SEGURIDAD
En el dormitorio y de noche: así mueren la mayoría de las víctimas de incendios en casa
El informe de Fundación Mapfre y APTB confirma el segundo año consecutivo de descenso, con 165 víctimas en viviendas y las causas eléctricas como principal origen identificado.
Un total de 226 personas fallecieron en España por incendios o explosiones en 2025, frente a las 234 víctimas mortales registradas en 2024, lo que supone un descenso del 3,4 % y el segundo año consecutivo de reducción de la mortalidad por estas causas. De ellas, 190 perdieron la vida a causa del fuego y 36 por explosiones, según el informe Víctimas de Incendios y Explosiones en España 2025, presentado por la Fundación Mapfre y la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos (APTB).
Las intervenciones por incendios o explosiones descendieron un 2 %, de 133.417 en 2024 a 130.744 en 2025. Sin embargo, las actuaciones en viviendas aumentaron un 2,9 %, de 19.411 a 19.979, dentro de las 28.232 intervenciones registradas en edificaciones. Se registraron 205 incendios mortales, de los cuales 188 (el 91,7 %) causaron una sola víctima. Los sucesos más graves fueron una explosión en el Principado de Asturias, con cinco fallecidos, y un incendio en un edificio en Cantabria, con tres.
El riesgo de vivir solo
De los 226 fallecidos, 165 perdieron la vida en viviendas, el 73 % del total, un 4,1 % menos que en 2024. Estos fallecimientos se produjeron en 154 siniestros, 144 de los cuales causaron una sola víctima. Los mayores de 64 años concentraron el mayor número de fallecimientos en viviendas, con 80 víctimas (el 48,5 %), frente a las 67 personas de entre 30 y 64 años (el 40,6 %). En cuanto al tipo de vivienda, los edificios plurifamiliares concentraron el 53,3 % de los fallecimientos y la primera planta registró más víctimas, con 70. El dormitorio concentró el 37,3 % de las víctimas, por delante del salón (33,3 %) y la cocina (14,6 %).
El informe subraya que vivir solo multiplica casi por cinco el riesgo de fallecer en un incendio en la vivienda: la tasa de mortalidad fue de 8,72 por millón de habitantes entre quienes vivían solos, frente a 1,77 entre quienes convivían con otras personas. Entre las causas identificadas, las más frecuentes fueron las eléctricas (36,9 %), seguidas de los aparatos productores de calor (22,6 %) y el fuego directo (14,3 %). La intoxicación causó 158 fallecimientos (el 69,9 % del total), seguida de las quemaduras, con 46 víctimas mortales.
Datos por comunidades autónomas
Andalucía encabezó las cifras de víctimas mortales, con 51 fallecidos, 42 de ellos en viviendas, seguida de Cataluña (34), la Comunidad Valenciana (20) y Madrid (19). Por índice de mortalidad por millón de habitantes, Extremadura registró las tasas más altas, tanto en el conjunto de incendios y explosiones (11,39) como en viviendas (8,54). Le siguieron el Principado de Asturias (9,85), Cantabria (8,42) y Aragón (6,60) en el total de siniestros, mientras que en viviendas ocuparon los siguientes puestos Cantabria (8,42), Aragón (5,86) y Galicia (5,16).
Comparativa internacional y prevención
Con una media de 4,55 muertes por millón de habitantes en los últimos seis años, España presenta una tasa similar a la de Francia y Portugal (4,5), Alemania (4,4) e Irlanda (4,3), y por debajo de países como Suecia (8,6), Dinamarca (8,9), Estados Unidos (10,7) y Japón (11,5). Durante la presentación, Antonio Guzmán, director de Seguridad Vial, Salud y Prevención de Fundación Mapfre, subrayó la importancia de extender los detectores de humo a todas las viviendas, así como de investigar las causas de los incendios y reforzar la protección ante los nuevos riesgos asociados a la transición energética. Por su parte, Carlos García Touriñán, presidente de APTB, remarcó la necesidad de reforzar la formación ciudadana para prevenir incendios y conocer las pautas básicas de actuación.

Un total de 226 personas fallecieron en España por incendios o explosiones en 2025, frente a las 234 víctimas mortales registradas en 2024, lo que supone un descenso del 3,4 % y el segundo año consecutivo de reducción de la mortalidad por estas causas. De ellas, 190 perdieron la vida a causa del fuego y 36 por explosiones, según el informe Víctimas de Incendios y Explosiones en España 2025, presentado por la Fundación Mapfre y la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos (APTB).
Las intervenciones por incendios o explosiones descendieron un 2 %, de 133.417 en 2024 a 130.744 en 2025. Sin embargo, las actuaciones en viviendas aumentaron un 2,9 %, de 19.411 a 19.979, dentro de las 28.232 intervenciones registradas en edificaciones. Se registraron 205 incendios mortales, de los cuales 188 (el 91,7 %) causaron una sola víctima. Los sucesos más graves fueron una explosión en el Principado de Asturias, con cinco fallecidos, y un incendio en un edificio en Cantabria, con tres.
El riesgo de vivir solo
De los 226 fallecidos, 165 perdieron la vida en viviendas, el 73 % del total, un 4,1 % menos que en 2024. Estos fallecimientos se produjeron en 154 siniestros, 144 de los cuales causaron una sola víctima. Los mayores de 64 años concentraron el mayor número de fallecimientos en viviendas, con 80 víctimas (el 48,5 %), frente a las 67 personas de entre 30 y 64 años (el 40,6 %). En cuanto al tipo de vivienda, los edificios plurifamiliares concentraron el 53,3 % de los fallecimientos y la primera planta registró más víctimas, con 70. El dormitorio concentró el 37,3 % de las víctimas, por delante del salón (33,3 %) y la cocina (14,6 %).
El informe subraya que vivir solo multiplica casi por cinco el riesgo de fallecer en un incendio en la vivienda: la tasa de mortalidad fue de 8,72 por millón de habitantes entre quienes vivían solos, frente a 1,77 entre quienes convivían con otras personas. Entre las causas identificadas, las más frecuentes fueron las eléctricas (36,9 %), seguidas de los aparatos productores de calor (22,6 %) y el fuego directo (14,3 %). La intoxicación causó 158 fallecimientos (el 69,9 % del total), seguida de las quemaduras, con 46 víctimas mortales.
Datos por comunidades autónomas
Andalucía encabezó las cifras de víctimas mortales, con 51 fallecidos, 42 de ellos en viviendas, seguida de Cataluña (34), la Comunidad Valenciana (20) y Madrid (19). Por índice de mortalidad por millón de habitantes, Extremadura registró las tasas más altas, tanto en el conjunto de incendios y explosiones (11,39) como en viviendas (8,54). Le siguieron el Principado de Asturias (9,85), Cantabria (8,42) y Aragón (6,60) en el total de siniestros, mientras que en viviendas ocuparon los siguientes puestos Cantabria (8,42), Aragón (5,86) y Galicia (5,16).
Comparativa internacional y prevención
Con una media de 4,55 muertes por millón de habitantes en los últimos seis años, España presenta una tasa similar a la de Francia y Portugal (4,5), Alemania (4,4) e Irlanda (4,3), y por debajo de países como Suecia (8,6), Dinamarca (8,9), Estados Unidos (10,7) y Japón (11,5). Durante la presentación, Antonio Guzmán, director de Seguridad Vial, Salud y Prevención de Fundación Mapfre, subrayó la importancia de extender los detectores de humo a todas las viviendas, así como de investigar las causas de los incendios y reforzar la protección ante los nuevos riesgos asociados a la transición energética. Por su parte, Carlos García Touriñán, presidente de APTB, remarcó la necesidad de reforzar la formación ciudadana para prevenir incendios y conocer las pautas básicas de actuación.


























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