Mos
El rigor técnico acelera las licencias urbanísticas en Mos
El Concello resuelve obras menores en un mes y grandes proyectos en seis meses gracias a la reorganización interna y el refuerzo de su equipo técnico
El Ayuntamiento de Mos ha logrado consolidar un sistema de tramitación urbanística que conjuga celeridad y control administrativo. Frente a la complejidad burocrática que lastra a menudo este tipo de procedimientos, la administración local ha conseguido estabilizar los plazos de resolución mediante una distribución eficiente de la carga de trabajo y la especialización de su personal técnico.
Las denominadas licencias menores —que incluyen informes urbanísticos, obras domésticas y actuaciones de escasa entidad— se resuelven en un intervalo de 10 a 15 días desde la entrada de la solicitud, siempre que la documentación esté completa. En esos casos, la resolución definitiva se emite en aproximadamente un mes, salvo que el expediente requiera autorizaciones sectoriales adicionales.
Para las obras mayores y actividades sujetas a licencia, el tiempo medio de tramitación ronda los tres meses. La resolución, según los datos facilitados por el Concello, suele demorarse hasta seis meses, un plazo condicionado en buena medida por la rapidez con que los solicitantes aporten la documentación requerida. Desde el gobierno local subrayan que, en este apartado, la intervención de organismos externos como Patrimonio, AESA o la Confederación Hidrográfica puede alargar los tiempos de forma inevitable.
La clave de estos registros, explican fuentes municipales, reside en una Oficina Técnica con funciones transversales. Este departamento no solo atiende Urbanismo, sino que presta apoyo a otras áreas del Concello, lo que obliga a priorizar sin perder calidad técnica. El equipo estable está compuesto por dos arquitectos, una arquitecta técnica, una ingeniera y una administrativa, además del refuerzo puntual del servicio jurídico y otro administrativo compartido con Medio Ambiente.
La alcaldesa de Mos, Nidia Arévalo, ha puesto en valor esta estructura: “La gestión urbanística requiere rigor técnico, coordinación administrativa y planificación. En Mos estamos cumpliendo plazos razonables y adecuados, incluso asumiendo expedientes complejos y condicionados por informes sectoriales ajenos al Concello, gracias a una organización eficiente del trabajo y al compromiso del personal técnico y administrativo municipal”, señaló.
Este modelo de gestión permite a Mos mantener un volumen elevado de expedientes sin renunciar a criterios de exhaustividad técnica. Lejos de colapsarse, la maquinaria urbanística del municipio gana en predictibilidad, un factor cada vez más valorado por profesionales y particulares a la hora de invertir o promover obra en la localidad.

El Ayuntamiento de Mos ha logrado consolidar un sistema de tramitación urbanística que conjuga celeridad y control administrativo. Frente a la complejidad burocrática que lastra a menudo este tipo de procedimientos, la administración local ha conseguido estabilizar los plazos de resolución mediante una distribución eficiente de la carga de trabajo y la especialización de su personal técnico.
Las denominadas licencias menores —que incluyen informes urbanísticos, obras domésticas y actuaciones de escasa entidad— se resuelven en un intervalo de 10 a 15 días desde la entrada de la solicitud, siempre que la documentación esté completa. En esos casos, la resolución definitiva se emite en aproximadamente un mes, salvo que el expediente requiera autorizaciones sectoriales adicionales.
Para las obras mayores y actividades sujetas a licencia, el tiempo medio de tramitación ronda los tres meses. La resolución, según los datos facilitados por el Concello, suele demorarse hasta seis meses, un plazo condicionado en buena medida por la rapidez con que los solicitantes aporten la documentación requerida. Desde el gobierno local subrayan que, en este apartado, la intervención de organismos externos como Patrimonio, AESA o la Confederación Hidrográfica puede alargar los tiempos de forma inevitable.
La clave de estos registros, explican fuentes municipales, reside en una Oficina Técnica con funciones transversales. Este departamento no solo atiende Urbanismo, sino que presta apoyo a otras áreas del Concello, lo que obliga a priorizar sin perder calidad técnica. El equipo estable está compuesto por dos arquitectos, una arquitecta técnica, una ingeniera y una administrativa, además del refuerzo puntual del servicio jurídico y otro administrativo compartido con Medio Ambiente.
La alcaldesa de Mos, Nidia Arévalo, ha puesto en valor esta estructura: “La gestión urbanística requiere rigor técnico, coordinación administrativa y planificación. En Mos estamos cumpliendo plazos razonables y adecuados, incluso asumiendo expedientes complejos y condicionados por informes sectoriales ajenos al Concello, gracias a una organización eficiente del trabajo y al compromiso del personal técnico y administrativo municipal”, señaló.
Este modelo de gestión permite a Mos mantener un volumen elevado de expedientes sin renunciar a criterios de exhaustividad técnica. Lejos de colapsarse, la maquinaria urbanística del municipio gana en predictibilidad, un factor cada vez más valorado por profesionales y particulares a la hora de invertir o promover obra en la localidad.




































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