GALICIA
El SLG alerta del "golpe" que supondría para el campo gallego el tratado de libre comercio con Australia
El Sindicato Labrego Galego (SLG) ha lanzado una advertencia sobre las consecuencias que podría tener para el sector primario gallego la firma de un nuevo tratado de libre comercio entre la Unión Europea y Australia. En un comunicado hecho público esta semana, la organización sindical denuncia que Bruselas acelera las negociaciones con Canberra mientras intenta imponer "de modo antidemocrático" la entrada en vigor del acuerdo con Mercosur, sin esperar a la resolución del Tribunal de Justicia Europeo sobre su validez .
La preocupación del SLG se centra en el hecho de que, una vez más, "o sector primario é utilizado como moeda de cambio" en las negociaciones comerciales. Australia es uno de los mayores productores mundiales de carne de ovino y vacuno, y su objetivo es eliminar los aranceles para acceder al mercado europeo. "Australia ten moito interese en eliminar os seus aranceis para que estes produtos entren na UE e a UE unha vez máis está disposta a ceder", denuncia el secretario de Acción Sindical del SLG, el apicultor Brais Álvarez.
Cifras que preocupan al sector
Según los datos manejados por el sindicato, las negociaciones en curso apuntan a un incremento exponencial de las importaciones. En el caso de la carne de vacuno, Australia exportaba hasta ahora a Europa con un arancel reducido, un total de 3.389 toneladas anuales. Ahora, Canberra pide que esa cifra se eleve hasta las 40.000 toneladas —e incluso la industria australiana presiona para alcanzar las 50.000—, un volumen similar al que actualmente disfruta Canadá en sus exportaciones a Europa .
Aún más llamativo es el caso del ovino. Australia, que cuenta con una de las cabañas ganaderas más grandes del mundo, exporta actualmente al mercado europeo 5.851 toneladas anuales con tipos reducidos. Su demanda en el marco del tratado es alcanzar las 67.000 toneladas, doce veces más que la cantidad actual. Como argumento, los negociadores australianos esgrimen un "trato desigual" frente a otros socios comerciales como Nueva Zelanda, que ya exporta 125.000 toneladas de carne de ovino a Europa en virtud de otro acuerdo de libre comercio firmado en 2024 .
Un modelo que hipoteca el futuro de las granjas
El SLG advierte de que estos acuerdos no pueden analizarse de forma aislada. "Aqueles que nos queren vender que son positivos, van tratar de vendérnolo por separado e tentando explicar supostas bondades que cada tratado tería para nós. Pero a realidade é que se os vemos de xeito conxunto detectamos que hipotecan o futuro das nosas granxas", señala Álvarez.
La organización pone el foco en el efecto acumulativo de los tratados firmados en los últimos años: CETA con Canadá (2017), el acuerdo con Nueva Zelanda (2024), el controvertido Mercosur y ahora Australia. "Xa non falamos de 99.000 toneladas de carne de bovino do Mercosur, senón que falamos de 99.000 toneladas ás que sumamos 30-40.000 de Australia, as 45.000 con Canadá, as 10.000 de Nova Zelanda...", ejemplifica el dirigente sindical.
"Negociar coa alimentación"
Para el SLG, estos tratados responden a una política deliberada de la Comisión Europea, que bajo el liderazgo de Ursula von der Leyen tiene claro qué sectores económicos quiere potenciar dentro de la UE y cuáles no. "Ten claro que a agricultura e a gandaría non é un deles e non está por garantir unha seguridade de subministro e autosuficiencia de alimentos á cidadanía, por iso se permite o luxo de negociar coa alimentación", denuncia Álvarez .
El sindicato recuerda que Australia también tiene intereses en otros sectores estratégicos para Europa, como los minerales críticos (litio, tierras raras), de los que la UE es deficitaria. "Que queren de paso outros favores?, pois a ver qué teñen, lles compramos laranxas, la, carne, trigo...", ironizan desde la organización, en referencia a un modelo que consideran lesivo para el campo europeo .
Sin garantías reales
Finalmente, el SLG alerta de que no hay que fiarse de las supuestas cláusulas de protección que se incluyen en estos acuerdos. "Non é o primeiro tratado de libre comercio que se asina e nos anteriores tratados estas nunca foron aplicadas. O único claro é que cada tratado que se firma fai máis difícil estabilizar un mercado e percibir un prezo digno en orixe", concluye Álvarez.
La organización sindical anuncia que en los próximos días tratará de conocer la posición tanto de la Xunta de Galicia como del Gobierno del Estado sobre el futuro tratado UE-Australia, y se compromete a mantener informado al sector y a la sociedad sobre la evolución de unas negociaciones que, según las informaciones que trascienden de Bruselas y Canberra, podrían culminar en las próximas semanas con la visita de Ursula von der Leyen a Australia para la firma del acuerdo .

El Sindicato Labrego Galego (SLG) ha lanzado una advertencia sobre las consecuencias que podría tener para el sector primario gallego la firma de un nuevo tratado de libre comercio entre la Unión Europea y Australia. En un comunicado hecho público esta semana, la organización sindical denuncia que Bruselas acelera las negociaciones con Canberra mientras intenta imponer "de modo antidemocrático" la entrada en vigor del acuerdo con Mercosur, sin esperar a la resolución del Tribunal de Justicia Europeo sobre su validez .
La preocupación del SLG se centra en el hecho de que, una vez más, "o sector primario é utilizado como moeda de cambio" en las negociaciones comerciales. Australia es uno de los mayores productores mundiales de carne de ovino y vacuno, y su objetivo es eliminar los aranceles para acceder al mercado europeo. "Australia ten moito interese en eliminar os seus aranceis para que estes produtos entren na UE e a UE unha vez máis está disposta a ceder", denuncia el secretario de Acción Sindical del SLG, el apicultor Brais Álvarez.
Cifras que preocupan al sector
Según los datos manejados por el sindicato, las negociaciones en curso apuntan a un incremento exponencial de las importaciones. En el caso de la carne de vacuno, Australia exportaba hasta ahora a Europa con un arancel reducido, un total de 3.389 toneladas anuales. Ahora, Canberra pide que esa cifra se eleve hasta las 40.000 toneladas —e incluso la industria australiana presiona para alcanzar las 50.000—, un volumen similar al que actualmente disfruta Canadá en sus exportaciones a Europa .
Aún más llamativo es el caso del ovino. Australia, que cuenta con una de las cabañas ganaderas más grandes del mundo, exporta actualmente al mercado europeo 5.851 toneladas anuales con tipos reducidos. Su demanda en el marco del tratado es alcanzar las 67.000 toneladas, doce veces más que la cantidad actual. Como argumento, los negociadores australianos esgrimen un "trato desigual" frente a otros socios comerciales como Nueva Zelanda, que ya exporta 125.000 toneladas de carne de ovino a Europa en virtud de otro acuerdo de libre comercio firmado en 2024 .
Un modelo que hipoteca el futuro de las granjas
El SLG advierte de que estos acuerdos no pueden analizarse de forma aislada. "Aqueles que nos queren vender que son positivos, van tratar de vendérnolo por separado e tentando explicar supostas bondades que cada tratado tería para nós. Pero a realidade é que se os vemos de xeito conxunto detectamos que hipotecan o futuro das nosas granxas", señala Álvarez.
La organización pone el foco en el efecto acumulativo de los tratados firmados en los últimos años: CETA con Canadá (2017), el acuerdo con Nueva Zelanda (2024), el controvertido Mercosur y ahora Australia. "Xa non falamos de 99.000 toneladas de carne de bovino do Mercosur, senón que falamos de 99.000 toneladas ás que sumamos 30-40.000 de Australia, as 45.000 con Canadá, as 10.000 de Nova Zelanda...", ejemplifica el dirigente sindical.
"Negociar coa alimentación"
Para el SLG, estos tratados responden a una política deliberada de la Comisión Europea, que bajo el liderazgo de Ursula von der Leyen tiene claro qué sectores económicos quiere potenciar dentro de la UE y cuáles no. "Ten claro que a agricultura e a gandaría non é un deles e non está por garantir unha seguridade de subministro e autosuficiencia de alimentos á cidadanía, por iso se permite o luxo de negociar coa alimentación", denuncia Álvarez .
El sindicato recuerda que Australia también tiene intereses en otros sectores estratégicos para Europa, como los minerales críticos (litio, tierras raras), de los que la UE es deficitaria. "Que queren de paso outros favores?, pois a ver qué teñen, lles compramos laranxas, la, carne, trigo...", ironizan desde la organización, en referencia a un modelo que consideran lesivo para el campo europeo .
Sin garantías reales
Finalmente, el SLG alerta de que no hay que fiarse de las supuestas cláusulas de protección que se incluyen en estos acuerdos. "Non é o primeiro tratado de libre comercio que se asina e nos anteriores tratados estas nunca foron aplicadas. O único claro é que cada tratado que se firma fai máis difícil estabilizar un mercado e percibir un prezo digno en orixe", concluye Álvarez.
La organización sindical anuncia que en los próximos días tratará de conocer la posición tanto de la Xunta de Galicia como del Gobierno del Estado sobre el futuro tratado UE-Australia, y se compromete a mantener informado al sector y a la sociedad sobre la evolución de unas negociaciones que, según las informaciones que trascienden de Bruselas y Canberra, podrían culminar en las próximas semanas con la visita de Ursula von der Leyen a Australia para la firma del acuerdo .


































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