Vigo
Plomo en la volandeira de Vigo: la ciencia busca ya el origen del metal
El proyecto VOLARIA investiga por qué este bivalvo acumula más plomo que otras especies y no puede comercializarse desde hace años. Cofradías y universidades colaboran en los muestreos
Hay un marisco en la Ría de Vigo que lleva años atrapado en el fango. No puede pescarse. No puede venderse. Tampoco comerse. La volandeira, un bivalvo muy apreciado, acumula niveles de plomo superiores al límite legal desde hace tiempo, mientras otras especies de la ría siguen su curso con normalidad. Ahora, un equipo de científicos intenta averiguar por qué y, sobre todo, cómo solucionarlo.
El Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) ha puesto en marcha el proyecto VOLARIA, una investigación que busca desentrañar las causas biológicas y ambientales que explican esta acumulación de metal. Detrás están también la Asociación de Marisqueo a Flote Ría de Vigo, el Instituto de Investigaciones Mariñas (IIM-CSIC), el INTECMAR y la Universidade de Vigo. El objetivo final: recuperar la comercialización de la volandeira en la Ría de Vigo.
Dos causas: una biológica y otra histórica
Los investigadores trabajan con dos hipótesis que se complementan. Por un lado, existe una particularidad fisiológica de la volandeira —compartida con otros moluscos como el reloj (Dosinia exoleta)— que favorece la acumulación de plomo en forma de gránulos en sus riñones. No es que el animal tenga más plomo a su alrededor; es que su organismo lo retiene de manera natural.
Por otro lado, está el factor ambiental. En la Ría de Vigo persiste una contaminación histórica asociada a antiguas actividades industriales en el interior de la ría. Esa huella, sumada a la fisiología de la volandeira, provoca que el bivalvo supere sistemáticamente los límites legales mientras otras especies se mantienen dentro de los parámetros permitidos.
Muestreos durante un año para dar con la clave
El proyecto ya está en marcha. El pasado 23 de febrero comenzaron los muestreos de volandeira, que se repetirán mensualmente durante un año. El objetivo es estudiar si la concentración de plomo varía con el ciclo gonadal del animal, es decir, si hay momentos del año en los que acumula más metal.
En este mes de febrero está previsto un muestreo intensivo que abarque todo el rango de tallas de la volandeira. Los científicos quieren saber si el tamaño influye en la concentración de plomo. Y en mayo realizarán una campaña específica para recoger sedimentos y volandeiras en distintas zonas de la ría, con el fin de determinar, mediante isótopos estables, el origen exacto del plomo.
Además, desde enero se están tomando muestras semanales de agua y se han instalado sensores acumuladores de metales en bateas, que permanecerán operativos durante todo el año. Estos dispositivos permitirán estudiar la variación temporal y espacial del plomo, tanto en su fracción disuelta como en partículas.
Colaboración imprescindible
El proyecto no sería posible sin la implicación del sector. Las cofradías de pescadores y la Asociación de Marisqueo a Flote Ría de Vigo colaboran activamente en los muestreos y en el trabajo de campo. Su conocimiento de la ría y de la especie resulta fundamental para los investigadores.
Financiación europea
VOLARIA cuenta con financiación de la Xunta de Galicia, cofinanciada en un 70% por la Unión Europea a través del Fondo Europeo Marítimo de Pesca y Acuicultura (FEMPA). La investigación se prolongará durante los próximos meses con la esperanza de dar respuesta a un problema que mantiene paralizada la extracción de la volandeira desde hace años.

Hay un marisco en la Ría de Vigo que lleva años atrapado en el fango. No puede pescarse. No puede venderse. Tampoco comerse. La volandeira, un bivalvo muy apreciado, acumula niveles de plomo superiores al límite legal desde hace tiempo, mientras otras especies de la ría siguen su curso con normalidad. Ahora, un equipo de científicos intenta averiguar por qué y, sobre todo, cómo solucionarlo.
El Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) ha puesto en marcha el proyecto VOLARIA, una investigación que busca desentrañar las causas biológicas y ambientales que explican esta acumulación de metal. Detrás están también la Asociación de Marisqueo a Flote Ría de Vigo, el Instituto de Investigaciones Mariñas (IIM-CSIC), el INTECMAR y la Universidade de Vigo. El objetivo final: recuperar la comercialización de la volandeira en la Ría de Vigo.
Dos causas: una biológica y otra histórica
Los investigadores trabajan con dos hipótesis que se complementan. Por un lado, existe una particularidad fisiológica de la volandeira —compartida con otros moluscos como el reloj (Dosinia exoleta)— que favorece la acumulación de plomo en forma de gránulos en sus riñones. No es que el animal tenga más plomo a su alrededor; es que su organismo lo retiene de manera natural.
Por otro lado, está el factor ambiental. En la Ría de Vigo persiste una contaminación histórica asociada a antiguas actividades industriales en el interior de la ría. Esa huella, sumada a la fisiología de la volandeira, provoca que el bivalvo supere sistemáticamente los límites legales mientras otras especies se mantienen dentro de los parámetros permitidos.
Muestreos durante un año para dar con la clave
El proyecto ya está en marcha. El pasado 23 de febrero comenzaron los muestreos de volandeira, que se repetirán mensualmente durante un año. El objetivo es estudiar si la concentración de plomo varía con el ciclo gonadal del animal, es decir, si hay momentos del año en los que acumula más metal.
En este mes de febrero está previsto un muestreo intensivo que abarque todo el rango de tallas de la volandeira. Los científicos quieren saber si el tamaño influye en la concentración de plomo. Y en mayo realizarán una campaña específica para recoger sedimentos y volandeiras en distintas zonas de la ría, con el fin de determinar, mediante isótopos estables, el origen exacto del plomo.
Además, desde enero se están tomando muestras semanales de agua y se han instalado sensores acumuladores de metales en bateas, que permanecerán operativos durante todo el año. Estos dispositivos permitirán estudiar la variación temporal y espacial del plomo, tanto en su fracción disuelta como en partículas.
Colaboración imprescindible
El proyecto no sería posible sin la implicación del sector. Las cofradías de pescadores y la Asociación de Marisqueo a Flote Ría de Vigo colaboran activamente en los muestreos y en el trabajo de campo. Su conocimiento de la ría y de la especie resulta fundamental para los investigadores.
Financiación europea
VOLARIA cuenta con financiación de la Xunta de Galicia, cofinanciada en un 70% por la Unión Europea a través del Fondo Europeo Marítimo de Pesca y Acuicultura (FEMPA). La investigación se prolongará durante los próximos meses con la esperanza de dar respuesta a un problema que mantiene paralizada la extracción de la volandeira desde hace años.



































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