GALICIA
Alerta por escasez de agua en 91 concellos gallegos tras el julio más seco
La Xunta de Galicia ha declarado la situación de alerta por escasez de agua en los sistemas del río Lérez, en Pontevedra, y del río Anllóns y Costa da Coruña, dos cuencas que ya estaban en prealerta desde hace un mes. Además, ha acordado aplicar medidas equivalentes a un escenario de alerta, sin llegar a declararla formalmente, en el subsistema de Baiona, perteneciente a la unidad territorial del río Verdugo. En total, ya son 91 los concellos afectados por restricciones o medidas de seguimiento —32 en alerta y 59 en prealerta— en un escenario marcado por la escasez de lluvias y las altas temperaturas, según ha informado la Oficina Técnica da Seca.
La decisión, adoptada esta mañana en una reunión presidida por el director de Augas de Galicia, Roi Fernández, responde al descenso importante y continuado de los caudales circulantes y del volumen de agua embalsada en estas tres cuencas, que acumulan más de dos meses con indicadores de caudal bajos y sin que se detecte un cambio de tendencia. Los técnicos también han tenido en cuenta los datos meteorológicos del mes de julio —el más cálido desde que existen registros en Galicia— y las previsiones para las próximas semanas.
El nivel de alerta, el segundo más alto de los establecidos en el Plan de seca de la demarcación Galicia-Costa, implica la prohibición de usos prescindibles como el baldeo de calles, el llenado de piscinas o el riego de jardines, así como la posibilidad de aplicar cortes de agua puntuales si fuera necesario. Los concellos afectados por la alerta son, en la cuenca del río Lérez: Beariz, Barro, Bueu, Campo Lameiro, Cangas, Cerdedo-Cotobade, A Estrada, Forcarei, A Lama, Marín, Meaño, Meis, Moaña, Moraña, Poio, Ponte Caldelas, Pontevedra, Sanxenxo, Silleda y Vilaboa. En la del río Anllóns: Arteixo, Cabana de Bergantiños, Carballo, Cerceda, Coristanco, Culleredo, A Laracha, Malpica de Bergantiños, Ponteceso, Tordoia y Zas. A ellos se suma Baiona, con medidas equivalentes a la alerta.
Además, han entrado en situación de prealerta por escasez moderada otras cuatro unidades territoriales: el río Tambre y ría de Muros; el río Grande (Camariñas); el río Mendo y ría de Betanzos; y el río Landro y río Ouro. Esta fase implica un seguimiento intensivo de la situación meteorológica y de los niveles de ríos y embalses, así como medidas de concienciación para un uso responsable del agua.
El resto de la Demarcación Hidrográfica Galicia-Costa continúa en situación de normalidad, aunque la ocupación de los embalses de abastecimiento a comienzos de agosto se sitúa en el 72,74% , un 14,44% menos que el año pasado por las mismas fechas. Con esta declaración, la Xunta refuerza la vigilancia sobre los recursos hídricos y apela a la colaboración ciudadana para reducir el consumo ante la persistente falta de lluvias.

La Xunta de Galicia ha declarado la situación de alerta por escasez de agua en los sistemas del río Lérez, en Pontevedra, y del río Anllóns y Costa da Coruña, dos cuencas que ya estaban en prealerta desde hace un mes. Además, ha acordado aplicar medidas equivalentes a un escenario de alerta, sin llegar a declararla formalmente, en el subsistema de Baiona, perteneciente a la unidad territorial del río Verdugo. En total, ya son 91 los concellos afectados por restricciones o medidas de seguimiento —32 en alerta y 59 en prealerta— en un escenario marcado por la escasez de lluvias y las altas temperaturas, según ha informado la Oficina Técnica da Seca.
La decisión, adoptada esta mañana en una reunión presidida por el director de Augas de Galicia, Roi Fernández, responde al descenso importante y continuado de los caudales circulantes y del volumen de agua embalsada en estas tres cuencas, que acumulan más de dos meses con indicadores de caudal bajos y sin que se detecte un cambio de tendencia. Los técnicos también han tenido en cuenta los datos meteorológicos del mes de julio —el más cálido desde que existen registros en Galicia— y las previsiones para las próximas semanas.
El nivel de alerta, el segundo más alto de los establecidos en el Plan de seca de la demarcación Galicia-Costa, implica la prohibición de usos prescindibles como el baldeo de calles, el llenado de piscinas o el riego de jardines, así como la posibilidad de aplicar cortes de agua puntuales si fuera necesario. Los concellos afectados por la alerta son, en la cuenca del río Lérez: Beariz, Barro, Bueu, Campo Lameiro, Cangas, Cerdedo-Cotobade, A Estrada, Forcarei, A Lama, Marín, Meaño, Meis, Moaña, Moraña, Poio, Ponte Caldelas, Pontevedra, Sanxenxo, Silleda y Vilaboa. En la del río Anllóns: Arteixo, Cabana de Bergantiños, Carballo, Cerceda, Coristanco, Culleredo, A Laracha, Malpica de Bergantiños, Ponteceso, Tordoia y Zas. A ellos se suma Baiona, con medidas equivalentes a la alerta.
Además, han entrado en situación de prealerta por escasez moderada otras cuatro unidades territoriales: el río Tambre y ría de Muros; el río Grande (Camariñas); el río Mendo y ría de Betanzos; y el río Landro y río Ouro. Esta fase implica un seguimiento intensivo de la situación meteorológica y de los niveles de ríos y embalses, así como medidas de concienciación para un uso responsable del agua.
El resto de la Demarcación Hidrográfica Galicia-Costa continúa en situación de normalidad, aunque la ocupación de los embalses de abastecimiento a comienzos de agosto se sitúa en el 72,74% , un 14,44% menos que el año pasado por las mismas fechas. Con esta declaración, la Xunta refuerza la vigilancia sobre los recursos hídricos y apela a la colaboración ciudadana para reducir el consumo ante la persistente falta de lluvias.




































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