SALUD
Unos 60 auriculares a la venta en España contienen disruptores endocrinos
Los auriculares y cascos de audio que usas a diario podrían contener sustancias químicas no deseadas.
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha confirmado la comercialización en España de hasta 60 auriculares y cascos que incorporan sustancias químicas no deseadas, según una investigación realizada por la asociación de consumidores austriaca VKI. Aunque no hay riesgo inmediato, sí existe preocupación por la exposición prolongada y el “efecto cóctel” de múltiples sustancias.
La investigación advierte que la gran mayoría de los 81 modelos analizados, de marcas como Beats, Bose, JBL, Logitech, Panasonic, Philips, Samsung, Sennheiser, Sony o Xiaomi, incorporaban en mayor o menor medida alguna de las 84 sustancias químicas no deseadas. En concreto, se detectó una presencia generalizada de bisfenoles (BPA y BPS) y ftalatos, sobre todo en los plásticos rígidos de diademas y carcasas. Estas sustancias están identificadas como disruptores endocrinos o tóxicas para la reproducción, una circunstancia preocupante desde el punto de vista de la salud pública.
Los resultados ponen de manifiesto las limitaciones de la legislación vigente (REACH y RoHS) frente a la rápida evolución de la industria electrónica. OCU advierte de la necesidad de actualizar y reforzar los requisitos de seguridad química en los productos de consumo, independientemente del canal de venta (grandes webs de venta online como Temu o Shein, o distribución tradicional). Los auriculares diseñados para niños presentan menores niveles de contaminación química que los de adultos, aunque solo un tercio de los modelos infantiles obtiene una evaluación claramente positiva.
OCU aclara que no hay motivos para la alarma inmediata. Los riesgos identificados están asociados a una exposición crónica y a largo plazo, no a una toxicidad aguda. El principal problema reside en el “efecto cóctel”, derivado de la exposición diaria a múltiples disruptores endocrinos de distintas fuentes. En el caso de los auriculares, el riesgo de migración de estas sustancias a través de la piel puede verse incrementado por el contacto prolongado, el calor corporal y la sudoración, especialmente durante un uso intensivo.
Para reducir la exposición y proteger la salud, especialmente la de los menores, OCU recomienda limitar el contacto prolongado con los plásticos rígidos de estos productos, evitando que estén en contacto directo y continuo con la piel, y sobre todo, evitar quedarse dormido con los auriculares puestos. La organización solicita a la Unión Europea el desarrollo de un estándar de seguridad química específico para este tipo de productos.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha confirmado la comercialización en España de hasta 60 auriculares y cascos que incorporan sustancias químicas no deseadas, según una investigación realizada por la asociación de consumidores austriaca VKI. Aunque no hay riesgo inmediato, sí existe preocupación por la exposición prolongada y el “efecto cóctel” de múltiples sustancias.
La investigación advierte que la gran mayoría de los 81 modelos analizados, de marcas como Beats, Bose, JBL, Logitech, Panasonic, Philips, Samsung, Sennheiser, Sony o Xiaomi, incorporaban en mayor o menor medida alguna de las 84 sustancias químicas no deseadas. En concreto, se detectó una presencia generalizada de bisfenoles (BPA y BPS) y ftalatos, sobre todo en los plásticos rígidos de diademas y carcasas. Estas sustancias están identificadas como disruptores endocrinos o tóxicas para la reproducción, una circunstancia preocupante desde el punto de vista de la salud pública.
Los resultados ponen de manifiesto las limitaciones de la legislación vigente (REACH y RoHS) frente a la rápida evolución de la industria electrónica. OCU advierte de la necesidad de actualizar y reforzar los requisitos de seguridad química en los productos de consumo, independientemente del canal de venta (grandes webs de venta online como Temu o Shein, o distribución tradicional). Los auriculares diseñados para niños presentan menores niveles de contaminación química que los de adultos, aunque solo un tercio de los modelos infantiles obtiene una evaluación claramente positiva.
OCU aclara que no hay motivos para la alarma inmediata. Los riesgos identificados están asociados a una exposición crónica y a largo plazo, no a una toxicidad aguda. El principal problema reside en el “efecto cóctel”, derivado de la exposición diaria a múltiples disruptores endocrinos de distintas fuentes. En el caso de los auriculares, el riesgo de migración de estas sustancias a través de la piel puede verse incrementado por el contacto prolongado, el calor corporal y la sudoración, especialmente durante un uso intensivo.
Para reducir la exposición y proteger la salud, especialmente la de los menores, OCU recomienda limitar el contacto prolongado con los plásticos rígidos de estos productos, evitando que estén en contacto directo y continuo con la piel, y sobre todo, evitar quedarse dormido con los auriculares puestos. La organización solicita a la Unión Europea el desarrollo de un estándar de seguridad química específico para este tipo de productos.





























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