SALUD
Los nebulizadores de terrazas pueden propagar Legionella si no tienen un mantenimiento adecuado
Con la llegada del calor y el aumento progresivo de las temperaturas, los nebulizadores y sistemas de pulverización de agua vuelven a instalarse en terrazas, espacios de hostelería y zonas exteriores como una de las soluciones más utilizadas para refrescar el ambiente. Sin embargo, detrás de esa sensación inmediata de confort puede esconderse también un importante riesgo para la salud pública si estas instalaciones no reciben el mantenimiento adecuado. La Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA) advierte sobre el peligro potencial que supone el uso incorrecto de estos sistemas en relación con la proliferación y transmisión de Legionella, bacteria responsable de la legionelosis.
La clave del riesgo reside en el propio funcionamiento de estos dispositivos. Los nebulizadores generan microgotas de agua en suspensión (aerosoles) capaces de permanecer en el aire y ser inhaladas por las personas. Si el sistema presenta contaminación microbiológica y no ha sido sometido a los tratamientos higiénico-sanitarios necesarios, esas partículas pueden actuar como vehículo de transmisión de la bacteria. "A Legionella atopa en determinadas instalacións de auga un entorno idóneo para multiplicarse, especialmente cando conflúen calor, humidade, acumulación de materia orgánica e falta de mantemento" , explica el director general de ANECPLA, Manuel García Howlett. "Os nebulizadores non son perigosos por si mesmos, pero si poden convertirse nun problema sanitario cando non se xestionan correctamente" .
La legionelosis es una enfermedad infecciosa que afecta principalmente al aparato respiratorio y cuya forma más grave puede derivar en una neumonía severa. Según organismos sanitarios internacionales, su tasa de mortalidad puede situarse entre el 5% y el 10%, incrementándose considerablemente en personas vulnerables, inmunodeprimidas, mayores de 65 años, fumadores o pacientes con patologías respiratorias previas.
Desde ANECPLA recuerdan que la bacteria prolifera especialmente en instalaciones acuáticas artificiales con temperaturas entre los 20 ºC y los 45 ºC, precisamente el rango térmico más frecuente durante los meses de verano. A ello se suma otro factor crítico: la presencia de agua estancada o circuitos deficientemente mantenidos. "Non podemos esquecer que a legionelose transmítese por inhalación de aerosoles contaminados, non por consumo de auga" , subraya García Howlett. "Por iso resulta fundamental extremar as medidas preventivas en todos aqueles sistemas que dispersan microgotas ao ambiente" .
ANECPLA insiste en que la prevención constituye la herramienta más eficaz. Entre las medidas básicas recomiendan: realizar limpiezas y desinfecciones periódicas de todo el sistema (depósitos, conducciones, filtros y boquillas); evitar el estancamiento de agua; revisar periódicamente el estado de conservación; utilizar agua con garantías sanitarias; extremar precauciones tras periodos prolongados de inactividad; y contar siempre con empresas especializadas en sanidad ambiental y personal técnico cualificado para el diseño, mantenimiento y control higiénico-sanitario. "En cuestións de Saúde Pública non existe marxe para a improvisación. A prevención e o mantemento profesional son fundamentais para que estes sistemas cumpran a súa función de confort ambiental sen comprometer a seguridade sanitaria de traballadores e cidadáns" , remarca García Howlett.

Con la llegada del calor y el aumento progresivo de las temperaturas, los nebulizadores y sistemas de pulverización de agua vuelven a instalarse en terrazas, espacios de hostelería y zonas exteriores como una de las soluciones más utilizadas para refrescar el ambiente. Sin embargo, detrás de esa sensación inmediata de confort puede esconderse también un importante riesgo para la salud pública si estas instalaciones no reciben el mantenimiento adecuado. La Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA) advierte sobre el peligro potencial que supone el uso incorrecto de estos sistemas en relación con la proliferación y transmisión de Legionella, bacteria responsable de la legionelosis.
La clave del riesgo reside en el propio funcionamiento de estos dispositivos. Los nebulizadores generan microgotas de agua en suspensión (aerosoles) capaces de permanecer en el aire y ser inhaladas por las personas. Si el sistema presenta contaminación microbiológica y no ha sido sometido a los tratamientos higiénico-sanitarios necesarios, esas partículas pueden actuar como vehículo de transmisión de la bacteria. "A Legionella atopa en determinadas instalacións de auga un entorno idóneo para multiplicarse, especialmente cando conflúen calor, humidade, acumulación de materia orgánica e falta de mantemento" , explica el director general de ANECPLA, Manuel García Howlett. "Os nebulizadores non son perigosos por si mesmos, pero si poden convertirse nun problema sanitario cando non se xestionan correctamente" .
La legionelosis es una enfermedad infecciosa que afecta principalmente al aparato respiratorio y cuya forma más grave puede derivar en una neumonía severa. Según organismos sanitarios internacionales, su tasa de mortalidad puede situarse entre el 5% y el 10%, incrementándose considerablemente en personas vulnerables, inmunodeprimidas, mayores de 65 años, fumadores o pacientes con patologías respiratorias previas.
Desde ANECPLA recuerdan que la bacteria prolifera especialmente en instalaciones acuáticas artificiales con temperaturas entre los 20 ºC y los 45 ºC, precisamente el rango térmico más frecuente durante los meses de verano. A ello se suma otro factor crítico: la presencia de agua estancada o circuitos deficientemente mantenidos. "Non podemos esquecer que a legionelose transmítese por inhalación de aerosoles contaminados, non por consumo de auga" , subraya García Howlett. "Por iso resulta fundamental extremar as medidas preventivas en todos aqueles sistemas que dispersan microgotas ao ambiente" .
ANECPLA insiste en que la prevención constituye la herramienta más eficaz. Entre las medidas básicas recomiendan: realizar limpiezas y desinfecciones periódicas de todo el sistema (depósitos, conducciones, filtros y boquillas); evitar el estancamiento de agua; revisar periódicamente el estado de conservación; utilizar agua con garantías sanitarias; extremar precauciones tras periodos prolongados de inactividad; y contar siempre con empresas especializadas en sanidad ambiental y personal técnico cualificado para el diseño, mantenimiento y control higiénico-sanitario. "En cuestións de Saúde Pública non existe marxe para a improvisación. A prevención e o mantemento profesional son fundamentais para que estes sistemas cumpran a súa función de confort ambiental sen comprometer a seguridade sanitaria de traballadores e cidadáns" , remarca García Howlett.





























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.51