VIGO
Ingeniería y medicina se alían en Vigo para revolucionar la salud digital
La salud del futuro no se escribirá solo en las consultas ni en los laboratorios. Se escribirá en la frontera difusa donde los médicos aprenden a programar y los ingenieros a escuchar un pulmón. Ese espacio de intersección fue el que ocupó este jueves la jornada colaborativa organizada por el Instituto de Investigación Sanitaria Galicia Sur (IIS Galicia Sur) y el centro de investigación atlanTTic de la Universidade de Vigo, que reunió en el Hospital Público Álvaro Cunqueiro a profesionales sanitarios, tecnólogos e investigadores con un objetivo claro: convertir la colaboración interdisciplinar en el nuevo estándar de la innovación sanitaria.
La directora científica del IIS Galicia Sur, Eva Poveda, inauguró el encuentro con una declaración de intenciones: "En el contexto actual, el abordaje de retos en salud precisa de alianzas estables entre la investigación sanitaria y tecnológica para dar respuestas con impacto social a las necesidades reales". A su lado, el director de atlanTTic, Martín Llamas, subrayó "la sintonía y la actitud colaborativa" entre ambas instituciones, mientras la vicerrectora de Investigación, Transferencia e Innovación de la UVigo, Belén Rubio Armesto, insistía en la necesidad de "generar puentes" entre equipos clínicos y grupos tecnológicos.
Cuatro casos de éxito que marcan el camino
La jornada no se limitó a las declaraciones de buenas intenciones. La primera parte del programa se dedicó a la presentación de cuatro proyectos consolidados que demuestran que la colaboración no solo es posible, sino que produce resultados medibles.
El primero, AdEII, aborda la enfermedad inflamatoria intestinal desde una perspectiva inédita. Investigadores de atlanTTic y del Grupo Patoloxía Dixestiva del IISGS desarrollaron un programa individualizado con 30 vídeos de micro-learning para mejorar la adherencia terapéutica. El resultado: una participación del 78% de los pacientes y una mejora significativa en el seguimiento de los tratamientos.
Más impactante resulta The Mind Guardian. Esta aplicación para tabletas Android, concebida como herramienta de cribado y detección temprana del alzhéimer, emplea serious games para evaluar tres tipos de memoria —episódica, semántica y procedimental— con unos niveles de precisión que alcanzan casi el 98%. Los investigadores Luis Anido Rifón (atlanTTic) y Carlos Spuch Calvar (Grupo Neurociencia Traslacional del IISGS) revelaron que la app ha superado ya las 50.000 descargas, convirtiéndose en un referente internacional en detección precoz.
El tercer caso, VISIA, afronta uno de los problemas de salud pública más acuciantes: la detección precoz del riesgo de suicidio en adolescentes. El proyecto ha desarrollado algoritmos específicos y un chatbot que permite identificar señales de alarma en etapas tempranas. Carmen García Mateo y Carlos Spuch presentaron unas herramientas que ya están siendo evaluadas para su posible implantación en entornos clínicos.
Cierra el cuarteto MAPPES, una investigación centrada en la esclerosis múltiple. Javier González Castaño (atlanTTic) y Marta Torrente Carballido (neuropsicóloga y coordinadora de Ensayos Clínicos del IISGS) explicaron que trabajan con una muestra de 50 pacientes a los que realizan controles periódicos de voz, movilidad y otros biomarcadores. El objetivo: identificar patrones que permitan un diagnóstico más temprano y un seguimiento personalizado de la enfermedad.
Del diálogo a los hechos
Tras la exposición de los casos de éxito, una mesa redonda abrió el turno de debate con participación de investigadores de ambas entidades. Fernando Eiras Abalde (Grupo Coidados, Investigación, Evidencia e Estudo en CRITCos), Ismael Said Criado (Grupo eHealth en Áreas Sanitarias Integradas) y Noemí M. López de Castro (jefa del Servicio de Farmacia del Área Sanitaria de Vigo e investigadora principal del Grupo i-FARMA-Vigo) compartieron mesa con los representantes de atlanTTic Ana Fernández Vilas, Fernando Martín Rodríguez y Juan Manuel Santos Gago.
El intercambio permitió identificar nuevas oportunidades de colaboración y trasladar necesidades clínicas reales al ámbito tecnológico. Los participantes coincidieron en que el potencial aún por explorar es "enorme", en palabras del doctor José Manuel Olivares Díez, director asistencial del Área Sanitaria de Vigo e investigador principal del Grupo Neurociencia Traslacional: "La innovación que genera impacto real en la vida de los pacientes funciona cuando la investigación y la práctica clínica se alinean para responder a los retos del día a día".
Demostradores en acción
La jornada reservó además un espacio específico para demostradores tecnológicos. Soluciones como LogiViT y Serenia Solutions se exhibieron en un formato práctico que permitió a los asistentes interactuar directamente con los equipos de desarrollo y conocer de primera mano sus posibles aplicaciones clínicas. El contacto directo con las herramientas, explican los organizadores, es clave para disolver recelos y acelerar la transferencia.
En la clausura, Eva Poveda y Martín Llamas hicieron balance de una jornada que, más allá de los resultados concretos, consolida un modelo de trabajo estable entre la investigación sanitaria y la tecnológica. Un modelo que, subrayaron, "permitirá transformar las ideas y proyectos discutidos en iniciativas concretas y en soluciones reales para la sociedad".
Vigo acaba de demostrar que la salud del futuro no entiende de compartimentos estancos. Los médicos ya hablan de algoritmos. Los ingenieros, de pacientes. Y en medio, miles de enfermos que, quizá sin saberlo, empiezan a beneficiarse de una alianza que acaba de cumplir su primer día de clase.

La salud del futuro no se escribirá solo en las consultas ni en los laboratorios. Se escribirá en la frontera difusa donde los médicos aprenden a programar y los ingenieros a escuchar un pulmón. Ese espacio de intersección fue el que ocupó este jueves la jornada colaborativa organizada por el Instituto de Investigación Sanitaria Galicia Sur (IIS Galicia Sur) y el centro de investigación atlanTTic de la Universidade de Vigo, que reunió en el Hospital Público Álvaro Cunqueiro a profesionales sanitarios, tecnólogos e investigadores con un objetivo claro: convertir la colaboración interdisciplinar en el nuevo estándar de la innovación sanitaria.
La directora científica del IIS Galicia Sur, Eva Poveda, inauguró el encuentro con una declaración de intenciones: "En el contexto actual, el abordaje de retos en salud precisa de alianzas estables entre la investigación sanitaria y tecnológica para dar respuestas con impacto social a las necesidades reales". A su lado, el director de atlanTTic, Martín Llamas, subrayó "la sintonía y la actitud colaborativa" entre ambas instituciones, mientras la vicerrectora de Investigación, Transferencia e Innovación de la UVigo, Belén Rubio Armesto, insistía en la necesidad de "generar puentes" entre equipos clínicos y grupos tecnológicos.
Cuatro casos de éxito que marcan el camino
La jornada no se limitó a las declaraciones de buenas intenciones. La primera parte del programa se dedicó a la presentación de cuatro proyectos consolidados que demuestran que la colaboración no solo es posible, sino que produce resultados medibles.
El primero, AdEII, aborda la enfermedad inflamatoria intestinal desde una perspectiva inédita. Investigadores de atlanTTic y del Grupo Patoloxía Dixestiva del IISGS desarrollaron un programa individualizado con 30 vídeos de micro-learning para mejorar la adherencia terapéutica. El resultado: una participación del 78% de los pacientes y una mejora significativa en el seguimiento de los tratamientos.
Más impactante resulta The Mind Guardian. Esta aplicación para tabletas Android, concebida como herramienta de cribado y detección temprana del alzhéimer, emplea serious games para evaluar tres tipos de memoria —episódica, semántica y procedimental— con unos niveles de precisión que alcanzan casi el 98%. Los investigadores Luis Anido Rifón (atlanTTic) y Carlos Spuch Calvar (Grupo Neurociencia Traslacional del IISGS) revelaron que la app ha superado ya las 50.000 descargas, convirtiéndose en un referente internacional en detección precoz.
El tercer caso, VISIA, afronta uno de los problemas de salud pública más acuciantes: la detección precoz del riesgo de suicidio en adolescentes. El proyecto ha desarrollado algoritmos específicos y un chatbot que permite identificar señales de alarma en etapas tempranas. Carmen García Mateo y Carlos Spuch presentaron unas herramientas que ya están siendo evaluadas para su posible implantación en entornos clínicos.
Cierra el cuarteto MAPPES, una investigación centrada en la esclerosis múltiple. Javier González Castaño (atlanTTic) y Marta Torrente Carballido (neuropsicóloga y coordinadora de Ensayos Clínicos del IISGS) explicaron que trabajan con una muestra de 50 pacientes a los que realizan controles periódicos de voz, movilidad y otros biomarcadores. El objetivo: identificar patrones que permitan un diagnóstico más temprano y un seguimiento personalizado de la enfermedad.
Del diálogo a los hechos
Tras la exposición de los casos de éxito, una mesa redonda abrió el turno de debate con participación de investigadores de ambas entidades. Fernando Eiras Abalde (Grupo Coidados, Investigación, Evidencia e Estudo en CRITCos), Ismael Said Criado (Grupo eHealth en Áreas Sanitarias Integradas) y Noemí M. López de Castro (jefa del Servicio de Farmacia del Área Sanitaria de Vigo e investigadora principal del Grupo i-FARMA-Vigo) compartieron mesa con los representantes de atlanTTic Ana Fernández Vilas, Fernando Martín Rodríguez y Juan Manuel Santos Gago.
El intercambio permitió identificar nuevas oportunidades de colaboración y trasladar necesidades clínicas reales al ámbito tecnológico. Los participantes coincidieron en que el potencial aún por explorar es "enorme", en palabras del doctor José Manuel Olivares Díez, director asistencial del Área Sanitaria de Vigo e investigador principal del Grupo Neurociencia Traslacional: "La innovación que genera impacto real en la vida de los pacientes funciona cuando la investigación y la práctica clínica se alinean para responder a los retos del día a día".
Demostradores en acción
La jornada reservó además un espacio específico para demostradores tecnológicos. Soluciones como LogiViT y Serenia Solutions se exhibieron en un formato práctico que permitió a los asistentes interactuar directamente con los equipos de desarrollo y conocer de primera mano sus posibles aplicaciones clínicas. El contacto directo con las herramientas, explican los organizadores, es clave para disolver recelos y acelerar la transferencia.
En la clausura, Eva Poveda y Martín Llamas hicieron balance de una jornada que, más allá de los resultados concretos, consolida un modelo de trabajo estable entre la investigación sanitaria y la tecnológica. Un modelo que, subrayaron, "permitirá transformar las ideas y proyectos discutidos en iniciativas concretas y en soluciones reales para la sociedad".
Vigo acaba de demostrar que la salud del futuro no entiende de compartimentos estancos. Los médicos ya hablan de algoritmos. Los ingenieros, de pacientes. Y en medio, miles de enfermos que, quizá sin saberlo, empiezan a beneficiarse de una alianza que acaba de cumplir su primer día de clase.




































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