativo trabaja de forma coordinada, con rigor y respaldo técnico, se pueden lograr cambios estructurales que mejoran la vida de miles de personas", ha señalado Anxo Queiruga, presidente de COCEMFE nacional, la confederación que agrupa a las asociaciones de personas con discapacidad física y orgánica.
Sin embargo, las organizaciones piden prudencia y explican que el proceso no ha terminado. El informe técnico favorable es solo un primer hito administrativo. Ahora, el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones debe emitir una resolución oficial y, si es positiva, modificar la ley para añadir estas enfermedades a la lista. Solo después de publicarse ese cambio en el Boletín Oficial del Estado (BOE), las personas afectadas podrán empezar a solicitar el derecho.
Por ello, Federación ASEM y COCEMFE reclaman "la máxima celeridad" a la administración para completar los trámites pendientes y que este logro se convierta en un derecho real "cuanto antes".
Este no es el final del camino. Las entidades señalan que seguirán trabajando para que otras enfermedades con evidencia científica similar puedan sumarse a la lista en el futuro. El objetivo es "igualar la transición hacia la jubilación" para personas cuyas trayectorias laborales se ven marcadas por la precariedad, el desgaste físico o el deterioro progresivo que provocan estas patologías.
COCEMFE, que representa a más de 1.600 asociaciones y 2,6 millones de personas con discapacidad en España, presentó en julio de 2025 un total de 14 informes solicitando la ampliación. De ellas, estas siete han recibido ya el informe técnico favorable.

Un paso importante para miles de personas. Un comité técnico ha dado el visto bueno para que siete enfermedades graves puedan incluirse en la lista de patologías que dan derecho a jubilación anticipada. Se trata de la espina bífida, el párkinson, la distrofia miotónica tipo 1 (Steinert), la enfermedad de Huntington, la esclerosis sistémica, la amiloidosis por transtiretina y la enfermedad renal crónica en su fase más avanzada (estadio G5).
Este avance, celebrado por la Federación Española de Enfermedades Neuromusculares (ASEM), es el resultado de años de trabajo de las asociaciones de pacientes, que han presentado informes científicos que demuestran que estas enfermedades reducen significativamente la esperanza de vida de quienes las padecen. Este es el criterio principal que establece la ley (Real Decreto 1851/2009) para poder jubilarse antes con una discapacidad reconocida igual o superior al 45%.
"Este avance demuestra que cuando el movimiento asociativo trabaja de forma coordinada, con rigor y respaldo técnico, se pueden lograr cambios estructurales que mejoran la vida de miles de personas", ha señalado Anxo Queiruga, presidente de COCEMFE nacional, la confederación que agrupa a las asociaciones de personas con discapacidad física y orgánica.
Sin embargo, las organizaciones piden prudencia y explican que el proceso no ha terminado. El informe técnico favorable es solo un primer hito administrativo. Ahora, el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones debe emitir una resolución oficial y, si es positiva, modificar la ley para añadir estas enfermedades a la lista. Solo después de publicarse ese cambio en el Boletín Oficial del Estado (BOE), las personas afectadas podrán empezar a solicitar el derecho.
Por ello, Federación ASEM y COCEMFE reclaman "la máxima celeridad" a la administración para completar los trámites pendientes y que este logro se convierta en un derecho real "cuanto antes".
Este no es el final del camino. Las entidades señalan que seguirán trabajando para que otras enfermedades con evidencia científica similar puedan sumarse a la lista en el futuro. El objetivo es "igualar la transición hacia la jubilación" para personas cuyas trayectorias laborales se ven marcadas por la precariedad, el desgaste físico o el deterioro progresivo que provocan estas patologías.
COCEMFE, que representa a más de 1.600 asociaciones y 2,6 millones de personas con discapacidad en España, presentó en julio de 2025 un total de 14 informes solicitando la ampliación. De ellas, estas siete han recibido ya el informe técnico favorable.





























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