MOTOR
Los 7 puntos clave que debes revisar en tu coche antes de viajar este verano
Con la llegada del verano, millones de conductores se preparan para realizar desplazamientos largos por carretera. Este incremento de la movilidad, unido a las altas temperaturas, convierte a esta época en una de las más exigentes para el vehículo, aumentando la probabilidad de averías si no se realiza una revisión previa adecuada. La mayoría de incidencias que se producen durante los viajes estivales están relacionadas con fallos que podrían haberse prevenido con una comprobación básica antes de iniciar el trayecto, según explican expertos del sector de la automoción como Mobility.
El estado de los neumáticos es uno de los factores más determinantes en la seguridad del vehículo. Revisar la presión, el desgaste y posibles daños es fundamental, especialmente antes de recorrer largas distancias. "Un neumático en mal estado no solo aumenta el consumo, sino que puede comprometer la estabilidad del vehículo en situaciones de alta temperatura", señalan también desde Crestanevada. El sistema de refrigeración es otro elemento clave en verano, ya que el motor sufre especialmente durante los meses de calor. Comprobar el nivel de líquido refrigerante y el correcto funcionamiento del sistema es esencial para evitar sobrecalentamientos, especialmente en trayectos prolongados o con carga elevada.
La batería también requiere atención. Aunque muchas veces se asocia el frío con problemas de batería, el calor afecta a su rendimiento, y una batería en mal estado puede fallar sin previo aviso. El sistema de frenado debe estar en perfecto estado antes de iniciar cualquier desplazamiento, revisando pastillas, discos y nivel de líquido de frenos, especialmente si el vehículo no ha pasado mantenimiento reciente. El aire acondicionado no solo aporta comodidad, sino que también influye en la seguridad al mantener una temperatura adecuada que ayuda a conservar la concentración del conductor.
Revisar los niveles de aceite y líquidos —del motor, frenos, limpiaparabrisas y dirección asistida— es una tarea sencilla que puede evitar problemas mecánicos durante el trayecto. Por último, comprobar que todas las luces funcionan correctamente es fundamental para garantizar la visibilidad y la comunicación con el resto de conductores, especialmente en viajes nocturnos o de larga duración. Desde el sector insisten en la importancia del mantenimiento preventivo como principal herramienta para evitar incidencias en carretera. "Una revisión básica antes de un viaje puede marcar la diferencia entre un trayecto tranquilo o una avería en el peor momento. La prevención sigue siendo la mejor inversión en seguridad", apuntan desde Mobility.

Con la llegada del verano, millones de conductores se preparan para realizar desplazamientos largos por carretera. Este incremento de la movilidad, unido a las altas temperaturas, convierte a esta época en una de las más exigentes para el vehículo, aumentando la probabilidad de averías si no se realiza una revisión previa adecuada. La mayoría de incidencias que se producen durante los viajes estivales están relacionadas con fallos que podrían haberse prevenido con una comprobación básica antes de iniciar el trayecto, según explican expertos del sector de la automoción como Mobility.
El estado de los neumáticos es uno de los factores más determinantes en la seguridad del vehículo. Revisar la presión, el desgaste y posibles daños es fundamental, especialmente antes de recorrer largas distancias. "Un neumático en mal estado no solo aumenta el consumo, sino que puede comprometer la estabilidad del vehículo en situaciones de alta temperatura", señalan también desde Crestanevada. El sistema de refrigeración es otro elemento clave en verano, ya que el motor sufre especialmente durante los meses de calor. Comprobar el nivel de líquido refrigerante y el correcto funcionamiento del sistema es esencial para evitar sobrecalentamientos, especialmente en trayectos prolongados o con carga elevada.
La batería también requiere atención. Aunque muchas veces se asocia el frío con problemas de batería, el calor afecta a su rendimiento, y una batería en mal estado puede fallar sin previo aviso. El sistema de frenado debe estar en perfecto estado antes de iniciar cualquier desplazamiento, revisando pastillas, discos y nivel de líquido de frenos, especialmente si el vehículo no ha pasado mantenimiento reciente. El aire acondicionado no solo aporta comodidad, sino que también influye en la seguridad al mantener una temperatura adecuada que ayuda a conservar la concentración del conductor.
Revisar los niveles de aceite y líquidos —del motor, frenos, limpiaparabrisas y dirección asistida— es una tarea sencilla que puede evitar problemas mecánicos durante el trayecto. Por último, comprobar que todas las luces funcionan correctamente es fundamental para garantizar la visibilidad y la comunicación con el resto de conductores, especialmente en viajes nocturnos o de larga duración. Desde el sector insisten en la importancia del mantenimiento preventivo como principal herramienta para evitar incidencias en carretera. "Una revisión básica antes de un viaje puede marcar la diferencia entre un trayecto tranquilo o una avería en el peor momento. La prevención sigue siendo la mejor inversión en seguridad", apuntan desde Mobility.
























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