Galicia
Galicia suspende en igualdad laboral: las mujeres tienen peores empleos y asumen el 91% de los cuidados
UGT denuncia, en vísperas del 8M, que la comunidad registra la cuarta tasa de actividad femenina más baja del Estado, con una brecha de 5,8 puntos en empleo y una parcialidad que afecta al 20,5% de las trabajadoras.
El mercado laboral gallego sigue mostrando una doble velocidad marcada por el género. A las puertas del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, UGT-Galicia ha realizado una radiografía de la situación sociolaboral de las mujeres en la comunidad, un análisis que deja cifras preocupantes y evidencia que, aunque hay avances legislativos, las desigualdades estructurales persisten y se cronifican. El sindicato pone el foco en la menor actividad y ocupación femenina, la segregación en el empleo y el enorme peso de los cuidados, que continúan lastrando las carreras profesionales de las gallegas.
Uno de los datos más llamativos del informe, basado en la Encuesta de Población Activa (EPA) de 2025, es que Galicia tiene la cuarta tasa de actividad femenina más baja de todo el Estado, con un 50,7%, situándose solo por delante de Asturias, Extremadura y Castilla y León. Esta cifra contrasta con el 56,6% de actividad masculina, lo que arroja una brecha de casi seis puntos. La diferencia con la media estatal femenina, que es del 54,4%, es de 3,7 puntos. Detrás de la inactividad no solo están las jubilaciones; mientras 23.900 hombres se declaran inactivos por "labores del hogar", la cifra se dispara hasta las 134.900 mujeres que no buscan empleo por esta causa, evidenciando una falta de corresponsabilidad que el sindicato califica de "suspenso absoluto".
En términos de ocupación, la fotografía no mejora. A pesar de representar el 52,3% de la población mayor de 16 años, las mujeres apenas suponen el 49,3% de las personas ocupadas. La tasa de empleo masculina supera en 5,8 puntos a la femenina. Quienes trabajan lo hacen, además, en condiciones de marcada segregación. El 84,7% de las ocupadas se concentran en el sector servicios, mientras que en la construcción su presencia cae al 10,3%. Esta segregación horizontal se complementa con la vertical: solo el 34,8% de los puestos de dirección y gerencia están en manos de mujeres. Un dato que, no obstante, muestra una evolución positiva en las grandes empresas, pasando de un 12,44% de presencia femenina en los consejos del IBEX35 en 2013 al 33,29% actual.
La reforma laboral y la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) están dejando una huella positiva, según destaca UGT. El principal hito es la estabilización del empleo. Entre 2021 y 2025, 94.100 mujeres han pasado a tener un contrato indefinido, reduciendo la tasa de temporalidad femenina del 27,8% en 2019 al 16,7% en la actualidad. Sin embargo, a pesar de estos avances, las mujeres siguen soportando la peor parte de la precariedad. La parcialidad tiene "rostro de mujer": el 74,5% de los contratos a tiempo parcial son para ellas. De hecho, el 20,5% de las mujeres ocupadas tiene un contrato de este tipo, frente a solo el 6,8% de los hombres. Una brecha de 13,7 puntos que, en la mayoría de los casos, responde a la necesidad de asumir los cuidados.
El sindicato incide en que la corresponsabilidad sigue siendo una asignatura pendiente en los hogares gallegos. Los datos son demoledores: el 91,3% de las personas que tienen un contrato a tiempo parcial por responsabilidades de cuidado de hijos o familiares son mujeres. Asimismo, el 76,4% de las reducciones de jornada por guarda legal y el 80,5% de las excedencias por cuidado familiar son solicitadas por ellas. Esta asunción desigual de las cargas también se refleja en la dependencia, donde 65 de cada cien personas cuidadoras son mujeres.
Todo este cúmulo de factores desemboca en una persistente brecha salarial, que en Galicia se sitúa en el 15,7% , y en una mayor dificultad para acceder o reincorporarse al empleo. La tasa de paro femenina (8,7%) supera a la masculina (8%) y hay 3.700 mujeres más en situación de desempleo que hombres, con una tasa de cobertura por prestación 4,5 puntos inferior.
Ante este panorama, UGT-Galicia ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para participar en las movilizaciones del 8M y ha reivindicado un paquete de medidas urgentes. Entre sus prioridades destacan seguir incrementando el SMI, reforzar las políticas activas de empleo con perspectiva de género, garantizar el cumplimiento de los planes de igualdad en las empresas y, de manera crucial, desarrollar una política integral de cuidados que promueva la corresponsabilidad y dignifique los trabajos del sector. El sindicato concluye advirtiendo de la necesidad de blindar los derechos adquiridos para que no se produzca ningún retroceso en igualdad.

El mercado laboral gallego sigue mostrando una doble velocidad marcada por el género. A las puertas del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, UGT-Galicia ha realizado una radiografía de la situación sociolaboral de las mujeres en la comunidad, un análisis que deja cifras preocupantes y evidencia que, aunque hay avances legislativos, las desigualdades estructurales persisten y se cronifican. El sindicato pone el foco en la menor actividad y ocupación femenina, la segregación en el empleo y el enorme peso de los cuidados, que continúan lastrando las carreras profesionales de las gallegas.
Uno de los datos más llamativos del informe, basado en la Encuesta de Población Activa (EPA) de 2025, es que Galicia tiene la cuarta tasa de actividad femenina más baja de todo el Estado, con un 50,7%, situándose solo por delante de Asturias, Extremadura y Castilla y León. Esta cifra contrasta con el 56,6% de actividad masculina, lo que arroja una brecha de casi seis puntos. La diferencia con la media estatal femenina, que es del 54,4%, es de 3,7 puntos. Detrás de la inactividad no solo están las jubilaciones; mientras 23.900 hombres se declaran inactivos por "labores del hogar", la cifra se dispara hasta las 134.900 mujeres que no buscan empleo por esta causa, evidenciando una falta de corresponsabilidad que el sindicato califica de "suspenso absoluto".
En términos de ocupación, la fotografía no mejora. A pesar de representar el 52,3% de la población mayor de 16 años, las mujeres apenas suponen el 49,3% de las personas ocupadas. La tasa de empleo masculina supera en 5,8 puntos a la femenina. Quienes trabajan lo hacen, además, en condiciones de marcada segregación. El 84,7% de las ocupadas se concentran en el sector servicios, mientras que en la construcción su presencia cae al 10,3%. Esta segregación horizontal se complementa con la vertical: solo el 34,8% de los puestos de dirección y gerencia están en manos de mujeres. Un dato que, no obstante, muestra una evolución positiva en las grandes empresas, pasando de un 12,44% de presencia femenina en los consejos del IBEX35 en 2013 al 33,29% actual.
La reforma laboral y la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) están dejando una huella positiva, según destaca UGT. El principal hito es la estabilización del empleo. Entre 2021 y 2025, 94.100 mujeres han pasado a tener un contrato indefinido, reduciendo la tasa de temporalidad femenina del 27,8% en 2019 al 16,7% en la actualidad. Sin embargo, a pesar de estos avances, las mujeres siguen soportando la peor parte de la precariedad. La parcialidad tiene "rostro de mujer": el 74,5% de los contratos a tiempo parcial son para ellas. De hecho, el 20,5% de las mujeres ocupadas tiene un contrato de este tipo, frente a solo el 6,8% de los hombres. Una brecha de 13,7 puntos que, en la mayoría de los casos, responde a la necesidad de asumir los cuidados.
El sindicato incide en que la corresponsabilidad sigue siendo una asignatura pendiente en los hogares gallegos. Los datos son demoledores: el 91,3% de las personas que tienen un contrato a tiempo parcial por responsabilidades de cuidado de hijos o familiares son mujeres. Asimismo, el 76,4% de las reducciones de jornada por guarda legal y el 80,5% de las excedencias por cuidado familiar son solicitadas por ellas. Esta asunción desigual de las cargas también se refleja en la dependencia, donde 65 de cada cien personas cuidadoras son mujeres.
Todo este cúmulo de factores desemboca en una persistente brecha salarial, que en Galicia se sitúa en el 15,7% , y en una mayor dificultad para acceder o reincorporarse al empleo. La tasa de paro femenina (8,7%) supera a la masculina (8%) y hay 3.700 mujeres más en situación de desempleo que hombres, con una tasa de cobertura por prestación 4,5 puntos inferior.
Ante este panorama, UGT-Galicia ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para participar en las movilizaciones del 8M y ha reivindicado un paquete de medidas urgentes. Entre sus prioridades destacan seguir incrementando el SMI, reforzar las políticas activas de empleo con perspectiva de género, garantizar el cumplimiento de los planes de igualdad en las empresas y, de manera crucial, desarrollar una política integral de cuidados que promueva la corresponsabilidad y dignifique los trabajos del sector. El sindicato concluye advirtiendo de la necesidad de blindar los derechos adquiridos para que no se produzca ningún retroceso en igualdad.


















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