Día Lunes, 28 de Septiembre de 2026
ACTUALIDAD
La vuelta al cole empieza en agosto: cómo evitar la cuesta de septiembre
La vuelta al cole no comienza el primer día de clase, sino varias semanas antes, cuando las familias empiezan a afrontar la compra de libros, material escolar, uniformes, dispositivos tecnológicos y demás equipamiento para el estudio de los más pequeños. El desembolso inicial, que según la encuesta de gastos escolares de la OCU correspondiente al curso 2025/2026 supera los 500 euros por niño , se suma a pagos recurrentes como el comedor escolar, el transporte, las cuotas del centro educativo o las actividades extraescolares, que elevan el gasto medio anual por alumno hasta los 2.390 euros.
La concentración de todos estos pagos en un periodo tan corto de tiempo puede convertir septiembre en uno de los meses más exigentes para la economía doméstica. Por eso, desde Oney, entidad financiera especializada en soluciones de pago, recomiendan empezar a planificar el nuevo curso ya en agosto para distribuir los gastos con mayor previsión y evitar que las compras iniciales comprometan el equilibrio del presupuesto durante los meses siguientes.
El primer paso para anticipar el impacto consiste en convertir la lista de la compra en un presupuesto realista, partiendo del desembolso del curso anterior y revisando qué productos pueden reutilizarse. "No hay por qué comprar mochilas, estuches o calculadoras cada septiembre si todavía están en buen estado", señalan desde la entidad. También resulta útil separar los gastos en tres grupos : desembolsos puntuales (libros, material de escritura), pagos recurrentes (comedor, transporte, cuotas, extraescolares) y una partida para gastos menos visibles como excursiones o imprevistos. Esta clasificación permite a las familias saber qué cantidad se necesita al inicio del curso y qué parte del presupuesto quedará comprometida cada mes.
Comprar por fases y priorizar lo imprescindible
Uno de los errores más habituales es intentar cerrar toda la vuelta al cole en una única compra. Sin embargo, algunos artículos pueden adquirirse de forma escalonada, especialmente cuando la lista definitiva aún no está cerrada o cuando ciertos materiales no serán necesarios durante las primeras semanas. Diferenciar entre lo imprescindible, lo conveniente y lo que puede esperar reduce las compras por impulso y permite repartir el desembolso entre agosto, septiembre y los meses posteriores. Además de comparar precios, conviene valorar la duración, la garantía y el uso real de los productos, así como recurrir a libros de segunda mano, programas de préstamo o ayudas disponibles.
Para compras extraordinarias de mayor importe, como un ordenador o un lote completo de uniformes, algunas familias pueden valorar una solución de pago aplazado. Desde Oney recuerdan que "una financiación responsable puede ayudar a repartir el esfuerzo económico sin desequilibrar el presupuesto mensual", y recomiendan revisar el coste total de la operación, el importe y número de cuotas, las fechas de pago y la situación financiera del hogar. "No se trata solo de dividir una compra en varias cuotas, sino de elegir una fórmula que permita afrontar ese desembolso con mayor tranquilidad, control y previsión", señalan. La clave, insisten, está en asegurarse de que el compromiso podrá mantenerse durante todo el periodo de devolución, más allá de que la primera cuota sea asumible.

La vuelta al cole no comienza el primer día de clase, sino varias semanas antes, cuando las familias empiezan a afrontar la compra de libros, material escolar, uniformes, dispositivos tecnológicos y demás equipamiento para el estudio de los más pequeños. El desembolso inicial, que según la encuesta de gastos escolares de la OCU correspondiente al curso 2025/2026 supera los 500 euros por niño , se suma a pagos recurrentes como el comedor escolar, el transporte, las cuotas del centro educativo o las actividades extraescolares, que elevan el gasto medio anual por alumno hasta los 2.390 euros.
La concentración de todos estos pagos en un periodo tan corto de tiempo puede convertir septiembre en uno de los meses más exigentes para la economía doméstica. Por eso, desde Oney, entidad financiera especializada en soluciones de pago, recomiendan empezar a planificar el nuevo curso ya en agosto para distribuir los gastos con mayor previsión y evitar que las compras iniciales comprometan el equilibrio del presupuesto durante los meses siguientes.
El primer paso para anticipar el impacto consiste en convertir la lista de la compra en un presupuesto realista, partiendo del desembolso del curso anterior y revisando qué productos pueden reutilizarse. "No hay por qué comprar mochilas, estuches o calculadoras cada septiembre si todavía están en buen estado", señalan desde la entidad. También resulta útil separar los gastos en tres grupos : desembolsos puntuales (libros, material de escritura), pagos recurrentes (comedor, transporte, cuotas, extraescolares) y una partida para gastos menos visibles como excursiones o imprevistos. Esta clasificación permite a las familias saber qué cantidad se necesita al inicio del curso y qué parte del presupuesto quedará comprometida cada mes.
Comprar por fases y priorizar lo imprescindible
Uno de los errores más habituales es intentar cerrar toda la vuelta al cole en una única compra. Sin embargo, algunos artículos pueden adquirirse de forma escalonada, especialmente cuando la lista definitiva aún no está cerrada o cuando ciertos materiales no serán necesarios durante las primeras semanas. Diferenciar entre lo imprescindible, lo conveniente y lo que puede esperar reduce las compras por impulso y permite repartir el desembolso entre agosto, septiembre y los meses posteriores. Además de comparar precios, conviene valorar la duración, la garantía y el uso real de los productos, así como recurrir a libros de segunda mano, programas de préstamo o ayudas disponibles.
Para compras extraordinarias de mayor importe, como un ordenador o un lote completo de uniformes, algunas familias pueden valorar una solución de pago aplazado. Desde Oney recuerdan que "una financiación responsable puede ayudar a repartir el esfuerzo económico sin desequilibrar el presupuesto mensual", y recomiendan revisar el coste total de la operación, el importe y número de cuotas, las fechas de pago y la situación financiera del hogar. "No se trata solo de dividir una compra en varias cuotas, sino de elegir una fórmula que permita afrontar ese desembolso con mayor tranquilidad, control y previsión", señalan. La clave, insisten, está en asegurarse de que el compromiso podrá mantenerse durante todo el periodo de devolución, más allá de que la primera cuota sea asumible.















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