Martes, 06 de Octubre de 2026

Actualizada Martes, 06 de Octubre de 2026 a las 16:12:15 horas

Redacción Vigo
Miércoles, 09 de Septiembre de 2026 Tiempo de lectura:
Vigo

Caballero: El proyecto de alta tensión para Vigo avanza a "velocidad de cruceiro"

El DOG publicó el estudio de impacto ambiental de la conexión de 72 millones, que contará con 13 kilómetros soterrados.

El Diario Oficial de Galicia publicó ayer el Estudio de Impacto Ambiental del proyecto de la línea de muy alta tensión que conectará O Porriño con Vigo, un paso que, según el alcalde de la ciudad olívica, Abel Caballero, permite que la infraestructura avance a "velocidad de cruceiro". El regidor municipal se mostró "encantado" con la evolución de un proyecto que considera fundamental para garantizar el futuro de la industria viguesa.

 

 

Caballero agradeció al Gobierno central su compromiso con el territorio y destacó que la inversión de 72 millones de euros supondrá "modernidade e garantía para a permanencia da industria local". El trazado de la conexión, de 21,4 kilómetros de longitud total, contará con casi 13 kilómetros soterrados, lo que minimizará el impacto visual en las zonas habitadas de Vigo.

 

El proyecto, largamente reivindicado por el tejido industrial de la ciudad para poner fin a los crónicos problemas de suministro eléctrico, incluye la construcción de una nueva subestación en Bembrive y una línea de doble circuito que conectará con la red de transporte existente. La publicación del estudio ambiental abre ahora un período de información pública de 30 días hábiles para que los ciudadanos y las entidades afectadas puedan presentar alegaciones.

 

Sin embargo, el entusiasmo del alcalde de Vigo contrasta con la realidad que enfrentan los municipios vecinos. O Porriño, donde se concentra la práctica totalidad del trazado aéreo, soportará doce torres metálicas de entre 30 y 40 metros de altura que jalonarán su paisaje rural. La comunidad de montes de Atios, una de las más productivas del municipio, verá cómo el trazado parte su monte comunal por la mitad, y los vecinos del barrio de O Carbón tendrán una torre a escasos 100 metros de sus viviendas. Las alegaciones presentadas por los comuneros para desplazar el apoyo número 5 o soterrar el tramo fueron desestimadas por la Xunta sin ofrecer alternativa alguna.

 

Sin embargo, el entusiasmo del alcalde de Vigo contrasta con la realidad que enfrentan los municipios vecinos. O Porriño, donde se concentra la práctica totalidad del trazado aéreo, soportará doce torres metálicas de entre 30 y 40 metros de altura que jalonarán su paisaje rural. La comunidad de montes de Atios, una de las más productivas del municipio, verá cómo el trazado parte su monte comunal por la mitad, y los vecinos del barrio de O Carbón tendrán una torre a escasos 100 metros de sus viviendas. Las alegaciones presentadas por los comuneros para desplazar el apoyo número 5 o soterrar el tramo fueron desestimadas sin ofrecer alternativa alguna, lo que evidencia que el coste territorial del proyecto recae de forma desigual sobre el municipio porriñés.

 

En Mos, la situación es similar. El trazado aéreo afectará a las parroquias de Tameiga y Pereiras, donde se instalarán torres de gran altura que alterarán el paisaje y obligarán a decenas de propietarios a aceptar servidumbres de paso sobre sus terrenos. La alcaldesa, Nidia Arévalo, ya ha anunciado la presentación de alegaciones formales y propuesto utilizar corredores viarios existentes para minimizar el impacto, una alternativa que Red Eléctrica se ha comprometido a estudiar técnicamente, aunque sin garantías de modificar el trazado. Mientras Vigo celebra el soterramiento en sus zonas urbanas, O Porriño y Mos asumen las torres, las expropiaciones y la alteración definitiva de su territorio.

 

El proyecto, largamente reivindicado por el tejido industrial de la ciudad para poner fin a los crónicos problemas de suministro eléctrico, incluye la construcción de una nueva subestación en Bembrive y una línea de doble circuito que conectará con la red de transporte existente. La publicación del estudio ambiental abre ahora un período de información pública de 30 días hábiles para que los ciudadanos y las entidades afectadas puedan presentar alegaciones.

Comentarios
Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
18.97.14.81

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.