Galicia se consolida como referente en la transición hacia una economía verde y sostenible, según pusieron de manifiesto esta semana los responsables autonómicos durante la celebración de la feira Enerxétika 2026 en Silleda. El director xeral de Planificación Enerxética e Minas, Pablo Fernández Vila, y la directora xeral de Planificación e Ordenación Forestal, Luisa Piñeiro, coincidieron en destacar el papel de la industria gallega en los procesos de descarbonización, impulsados por fuentes renovables como la biomasa y por sistemas innovadores como los Certificados de Aforro Enerxético (CAEs).
Fernández Vila participó en la segunda jornada dedicada a los CAEs, donde subrayó el crecimiento exponencial que está registrando este sistema en Galicia. Desde su creación, se han recibido 215 solicitudes para la realización de 609 actuaciones, de las que más de 130 corresponden al mes de febrero. En total, las solicitudes representan un ahorro energético de 750 GWh.
El sistema CAE se basa en la acreditación mediante un documento electrónico del ahorro en el consumo de energía final tras la implantación de medidas de eficiencia energética. “Integrar la eficiencia energética en nuestra estrategia aprovechando la palanca que pueden ser los CAEs es una oportunidad para poner en valor que la industria gallega es sinónimo de calidad y un ejemplo de sostenibilidad”, subrayó Fernández Vila, quien añadió que este sistema “puede convertirse en un aliado de primer orden al transformar la eficiencia energética en rentabilidad económica”.
La biomasa, motor de autosuficiencia
En el VI Foro da Biomasa de Galicia, organizado por el Clúster da Biomasa, Fernández Vila destacó las oportunidades que ofrece el monte gallego. “Galicia posee una de las mayores reservas de biomasa forestal de Europa –señaló– y el monte no es solo parte de nuestra identidad visual, sino que puede también ser motor de nuestra autosuficiencia energética y sostenibilidad”.
Los datos respaldan esta afirmación: 218.000 hogares emplean biomasa como fuente de energía, de los cuales 161.000 se localizan en el rural y 57.000 en zonas urbanas. Además, el 5,1% de los colegios (96 de 1.893) y el 21,6% de las residencias de mayores (63 de 292) cuentan con calderas de biomasa, porcentajes elevados en relación con el resto de España.
Fernández Vila aseguró que el éxito de la biomasa en el proceso de transición energética “dependerá de nuestra capacidad para innovar y para comunicar a la sociedad que consumir biomasa gallega es invertir en la seguridad y en la riqueza de todos los gallegos”.
Agrupaciones forestales, clave para la gestión sostenible
Por su parte, la directora xeral de Planificación e Ordenación Forestal, Luisa Piñeiro, participó en una mesa redonda sobre el aprovechamiento y la gestión de las masas forestales de Galicia. Puso en valor las agrupaciones forestais de xestión conxunta creadas por la Xunta como herramientas para promover la rentabilidad de la actividad silvícola y fomentar la gestión sostenible del monte desde el punto de vista económico, ambiental y social.
Piñeiro destacó el esfuerzo presupuestario de la Consellería do Medio Rural para impulsar estas agrupaciones, con una línea de ayudas que para los años 2026 y 2027 alcanza los 2,1 millones de euros, un 50% más que en la convocatoria anterior. Actualmente, ya hay 24 entidades de este tipo registradas en Galicia, con alrededor de 5.000 hectáreas agrupadas, y el objetivo es consolidar próximamente más de 60, superando las 7.000 hectáreas.
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