Salud
El estrés impacta más en la salud bucodental de mujeres, jóvenes adultos y habitantes de grandes ciudades
El Estudio de Sanitas sobre Salud Bucodental 2026 señala que el perfil con mayor estrés en España es el de mujeres de 25 a 54 años que viven en núcleos urbanos, donde la presión laboral, la carga mental y los ritmos de ciudad dificultan la desconexión.
El estrés se ha convertido en una de las señales más visibles del malestar cotidiano y su impacto en la salud bucodental es mayor en mujeres, jóvenes adultos y personas que viven en grandes ciudades, según el Estudio de Sanitas sobre Salud Bucodental 2026. El perfil de las personas con más estrés en España corresponde a mujeres de entre 25 y 54 años que residen en núcleos urbanos, un grupo en el que suelen confluir presión laboral, carga mental y ritmos de vida que dificultan la desconexión.
Delia García Moratilla, psicóloga de Blua de Sanitas, explicó que "una cierta activación ante una situación exigente es normal y puede ayudarnos a responder mejor. El problema aparece cuando esa activación se mantiene durante semanas, la persona no descansa bien y empieza a vivir en un estado de alerta casi continuo". En el caso de las mujeres de 25 a 54 años, a las obligaciones profesionales se suman con frecuencia tareas de organización, cuidados o planificación familiar que mantienen la mente activa incluso fuera del trabajo. Vivir en una gran ciudad puede intensificar esa sensación por los desplazamientos, el ruido, la hiperconectividad o la percepción de urgencia constante.
El estrés sostenido también puede reflejarse en síntomas físicos como tensión muscular, cefaleas, molestias digestivas o presión mandibular. En el ámbito bucodental, los periodos de mayor tensión pueden favorecer que algunas personas aprieten los dientes, rechinen durante la noche o descuiden la higiene oral por cansancio, lo que aumenta el riesgo de molestias en la mandíbula, sensibilidad dental o inflamación de encías. Antonio Longo, odontólogo de Sanitas Dental, señaló que "muchas veces el estrés no llega a consulta como motivo principal, sino a través de síntomas físicos. Una persona puede acudir por dolor mandibular, cefaleas al despertar o sensación de tensión en la boca, y detrás puede existir un periodo prolongado de sobrecarga".
Los especialistas recomiendan reconocer las primeras señales (dormir peor, irritabilidad, pérdida de concentración), reservar momentos reales de recuperación sin pantallas ni interrupciones, revisar la organización de responsabilidades, cuidar el descanso nocturno y observar señales en la mandíbula y la boca. "Pedir ayuda a tiempo evita que el estrés se cronifique y termine afectando al bienestar y al funcionamiento diario", concluyó García Moratilla.

El estrés se ha convertido en una de las señales más visibles del malestar cotidiano y su impacto en la salud bucodental es mayor en mujeres, jóvenes adultos y personas que viven en grandes ciudades, según el Estudio de Sanitas sobre Salud Bucodental 2026. El perfil de las personas con más estrés en España corresponde a mujeres de entre 25 y 54 años que residen en núcleos urbanos, un grupo en el que suelen confluir presión laboral, carga mental y ritmos de vida que dificultan la desconexión.
Delia García Moratilla, psicóloga de Blua de Sanitas, explicó que "una cierta activación ante una situación exigente es normal y puede ayudarnos a responder mejor. El problema aparece cuando esa activación se mantiene durante semanas, la persona no descansa bien y empieza a vivir en un estado de alerta casi continuo". En el caso de las mujeres de 25 a 54 años, a las obligaciones profesionales se suman con frecuencia tareas de organización, cuidados o planificación familiar que mantienen la mente activa incluso fuera del trabajo. Vivir en una gran ciudad puede intensificar esa sensación por los desplazamientos, el ruido, la hiperconectividad o la percepción de urgencia constante.
El estrés sostenido también puede reflejarse en síntomas físicos como tensión muscular, cefaleas, molestias digestivas o presión mandibular. En el ámbito bucodental, los periodos de mayor tensión pueden favorecer que algunas personas aprieten los dientes, rechinen durante la noche o descuiden la higiene oral por cansancio, lo que aumenta el riesgo de molestias en la mandíbula, sensibilidad dental o inflamación de encías. Antonio Longo, odontólogo de Sanitas Dental, señaló que "muchas veces el estrés no llega a consulta como motivo principal, sino a través de síntomas físicos. Una persona puede acudir por dolor mandibular, cefaleas al despertar o sensación de tensión en la boca, y detrás puede existir un periodo prolongado de sobrecarga".
Los especialistas recomiendan reconocer las primeras señales (dormir peor, irritabilidad, pérdida de concentración), reservar momentos reales de recuperación sin pantallas ni interrupciones, revisar la organización de responsabilidades, cuidar el descanso nocturno y observar señales en la mandíbula y la boca. "Pedir ayuda a tiempo evita que el estrés se cronifique y termine afectando al bienestar y al funcionamiento diario", concluyó García Moratilla.




























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