Vigo
La Xunta cede gratis a Vigo la antigua estación de autobuses para convertirla en zona verde
El inmueble de la avenida de Madrid, cuyo uso queda limitado a parque y viario por el PXOM, deberá destinarse a esos fines y el Concello deberá acreditar su cumplimiento cada tres años.
El Consello da Xunta acordó la cesión gratuita al Concello de Vigo del inmueble de la antigua estación de autobuses, situado en la avenida de Madrid de la ciudad olívica. El Gobierno gallego inicia así la tramitación del expediente de cesión en las condiciones actuales, que incluye la parcela y sus accesos, aunque con una limitación sustancial: los usos del inmueble quedan restringidos por el Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) a zona verde y usos viarios, lo que impide cualquier otro tipo de aprovechamiento urbanístico.
Según ha podido saber Xornal21.es, las cláusulas del documento de cesión establecen que el inmueble deberá destinarse exclusivamente a los usos previstos en el PXOM y que el Concello deberá remitir cada tres años a la Xunta la documentación que acredite el destino del mismo. Se trata, por tanto, de una cesión condicionada, que obliga al gobierno local a mantener el espacio como equipamiento público verde o viario, sin posibilidad de destinarlo a otros fines.
La cesión se formalizará en un documento administrativo que el Concello deberá aceptar sin condicionamientos de ningún tipo. El acuerdo recoge además que la Administración que recibe el bien patrimonial —en este caso, el Concello de Vigo— deberá inscribirlo en el Registro de la Propiedad y en el Catastro, lo que completa el traspaso formal de la titularidad.
El inmueble de la antigua estación de autobuses, ubicado en una zona céntrica de la ciudad, ha sido objeto de diferentes debates sobre su futuro en los últimos años. Con esta cesión, la Xunta transfiere la gestión del espacio al Concello, aunque la limitación de usos impuesta por el planeamiento urbanístico reduce el margen de maniobra del gobierno local. El ejecutivo que preside Abel Caballero deberá decidir ahora qué uso concreto dará a un espacio que, por imperativo legal, solo puede convertirse en zona verde o viario.
El acuerdo supone un paso más en la transferencia de bienes patrimoniales de la Xunta a los concellos, aunque en este caso la cesión se produce con unas condiciones restrictivas que marcarán el futuro de un inmueble clave en el entramado urbano de Vigo. El Concello dispone ahora de la parcela, pero su transformación en un espacio verde o viario dependerá de los proyectos que el gobierno municipal decida impulsar en los próximos meses.

El Consello da Xunta acordó la cesión gratuita al Concello de Vigo del inmueble de la antigua estación de autobuses, situado en la avenida de Madrid de la ciudad olívica. El Gobierno gallego inicia así la tramitación del expediente de cesión en las condiciones actuales, que incluye la parcela y sus accesos, aunque con una limitación sustancial: los usos del inmueble quedan restringidos por el Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) a zona verde y usos viarios, lo que impide cualquier otro tipo de aprovechamiento urbanístico.
Según ha podido saber Xornal21.es, las cláusulas del documento de cesión establecen que el inmueble deberá destinarse exclusivamente a los usos previstos en el PXOM y que el Concello deberá remitir cada tres años a la Xunta la documentación que acredite el destino del mismo. Se trata, por tanto, de una cesión condicionada, que obliga al gobierno local a mantener el espacio como equipamiento público verde o viario, sin posibilidad de destinarlo a otros fines.
La cesión se formalizará en un documento administrativo que el Concello deberá aceptar sin condicionamientos de ningún tipo. El acuerdo recoge además que la Administración que recibe el bien patrimonial —en este caso, el Concello de Vigo— deberá inscribirlo en el Registro de la Propiedad y en el Catastro, lo que completa el traspaso formal de la titularidad.
El inmueble de la antigua estación de autobuses, ubicado en una zona céntrica de la ciudad, ha sido objeto de diferentes debates sobre su futuro en los últimos años. Con esta cesión, la Xunta transfiere la gestión del espacio al Concello, aunque la limitación de usos impuesta por el planeamiento urbanístico reduce el margen de maniobra del gobierno local. El ejecutivo que preside Abel Caballero deberá decidir ahora qué uso concreto dará a un espacio que, por imperativo legal, solo puede convertirse en zona verde o viario.
El acuerdo supone un paso más en la transferencia de bienes patrimoniales de la Xunta a los concellos, aunque en este caso la cesión se produce con unas condiciones restrictivas que marcarán el futuro de un inmueble clave en el entramado urbano de Vigo. El Concello dispone ahora de la parcela, pero su transformación en un espacio verde o viario dependerá de los proyectos que el gobierno municipal decida impulsar en los próximos meses.


































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